Las co­mu­ni­dades deben 312.030 mi­llo­nes, la Seguridad Social 91.855 mi­llones y los ayun­ta­mientos 22.644 mi­llones

El pozo sin fondo de la deuda atenaza la recuperación de Pedro Sánchez

El en­deu­da­miento del Estado al­canza el má­ximo de 1,424 bi­llones de euros en el se­gundo tri­mes­tre, un 122,8% del PIB

Deuda pública
Deuda pública

La deuda pú­blica se ha con­ver­tido en el pe­ligro nú­mero uno para el Gobierno de Pedro Sánchez y sus quizá ilusas ex­pec­ta­tivas de una rá­pida y per­ma­nente re­cu­pe­ra­ción eco­nó­mica. La Unión Europea y los em­pre­sa­rios están asus­tados de su cre­ci­miento ex­po­nen­cial, fruto sin duda de la es­tra­tegia de lucha contra la pan­de­mia. España se acerca pe­li­gro­sa­mente a las ci­fras de Italia, pero con una enorme di­fe­ren­cia: el país trans­al­pino apenas ate­sora deuda pri­vada.

En el segundo trimestre del año, la deuda pública del Estado, con organismos y administraciones locales, marcó un nuevo máximo histórico, al situarse en la zona de los 1,424 billones de euros. La lucha frente a los efectos económicos de la pandemia ha supuesto una sangría de fondos no sólo en España, sino en todos los países europeos. El crecimiento del endeudamiento del Estado en los últimos doce meses ha ascendido a la friolera de los 133.661 millones de euros, según datos del Banco de España.

Las políticas en defensa del empleo, así como las iniciativas en apoyo de las empresas, las líneas de crédito del ICO y el gasto sanitario para la protección de la población ha catapultado la deuda pública española. En cualquier caso, resulta curioso que mientras las obligaciones financieras del país se encuentran en máximos históricos, la ratio de la deuda sobre el producto interior bruto (PIB) ha anotado una sensible reducción hasta el 122,8% frente al 125,3% del primer trimestre.

Este barómetro ha registrado este descenso gracias a que el crecimiento del PIB ha sido mayor que el de la deuda. La economía avanzó un 17,5%, mientras la deuda creció un 10,35%. Con todo, el descenso en la ratio de deuda sobre PIB resulta insuficiente para que el Gobierno se pueda poner a lanzar cohetes, porque se encuentra por encima de las previsiones de Economía, que había vaticinado un descenso hasta la zona del 119,5% a finales de este ejercicio.

La tarta de la deuda

El grueso del endeudamiento público español es responsabilidad de la administración central, con un déficit que asciende a 1,273 billones de euros. Los números rojos de las comunidades autónomas suponen 312.030 millones de euros. Las administraciones de la Seguridad Social deben 91.855 millones y los ayuntamientos tienen un endeudamiento de 22.644 millones.

Los incrementos de la deuda en el segundo trimestre han alcanzado los 25.587 millones en las administraciones públicas, 4.345 millones en las comunidades autónomas, 6.500 millones en el de la Seguridad Social, mientras que los ayuntamientos, que redujeron su deuda un 9,3%.

El problema de la deuda se ha convertido en un verdadero lastre para Europa tras la pandemia. Constituye una fuerte hipoteca para los países del Sur, como España e Italia. Este problema, sumado al abandono del proyecto por parte del Reino Unido, las dificultades para encontrar un líder fuerte que sustituya a Merkel en Alemania y la actitud de Francia en determinadas cuestiones, están causando un fuerte revés para la reputación del continente en el mundo.

La deuda pública constituye el enemigo público número uno cualquier Gobierno. Desde que se produjera la crisis a mediados del año 2008 y hasta el estallido de la pandemia , el endeudamiento del Estado, las comunidades autónomas y los ayuntamientos tuvo un crecimiento imparable. La deuda se multiplicó por cuatro en diez años. Después ha venido el agujero del coronavirus.

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