Ha lle­gado el mo­mento del ne­ce­sario re­ajuste in­dus­trial du­rante la re­cu­pe­ra­ción

El comercio exterior salva a una economía tambaleante de una eventual paralización

Septiembre de 2021 con­firma la buena salud de las ex­por­ta­cio­nes, salvo el pe­tróleo

Exportaciones
Exportaciones

En sep­tiembre de 2021, las ex­por­ta­ciones es­pañoles marcan un ré­cord en el ul­timo de­ce­nio. Superan en 5.000 mi­llones de euros la cumbre de ventas al resto del mundo re­gis­trada en sep­tiembre de 2019. Las ex­por­ta­ciones crecen en tasa in­ter­anual un 21,9%. A su vez, las im­por­ta­ciones tam­bién re­gis­tran la cifra más ele­vada desde 2012, con un avance in­ter­anual del 24,2%. Avance al que no es ajeno el precio de los pro­ductos ener­gé­ticos y aguas arriba de la re­cu­pe­ra­ción eco­nó­mica, menor de la pre­vista.

Una clarísima asimetría entre las broncas políticas y el dinamismo del mundo de los negocios, sin olvidar la extensión de la vacunación.

El número de exportadores con ventas superiores a 1.000 euros creció un 14,9% hasta totalizar los 87.897. Asimismo, los exportadores regulares (aquellos con presencia en los tres últimos años y el actual) crecían a una tasa del 9%.

La comparación internacional de las cifras refuerza la convicción de la competitividad de la economía española. En efecto, un crecimiento del 21,9% en septiembre duplica la tasa de avance de Francia e Italia y supera todavía más a la registrada por Alemania. El incremento de las importaciones también supera al registrado por la Unión Europea, los Estados Unidos y el Reino Unido, donde las compras al exterior han bajado un 10%.

Aumenta el déficit comercial

En cifras absolutas, la diferencia entre exportaciones e importaciones en septiembre arroja un déficit comercial de 2.396 millones de euros. Un incremento en tasa interanual de 60,8% y no obstante muy inferior al registrado en los meses de septiembre de 2018 y 2019. El déficit de septiembre tiene como principal componente el alza de los precios de los hidrocarburos, ya que el déficit no energético mantiene las mismas cifras que las del mismo periodo del pasado año.

Entre enero y septiembre de 2021, el déficit comercial español asciende a 13.267 millones de euros. Sin embargo, la tasa de cobertura exportaciones-importaciones, del 94%, es la más elevada en todo el decenio en esos 9 primeros meses de cada año.

La distribución geográfica de nuestras exportaciones a la UE y la eurozona muestra porcentajes del 61,7% y 54,4% de las ventas totales a la vez que el ritmo de avance hacia esas dos areas crece respectivamente en un 24,4% y 25,1%. Francia se mantiene como nuestro cliente número uno seguida de Alemania que flaquea como comprador mientras se robustecen las ventas a Italia y Portugal. Se mantienen las exportaciones al Reino Unido. Algo más del doble que las enviadas a China durante estos nueve meses de 2021.

Los productos energéticos registran un repunte debido al alza de los precios; también crecen las compras de medicamentos. Ahora bien, el renglón más importante de la importación española siguen siendo los bienes de equipo. Un indicador suplementario del fortalecimiento de nuestro sector productivo.

Superávit con la Unión Europea de 18.856 millones de euros y de 20.668 con la zona euro. Aumenta, por otro lado, el déficit comercial con los países no comunitarios (precios de los hidrocarburos) hasta los 32.123 millones de euros. En cuanto a nuestro comercio con la Europa no comunitaria registramos un superávit de 2.329 millones de euros como resultado del superávit con el Reino Unido que sobrepasa al déficit con el resto de los países europeos no comunitarios.

Las exportaciones a China crecieron a una tasa interanual del 16,5% entre enero-septiembre por encima del porcentaje de compras, un 13%. Ahora bien, las cifras totales son tan desproporcionadas que el déficit comercial con China en los nueve primeros meses de 2021 se ha elevado a17.800 millones de euros, muy por encima del déficit total con el resto del mundo de 13.268 millones de euros.

¿El aviso de la falta, primero de mascarillas y respiradores, y ahora de semiconductores, será lo suficientemente alarmante para que la UE, incluida España, reajuste en alguna medida la estructura industrial?

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