El crudo ha lle­gado a su­perar la ba­rrera de los 80 dó­lares el ba­rril

Repsol aumenta sus previsiones de generación renovable en plena reforma eléctrica

La ener­gé­tica in­ver­tirá 1.000 mi­llones más y re­for­zará su ca­pa­cidad de pro­duc­ción en 7.300 me­ga­va­tios

Antonio Brufauy Josu Imaz, Repsol.
Antonio Brufauy Josu Imaz, Repsol.

Repsol ha re­vi­sado al alza sus pre­vi­siones de ge­ne­ra­ción de energía re­no­vable para 2030, en plena re­forma eléc­trica por parte del Gobierno y en medio de la con­tinua subida del re­cibo de la luz y del crudo. La ener­gé­tica au­men­tará hasta 20.000 me­ga­va­tios la ca­pa­cidad de ge­ne­ra­ción, unos 7.300 me­ga­va­tios más de los que con­templa el plan es­tra­té­gico 2021-2025. La com­pañía in­cre­men­tará la in­ver­sión en 1.000 mi­llo­nes, con lo que eleva la misma hasta 19.300 mi­llones de eu­ros.

La compaía que preside Antonio Brufau y dirige Jose Imaz como CEO ha modificado sus inversiones con el objetivo de aumentar la generación eléctrica renovable y la producción de hidrógeno libre de emisiones e impulsar otras iniciativas bajas en carbono. Esta modificación se produce en un momento convulso del precio de la luz y cuando el petróleo ha superado la barrera de los 83 dólares el barril. La cotización de la empresa en bolsa se encuentra ya por encima de los 11,6 euros, con una subida de un 45,46% en lo que va de año.

En una jornada dedicada a la transición energética, el consejero delegado, Josu Jon Imaz, ha anunciado a los analistas un aumento de los objetivos de descarbonización de la compañía para ser neutra en emisiones en 2050. La hoja de ruta marcada en el plan estratégico 2021-2025 se centra en una combinación de electrificación y productos bajos en carbono, con el objetivo de liderar la transición energética en línea con las directrices marcadas en el acuerdo de París.

Iniciativas de bajas emisiones

Sobre esta premisa, la compañía destinará 1.000 millones de euros adicionales a proyectos bajos en carbono para el periodo 2021-2025, hasta alcanzar un total de 6.500 millones de euros. La inversión destinada a iniciativas de bajas emisiones se situará en el 35% en este periodo y el capital empleado para estos fines alcanzará el 45% en 2030. Los nuevos valores suponen cinco puntos porcentuales respecto a los establecidos en el plan estratégico presentado hace casi un año.

La compañía ha aumentado además el precio interno de carbono que se aplica a toda inversión nueva que se produce. Así, ha fijado un precio de carbono de 70 dólares la tonelada en 2025 y de 100 dólares la toneladas en 2030 para la Unión Europea. Los valores anteriores eran de 40 dólares la tonelada en 2025 y de 70 dólares/tonelada en 2040.

En la misma línea, la compañía ha reducido la intensidad de emisiones de metano, fijándola en el 0,20% en 2025, lo que supone una reducción del 85% frente a la anterior del 25%. Los nuevos objetivos serán sometidos a votación de forma consultiva en la próxima junta de accionistas.

Un 60% más de renovable

La generación eléctrica de origen renovable será uno de los pilares del nuevo modelo de descarbonización de la petrolera. Los nuevos objetivos que se ha marcado Repsol suponen aumentar en un 60% la capacidad instalada de generación renovable en 2030 hasta alcanzar los 20.000 megavatios, frente a los 12.700 megavatios anunciados en el plan estratégico. En total, 7.300 megavatios más.

En 2025, el objetivo de capacidad instalada se sitúa en 6.000 megavatios unos 800 megavatios más que los 5.200 MW de la hoja de ruta presentada en noviembre de 2020. Imaz ha anunciado que la petrolera prevé continuar con el crecimiento orgánico de este negocio, gracias al desarrollo de una cartera de proyectos en operación y desarrollo en países OCDE.

Esta apuesta ha sido reforzada tras la joint venture suscrita en Chile con Ibereólica Renovables en 2020 y la adquisición reciente del 40% de la compañía estadounidense Hecate Energy, especializada en el desarrollo de proyectos fotovoltaicos y de almacenamiento de energía. Repsol prevé cerrar el año con 1.760 megavatios de capacidad renovable instalada y con otros 4.700 megavatios en proyectos en construcción.

La compañía tiene el objetivo de producir dos millones de toneladas de combustibles bajos en carbono en 2030. En el primer trimestre de 2023, está prevista la puesta en marcha de la planta de biocombustibles avanzados de Cartagena, que evitará la emisión a la atmósfera de 900.000 toneladas de CO2 al año.

En el área del negocio de clientes, la energética contará con más de 1.000 puntos de recarga eléctrica públicos en España en 2022 y se compromete a disponer de puntos de recarga rápida o ultrarrápida cada 50 kilómetros en las principales rutas del país.

Repsol aspira a tener 8 millones de clientes digitales en 2025 y antes de final de año lanzará el nuevo programa de fidelización transversal que dará lugar a la primera comunidad de este tipo en España.

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