ANÁLISIS

La eco­nomía es­pañola cre­cerá un 4,6% este año en lugar del 6,5% y ya no será el líder eu­ropeo en au­mento del PIB

Sánchez recibe otro varapalo de Bruselas, que rebaja el crecimiento casi dos puntos

La Comisión Europea coin­cide con el BdE y con­si­dera que los obs­táculos pro­duc­tivos ponen en pe­ligro la re­cu­pe­ra­ción

Pedro Sánchez, en Bruselas.
Pedro Sánchez, en Bruselas.

Segundo jarro de agua fría en dos días de Bruselas frente al op­ti­mismo eco­nó­mico del Gobierno. Si el miér­coles la Comisión Europea hacía pú­blicas las duras con­di­ciones que ha fir­mado España para re­cibir los Fondos de Cohesión y que el Gobierno ocul­taba, este jueves la Comisión ha re­cor­tado hasta en 1,9 puntos por­cen­tuales la pre­vi­sión del PIB del Gobierno para este año y lo sitúa en el 4,6%. Supone un 30 % menos de la es­ti­ma­ción del Gobierno.

Con estos datos, España no sería ya líder entre los países comunitarios que más van a crecer en el 2021. Entre los grandes, Francia con un 6,5 %; Italia con un 6, 2 % y Polonia con un 4,9 % crecerán más. Hasta dieciséis países tendrán un mayor crecimiento, pese a que España parte de la mayor caída registrada en Europa un año antes.

Aunque para el año que viene el pronóstico de la Comisión mejora el del año en curso, estimando un crecimiento del PIB del 5,5 %, todavía serán 1,5 puntos porcentuales menos que la previsión del Gobierno. Ante la dureza del recorte de Bruselas, la vicepresidenta primera y ministra de Economía, Nadia Calviño, que todavía hasta este jueves mantenía que se van a cumplir sus previsiones, ha tenido que admitir que al menos los Presupuestos Generales del Estado y los objetivos de déficit y deuda se cumplirán.

Se creará empleo

En lo que sí va a seguir liderando España las grandes cifras es en el mercado laboral. Pese a los mejores datos de los últimos meses, España seguirá liderando las cifras de paro. Con todo, el aspecto menos negativo del cuadro hecho público por el ejecutivo comunitario es la mejora de la evolución de la tasa de desempleo. Bruselas destaca que la creación de empleo se ha acelerado en los últimos meses.

El comisario europeo de Asuntos Económicos, Paolo Gentiloni, atribuye un papel importante en este sentido al cometido jugado por los ERTE. Con todo, las cifras de paro en España siguen más que duplicando las previsiones del conjunto de los 27, con una tasa prevista para este y los próximos dos años del 7,1 %, 6,7 % y 6.5 % frente a l de España de 15,2 %, 14,3 % y 13,9 entre el 2021 y el 2023.

Ante el hachazo de las previsiones que ha realizado Bruselas, el gobierno de Pedro Sánchez tendrá que añadir en los próximos días la que realice el servicio de estudios del Banco de España. Su gobernador, Pablo Hernández de Cos, anticipaba la pasada semana que todo apunta a que se producirá una revisión significativa a la baja del crecimiento de España para este año.

Cuesta creer que la vicepresidenta primera del Gobierno, Nuria Calviño, siga manteniendo el plan presupuestario que se sustenta sobre la estimación de que el PIB repuntará un 6,5% en este ejercicio. No es posible que una desviación del 30 % de la creación de riqueza estimada por el Gobierno no tenga ningún efecto en el resto de la cascada de componentes que conforman los Presupuestos.

Firme negativa

La única lógica que tiene esta negativa del Gobierno a admitir lo que le vienen advirtiendo los más diversos organismos nacionales e internacionales de previsión es el empeño que ha puesto el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en basar la recuperación de su imagen ante la opinión pública en una importante recuperación y crecimiento económico. Así lo mantuvo este miércoles en la sesión de control al Gobierno frente a la negativa de Pablo Casado, que le acusa, desde la oposición, de incompetencia en la gestión de los recursos que nos están llegando de Bruselas.

Los populares confían en que la seria advertencia de Bruselas les pueda servir para paralizar la caída que han empezado a anunciarles los últimos sondeos electorales, caída muy probablemente consecuencia directa de la división interna del PP ante la negativa de Pablo Casado a que sea Isabel Díaz Ayuso la futura presidenta del partido en Madrid.

Quizás por ello dirigentes de ambos bandos y algunos barones del partido PP tratan de buscar un acuerdo rápido para cerrar esta crisis y que no les afecte a las próximas elecciones. Expertos del PP dan por hecho que estas se adelantarán tanto en Andalucía como en Castilla y León.

El presidente de Andalucía, Juanma Moreno, quien previsiblemente sea el primero en adelantar la convocatoria de las elecciones a la primavera del próximo año, admitía la semana pasada que la situación le perjudica.

De ser las elecciones en esas fechas, todavía podrá contar a su favor que el PSOE no pueda presumir de haber liderado la recuperación económica en Europa. Lo que parece más que evidente es que cuando llegue, deberá ser clave de cara a los resultados electorales.

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