Iberdrola y Naturgy ce­rrarán el día 13 las reuniones de las eléc­tricas con la mi­nistra Ribera

Sánchez encuentra en Bruselas el aliado perfecto para justificar el problema de la luz

La UE se aviene a re­visar y fle­xi­bi­lizar el mo­delo eléc­trico eu­ropeo pero solo a largo plazo

Torres elétricas.
Torres elétricas.

El Gobierno ha re­cu­lado en sus pre­ten­siones de re­cortar la ta­rifa eléc­trica apli­cando un ha­chazo a los in­gresos de las com­pañías y la ba­jada de im­pues­tos. Ha bas­tado que el precio del gas y el CO2 sigan su­biendo para com­probar que el re­cibo de la luz ne­ce­sita de otro tipo de me­didas para que los con­su­mi­dores lo noten en la fac­tura men­sual. Pedro Sánchez puede salvar parte del pro­blema si Bruselas se aviene a mo­di­fi­car, como ha anun­ciado, el mo­delo eléc­trico ac­tual, aunque sólo a largo plazo.

La Comisión Europea realizará la próxima semana una primera comunicación con medidas globales para ser discutidas en el Consejo Europeo. El problema será debatido en la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la UE que se celebrará los próximos 21 y 22 de octubre.

La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha reclamado que la Comisión no debe quedarse en simples recomendaciones sino que se moje y presente “un plan audaz, con nuevos instrumentos que permitan una reacción energética al problema”.

Por tanto, a su juicio, el Ejecutivo contará con el apoyo de Bruselas para solventar la situación y poder hacer frente a la pérdida de confianza entre el electorado que ven que el precio de la luz no deja de subir, sin que se vean resultados positivos tras las medidas adoptadas.

Los Presupuestos de 2022 cuentan con una partida de unos 6.000 millones de euros para cubrir la caída de los ingresos por la reducción del IVA del 21% al 10%, la eliminación del 7% a la generación eléctrica y la reducción del 5,1% al 0,5% del Impuesto Especial sobre la electricidad.

El apoyo de otros países miembros

Sánchez no se encuentra ya solo ante Bruselas. La situación de los precios no afecta solo a España sino a una gran parte de países comunitarios por lo que ya no se trata de levantar la mano a España para que intervenga sobre el mercado. Francia, Países Bajos, Luxemburgo, República Checa, Grecia, Hungría y Dinamarca han pedido a la UE que se adopten medidas en esta dirección.

Lo que demandan los Estados miembros es una repuesta de todo el bloque, con acuerdos globales como es el impulso de las compras conjuntas de gas que plante Pedro Sánchez, la creación de reservas estratégicas de esta materia prima y que se vigile si, en algunas situaciones, hay manipulación de precios.

La mayoría considera esencial que se tenga un enfoque común a nivel europeo con una serie de herramientas globales que permitan adoptar medidas a nivel nacional que hagan frente de forma inmediata a la subida de los precios de la electricidad.

Además de concentrarse en la reforma del mercado mayorista de la electricidad, a medio plazo, reclaman reglas sobre el almacenamiento de gas, que mitiguen el aumento de los precios como el que se está registrando en los últimos meses. En este mismo punto, califican de muy importante que se coordinen las compras de gas para mejorar la capacidad de negociación europea.

Por otro lado, insisten en que se acelere la apuesta por las renovables para reducir la dependencia gasista. Otro punto muy relevante que los países demandan es que se garantice un precio del carbono, de forma que sea más predecible y, de este modo, evitar una volatilidad excesiva. El mercado actual permite una especulación de los precios y que los fondos de inversión manipulen los contratos de compra de CO2.

Negociaciones paralelas con las eléctricas

Todo este paquete de medidas que pueden salir de Bruselas no tienen nada que ver con las negociaciones que la ministra Ribera está realizando con los presidentes de las cuatro grandes eléctricas -Iberdrola, Endesa, Naturgy y EDP- además de Acciona.

Endesa ha sido la primera eléctrica en analizar con la ministra los problemas del sector y el recorte de los ingresos de 2.600 millones de euros que se les quiere aplicar con el Real Decreto Ley aprobado el pasado 14 de septiembre, como medida de choque contra la subida de las tarifas. La compañía ha aplaudido la iniciativa de Teresa Ribera pero no se ha pronunciado sobre los resultados del encuentro.

Acciona y EDP han sido los segundos en redunirse con la ministra y el miércoles 13 lo harán Iberdrola y Naturgy. El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, ha sido el más crítico con el Gobierno y el más incisivo en que el sector sale muy perjudicado con las medidas adoptadas en el Real Decreto Ley.

En el caso de Iberdrola, se estima un impacto de 1.470 millones de euros por lo que Galán ha anunciado que paralizará algunos de los proyectos licitados. El resto del sector ha admitido que no descartan que puedan revisar sus planes estratégicos.

El presidente de Iberdrola ha declarado que es “esencial preservar la estabilidad jurídica, no poner en entredicho el modelo europeo y no perder la confianza de los inversores”. Galán ha insistido en la necesidad de abordar la coyuntura de los precios de la energía y los retos de la descarbonización de la economía en clave europea, “con soluciones acordes al marco de la UE y con rigor en el análisis”, ha dicho.

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