La caída en la pro­duc­ción de aceite ha dis­pa­rado sus pre­cios

La inflación en alimentos se prolongará hasta mediados del año que viene

El alza de los fer­ti­li­zan­tes, los car­bu­rantes y la mano de obra man­tienen la pre­sión en los costes

Aceites españoles
Aceites españoles

La in­fla­ción se ha con­ver­tido en el gran enemigo de la eco­nomía en la sa­lida de la crisis pos­te­rior a la pan­de­mia. El cre­ci­miento del 5,4% del mes de oc­tubre no sólo se ha con­ver­tido en el mayor en los úl­timos 29 años, su­pone una ame­naza para la re­cu­pe­ra­ción de em­presas y fa­mi­lias.

El fuerte crecimiento de los precios de la energía y del petróleo suponen un freno a para la actividad. Los hogares se encuentran muy presionados porque estos dos factores están provocando un deterioro de las cuentas familiares. Los expertos consideran que la carestía en los alimentos continuará hasta mediados del próximo año.

Una confluencia de factores ha conducido al fuerte repunte de los alimentos. A los elevadísimos precios de los transportes, las condiciones climáticas adversas y el encarecimiento de los fertilizantes se suman los factores laborales, como son la escasez de mano de obra y la limitación a los movimientos migratorios.

Datos oficiales de la ONU

Los últimos datos del índice de precios de los alimentos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación muestran que estos subieron en octubre a un máximo de una nueva década, principalmente debido al aumento vertiginoso de los aceites vegetales y los cereales.

Los expertos han abandonado la teoría de la inflación transitoria y estiman ahora que la subida de costes será ahora más persistente, lo que presionará al alza los alimentos durante el próximo ejercicio. Hay que tener en cuenta que los precios del transporte, uno de los componentes más importantes en la generación del coste de los alimentos, ha subido un 12,3% en octubre, dos puntos y medio más que en el mes precedente, mientras que el pasado ejercicio registraban caídas.

Escalada inflacionista

El crecimiento de los precios ha sido progresivo desde el mes de marzo, cuando anotaron una subida del 1,3%, cuando se inició una escalada que se prolonga desde hace ocho meses. Ha sido en los últimos tres cuando prácticamente se han duplicado sus tasas de crecimiento.

"No estamos viendo un punto de inflexión todavía, probablemente lo veremos, supongo que a mediados del próximo año. Hay un punto en el que los precios altos son la mejor cura para los precios altos, es un punto en el que va a tener para resolverse esta situación", ha comentado Judy Ganes, presidenta de Ganes Consulting, empresa especializada en el análisis de los mercados de futuros y materias primas, con amplia experiencia en el suministro de análisis expertos únicos para las industrias alimentaria y agrícola.

Como ha sucedido en otras situaciones de precios disparados en la alimentación, el aceite se ha convertido en blanco del encarecimiento por la caída de la producción, con un avance del 26% en su precio. Bebidas refrescantes han elevado su precio un 10,7% por la introducción de un impuesto sobre el valor añadido más elevado. La inflación se ha cebado también con la carne de ovino, que subió el 7,2%, y los productos para bebés, que se encarecieron el 5,3%.

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