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Urbas confirma su ambicioso plan

Después del duro pro­ceso de re­es­truc­tu­ra­ción fi­nan­ciera y de di­ver­si­fi­ca­ción de ne­go­cio, Urbas ha con­fir­mado su am­bi­cioso plan es­tra­té­gico hasta 2024 an­ti­ci­pado en los úl­timos me­ses. El grupo prevé al­canzar unos in­gresos de 826 mi­llones de euros y un Ebitda de 116 mi­llones en esa fe­cha, con un margen Ebitda del 14,1%.

Todo ello en un ambiente de calma accionarial tras los recientes pactos sindicados entre accionistas que garantizan estabilidad y el fiel seguimiento de la hoja de ruta fijada por el actual consejo de administración, con un objetivo bien definido de generación de valor para el accionista mediante el crecimiento inorgánico y la internacionalización.

La empresa, que anteriormente estaba centrada en el negocio inmobiliario, apuesta ahora por "una nueva estrategia impulsada por una línea de negocio centrada en las infraestructuras" tras las adquisiciones de las constructoras Murias, Ecisa, Urrutia y Joca, y la más reciente de la promotora-constructora vasca Jaureguizar.

Un cambio de rumbo cuyo éxito se está viendo ratificado por los resultados. El beneficio de Urbas al cierre del primer semestre se ha elevado a 62 millones de euros con una cifra de negocios de 85 millones de euros y unos activos valorados en cerca de 1.000 millones, incluidas plusvalías.

Otro de los grandes objetivos del grupo consiste es diversificar sus ingresos con "la línea de negocio emergente de Energía e Industria", complementarios a su núcleo de actividad, como refleja la compra de Sainsol, así como la mina de feldespato en Galicia.

La meta para 2022 es alcanzar unos ingresos de 400 millones de euros y un Ebitda de 31 millones, con un margen Ebitda del 7,5%. Y para 2023, la previsión apunta a unos ingresos de 537 millones y un Ebitda de 72 millones, con un margen del 13,4%.

Una guía muy ambiciosa hasta completar las expectativas de crecimiento previstas en 2024, basada en una nueva mezcla de actividades equilibradas y diversificadas, según la compañía.

Ahora solo queda que el valor responda a estas expectativas en el mercado. De momento, las operaciones realizadas a cambio de acciones a unas valoraciones inferiores a su actual precio de mercado y los líos judiciales derivados de la ampliación de capital de 2015 tienen atenazada a la acción.

Sin embargo, fuentes cercanas al grupo aseguran a que el caso abierto en la Audiencia Nacional por la sobrevaloración de activos se cerrará antes de la próxima primavera de forma nada traumática para el grupo, una vez que Urbas ha sido ya exonerada de responsabilidades en aquella operación.

Tras los recientes ajustes del valor, que han llevado al valor por debajo de los 0,015 euros, los expertos creen que habría encontrado suelo en esos niveles desde donde iniciar el rebote, primero para reconquistar la cota de los 0,02 euros y después para intentar atacar referencias cercanas a los 0,03 euros. Un nivel que se podría incluso quedarse muy corto si se confirman las buenas expectativas tanto económicas como las judiciales.

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