Monitor diario

Firmado un con­venio de co­la­bo­ra­ción para crear un grupo de tra­bajo y avanzar en la in­tro­duc­ción del com­bus­tible

Repsol y Vueling impulsan el primer vuelo con combustible sostenible

El Airbus A320neo de nueva ge­ne­ra­ción logra re­ducir las emi­siones a la at­mós­fera en 2,5 to­ne­ladas de CO2

Repostaje del primer vuelo con combustible sostenible de Vueling
Repostaje del primer vuelo con combustible sostenible de Vueling.

Vueling, del grupo IAG, ha rea­li­zado este miér­coles su primer vuelo con com­bus­tible de origen sos­te­nible en la ruta entre Barcelona y Sevilla, de la mano de Repsol, pio­nera en la fa­bri­ca­ción de este tipo de com­bus­ti­bles en España. Este lote se suma al ge­ne­rado en la re­fi­nería de Repsol en Puertollano y al pro­du­cido a partir de re­si­duos en la de Petronor, ins­ta­la­ción que per­te­nece al Grupo Repsol y se sitúa en Bilbao.

Este vuelo con baja huella de carbono Barcelona – Sevilla ha logrado reducir las emisiones a la atmósfera en 2,5 toneladas de CO2, gracias a la eficiencia que aporta el Airbus A320neo de nueva generación, al uso del biocombustible y a los procedimientos de eficiencia implementados. Vueling cuenta desde 2019 con la tercera flota más joven de Europa con su nuevo A320neo.

El avión ha despegado a las 9:10h desde el aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat con dirección al Tourism Innovation Summit (TIS) en Sevilla y en el que, durante tres días, se analizará la sostenibilidad y la innovación en el sector turístico. Además, en la Conferencia de Cambio Climático (COP26), en Glasgow, se debate sobre la transición global hacia el transporte de cero emisiones. Vueling cree que los gobiernos deberían fomentar la investigación y desarrollo de este tipo de combustibles para que su uso se pueda acelerar y los resultados sean inmediatos.

Vueling lleva desde 2012 incorporando diferentes iniciativas que ayuden en todo lo posible a la reducción de las emisiones. La aeronave, que ha cubierto los 820 kilómetros que separan Barcelona de Sevilla, ha conseguido evitar la emisión de cerca de 63 kg de CO2 gracias a las iniciativas de reducción del peso. Por ejemplo, Vueling ha sustituido todos los asientos de su flota por un nuevo modelo más ligero, los Slim Seats, y ha digitalizado toda la documentación de sus aviones, eliminando 75 kg de papel por vuelo.

Además, Aena, como impulsor y facilitador del sector en materia de descarbonización del transporte aéreo, apoya esta iniciativa y trabaja en proyectos de colaboración para promover la producción de combustible sostenible con el objetivo de fomentar su uso por parte de las aerolíneas.

Convenio de colaboración

Esta iniciativa forma parte del convenio de colaboración que han firmado Repsol y Vueling para crear un grupo de trabajo y avanzar en la introducción del combustible sostenible en el día a día de la operativa aeronáutica. Tiene como objetivo el impulso de la movilidad sostenible en el sector aéreo mediante el desarrollo y consumo de nuevos combustibles con bajo impacto ambiental, con especial foco en el fomento de líneas de investigación en el ámbito de los combustibles alternativos de última generación para la aviación que usen como materia prima fuentes completamente sostenibles como residuos urbanos o biomasa a corto plazo, y el hidrógeno renovable, por ejemplo, a medio y largo plazo.

Estos combustibles sostenibles serán durante los próximos años la opción más segura y eficiente para reducir las emisiones en el transporte aéreo, donde la electrificación no es viable por el momento y el hidrógeno renovable requiere de un mayor grado de madurez tecnológica.

Con este primer vuelo, Vueling avanza en su apuesta por los combustibles sostenibles para la aviación, para afrontar el reto de la descarbonización en la industria aeronáutica. Marco Sansavini, Presidente de Vueling, ha asegurado que “el compromiso de Vueling con el medio ambiente es total”. “El primer vuelo con combustible sostenible es un gran paso en nuestro compromiso por la reducción de emisiones de CO2 y la utilización del 10% de SAF en 2030. Una confirmación de la viabilidad del uso de combustibles de última generación para la aviación que usen como materia prima fuentes completamente sostenibles como residuos urbanos y biomasa”, ha indicado.

Por su parte, Javier Sancho, Director del Complejo Industrial de Repsol en Tarragona, ha afirmado que “ante la importancia que juegan los biocombustibles en la reducción de emisiones, Repsol lleva trabajando desde hace 15 años en la búsqueda de diferentes soluciones de baja huella de carbono aplicadas al transporte y es pionera en la fabricación de combustibles sostenibles de aviación en España, como el lote de biojet fabricado en Tarragona y que se ha utilizado en este vuelo. La producción de biocombustibles es uno de los grandes ejes recogidos en el Plan Estratégico 2021-2025 de Repsol con el objetivo de transformar el negocio industrial y alcanzar la neutralidad de carbono en 2050”.

Artículos relacionados