Gran parte del mer­cado cree que el grupo aus­tra­liano es de­ma­siado agre­sivo

IFM resulta el mejor aliado en bolsa de Naturgy con una estrategia sorprendente

Sus com­pras de ac­ciones dan un gran apoyo a la ac­ción de la 'utility'

IFM.
IFM.

Quien más quien menos es­pe­raba que el fondo aus­tra­liano IFM se to­mara un pe­ríodo de re­fle­xión más o menos largo tras el fiasco de su OPA sobre el 22,69% de Naturgy. Un fra­caso de esa en­ver­ga­dura -apenas al­canzó algo más del 10% res­pecto a su in­ten­ción ini­cial de con­se­guir un mí­nimo del 17% y los dos an­he­lados con­se­je­ros- pa­recía acon­sejar una tregua para reorientar es­tra­te­gias y ob­je­ti­vos.

Pero IFM no ha perdido ni un minuto para empezar a comprar acciones en el mercado. Ya habría superado el 11% del capital de Naturgy y todo parece indicar que seguirá comprando. El objetivo del 17% es el que todo el mundo tiene en la cabeza, pero llegar hasta ahí supone un desembolso de más de 1.300 millones de euros a precios de mercado. Y eso, sin duda, son palabras mayores. May mayores.

El caso es que para llegar hasta aquí el fondo australiano no ha reparado en gastos. Ahora mismo está en tierra de nadie, a años luz todavía de sus objetivos y, sobre todo, incurriendo en la paradoja de que está comprando a precios superiores a los 22,07 euros que ofreció en la OPA. Una valoración que según el propio IFM sería insostenible después de la oferta. Pero un mes después la situación es muy distinta.

Naturgy cotiza muy cerca de los 23 euros. "Puede que IFM haya enseñado sus armas demasiado pronto. Nadie tendrá prisa por vender si existe la expectativa de que va a seguir comprando. No hay demasiado papel en el mercado porque Naturgy es un valor mucho más estrecho tras la OPA. En esas condiciones, será muy difícil que baje en el parqué", señalan fuentes bursátiles que muestran sorpresa por la estrategia.

Con estas cartas sobre la mesa, IFM se ha convertido en el mejor aliado posible en el parqué para Naturgy. Tras la tensión generada por la OPA, el fondo australiano no quiere dejar lugar a la relajación, pero en el mercado existe la sensación de que está jugando sus bazas demasiado rápido. Hay quien piensa que su agresividad no está soportada por la posición real en el capital, donde tiene poco margen de maniobra.

Muy poco que decir

"IFM tiene un 11% con el que hoy por hoy tiene muy poco que decir en Naturgy. Y además tiene en frente a Criteria, que ya le ha demostrado que sabe hacerle frente. IFM podría haber explorado la vía del entendimiento con el mayor accionista, con el que en este momento está obligado a convivir, pero parece que opta por ser beligerante. Y eso activa todas las cautelas en Criteria, que va a responder", señalan desde una gran gestora nacional.

Mientras se espera la petición por parte de IFM para una convocatoria de junta de accionistas que dé entrada a su consejero -si está fuera, el fondo australiano puede seguir comprando en bolsa sin comunicar cada movimiento, por pequeño que sea-, queda claro que viene una batalla ya se verá de qué intensidad. Si ésta sube mucho, al reto puede responder Criteria con la petición de un tercer consejero.

Un movimiento que sería una solución de urgencia -al fin y al cabo supondría dar una vuelta a toda la estructura de poder en el grupo que podría generar tensiones con otros accionistas como GIP o Rioja- y que podría desarmar de nuevo a IFM, que está demostrando un tesón extraordinario en su batalla por Naturgy. El problema es que se podría estar pasando de velocidad a cambio de pagar un precio de oro.

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