RESULTADOS

Imaz des­taca que la com­pañía no tiene prisa para sacar a bolsa la fi­lial de re­no­va­bles

Repsol vuelve a los beneficios pre-pandemia y gana 1.939 millones, un 32% más

La ener­gé­tica me­jora el di­vi­dendo hasta 0,63 euros por ac­ción, un 5% más, y ve margen para se­guir su­biendo

Antonio Brufauy Josu Imaz, Repsol.
Antonio Brufauy Josu Imaz, Repsol.

Repsol ganó 1.939 mi­llones de euros en los nueve pri­meros meses de 2021 en un con­texto fa­vo­rable para el sector por la subida del precio del crudo por en­cima de los 82 dó­lares el ba­rril. La com­pañía su­pera in­cluso los re­sul­tados en el mismo pe­riodo de 2019, previo a la pan­de­mia, cuando re­gistró un be­ne­ficio de 1.466 mi­llones de eu­ros, lo que su­pone un 32% más. La com­pañía ha anun­ciado una me­jora en el di­vi­dendo de un 5%, hasta los 0,63 euros por ac­ción y anuncia que hay margen para se­guir su­biendo.

Gracias a la buena marcha del ejercicio, la compañía que preside Antonio Brufau ha revisado al alza sus objetivos en el plan estratégico para acelerar la transición energética con un incremento en las inversiones de 1.000 millones de euros. “Estamos logrando recuperar la senda de resultados previa a la pandemia, impulsados por nuestra gestión eficiente y la ejecución del plan estratégico, a la vez que avanzamos con firmeza en nuestra transformación para ser neutros en carbono”, ha declarado el consejero delegado, Josu Jon Imaz.

En su comparecencia ante los analistas, Imaz ha subrayado que la energética tiene aún margen para mejorar la retribución, siempre que las circunstancias sean favorables y no se produzca un cambio en las condiciones macroeconómicas. En una palabra, que el petróleo se mantenga en los niveles actuales y no haya un retroceso en las diferentes áreas de negocio.

Pese a este anuncio, la acción no tuvo el efecto rebote que se esperaba y el valor cayó más de un 4%, situándose la cotización en el nivel de los 11 euros. La previsión es que en los próximos días se produzca un repunte en la cotización. Este escenario de mayores precios de las materias primas ha llevado precisamente al consejo al consejo de administración a proponer a la próxima junta general ordinaria de accionistas una mejora del dividendo efectivo de un 5%, hasta los 0,63 euros por acción y una reducción del capital social de 75 millones de acciones, equivalente al 4,9%.

El CEO de Repsol ha destacado que “sigue habiendo margen de mejora” en los objetivos marcados, aunque ha dejado claro que las decisiones se tomarán en función de las circunstancias, las perspectivas y manteniendo la prudencia financiera.

Respecto a la posible salida a Bolsa y la posible incorporación de un socio a la filial de renovables, Imaz ha dejado claro que la petrolera no tiene prisa, debido a que no tiene una especial necesidad de financiación. Para la compañía, sigue en pie el plazo de 18 meses que se marcó en noviembre de 2020, cuando la situación era bastante peor que la actual. “Estamos analizando oportunidades”, ha señalado.

Todas las áreas en positivo

En cuanto a los resultados del tercer trimestre, todos los segmentos han registrado cifras positivas, destacando el área de exploración y producción, particularmente influido por el aumento del crudo. El precio del crudo Brent del Mar del Norte registró una media de 67,9 dólares por barril y el Henry Hub de gas estuvo a 3,2 dólares por MBtu.

En este contexto, la energética logró en todos sus áreas de negocio un flujo de caja operativo positivo, que ascendió a 3.371 millones de euros y un flujo de caja libre también positivo en todos sus segmentos, que sumó 1.855 millones de euros.

La situación favorable y las mejores previsiones en el corto plazo, han permitido a Repsol revisar al alza sus previsiones de generación de energía renovable para para 2030, en plena reforma eléctrica por parte del Gobierno y en medio de la continua subida del recibo de la luz. La petrolera aumentará hasta 20.000 megavatios la capacidad de generación, unos 7.300 megavatios más de los que contempla el plan estratégico 2021-2025. La compañía incrementará la inversión en 1.000 millones, con lo que eleva la misma hasta 19.300 millones de euros.

La energética ha modificado sus inversiones con el objetivo de aumentar la generación eléctrica renovable y la producción de hidrógeno libre de emisiones e impulsar otras iniciativas bajas en carbono. Esta modificación se produce en plena reforma energética, con la luz disparada y cuando el petróleo ha llegado a aproximarse a los 87 dólares el barril. La cotización de la empresa en bolsa se encuentra ya por encima de los 11,46 euros, con una subida de un 45,46% en lo que va de año.

Repsol ha aumentado además el precio interno de carbono que se aplica a toda inversión nueva que se produce. Así, ha fijado un precio de carbono de 70 dólares la tonelada en 2025 y de 100 dólares la toneladas en 2030 para la Unión Europea. Los valores anteriores eran de 40 dólares la tonelada en 2025 y de 70 dólares/tonelada en 2040.

En la misma línea, la compañía ha reducido la intensidad de emisiones de metano, fijándola en el 0,20% en 2025, lo que supone una reducción del 85% frente a la anterior del 25%. Los nuevos objetivos serán sometidos a votación de forma consultiva en la próxima junta de accionistas.

Un 60% más de renovable

La generación eléctrica de origen renovable será uno de los pilares del nuevo modelo de descarbonización de la petrolera. Los nuevos objetivos que se ha marcado Repsol suponen aumentar en un 60% la capacidad instalada de generación renovable en 2030 hasta alcanzar los 20.000 megavatios, frente a los 12.700 megavatios anunciados en el plan estratégico. En total, 7.300 megavatios más.

En 2025, el objetivo de capacidad instalada se sitúa en 6.000 megavatios unos 800 megavatios más que los 5.200 MW de la hoja de ruta presentada en noviembre de 2020. La energética prevé continuar con el crecimiento orgánico de este negocio, gracias al desarrollo de una cartera de proyectos en operación y desarrollo en países OCDE.

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