Los pre­cios in­dus­triales cre­cieron en sep­tiembre un 23,6% por el coste ener­gé­tico

Bruselas vuelve a dar un portazo a Pedro Sánchez en el modelo eléctrico que plantea

Las eléc­tricas que man­tengan con­tratos de luz a precio fijo y a largo plazo no su­frirán re­cortes

Electricidad
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Bruselas ha vuelto a dar un por­tazo al Gobierno en su in­tento de poder fijar li­bre­mente los pre­cios de la elec­tri­cidad en mo­mentos crí­ticos como el ac­tual. El pre­si­dente Pedro Sánchez ve así cada vez más com­pli­cado poder cum­plir su pro­mesa de que, cuando acabe 2021, los con­su­mi­dores verán que ha­brán pa­gado de luz lo mismo que en 2018.

Ante tal tesitura, el Ejecutivo intenta al menos revertir la situación de los elevados costes que está teniendo la industria y la inflación. Los precios industriales crecieron en septiembre en tasa interanual un 23,6%, la mayor subida registrada desde diciembre de 1977 por culpa de la luz.

En medio de todo este descalabro, la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha anunciado que las eléctricas que mantengan y ofrezcan contratos de luz a precio fijo y a largo plazo no sufrirán los recortes de los ingresos que reciben por las tecnologías que no emiten CO2 como la nuclear, la hidráulica y las renovables que van a mercado. Esta medida va encaminada a favorecer especialmente a la industria en situación crítica y evitar cierres de empresas.

“La industria que está teniendo que acudir al mercado mayorista del gas, es fundamental que haya un incentivo a incrementar la contratación a precio fijo para los consumidores industriales”, explicó la ministra. El objetivo no es otro que incentivar los contratos de luz a largo plazo y a precio estable para evitar un desplome mayor del que se está produciendo en todo el tejido industrial del país. Actualmente, la comercialización de energía eléctrica en los sectores industriales es un 25% más elevado que hace un año.

El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, ha anunciado precisamente que está dispuesto a mantener los precios a la industria si el Gobierno retira el decreto que recorta los ingresos a las eléctricas. Algo que no ha gustado mucho a la ministra. Ribera señaló en la rueda de prensa del Consejo de Ministros que confiaba que “los que se han comprometido a mantener los contratos en los términos en los que se firmaron, cumplan con su palabra”, en alusión directa a algunas compañías.

Iberdrola será la primera de las eléctricas que presentará los resultados trimestrales. Durante el tercer trimestre, es cuando se ha producido la subida de las tarifas eléctricas y cuando el sistema actual de precios ha comenzado a desvirtuarse por el elevado coste del gas. Por esa razón, habrá que ver el efecto que ha tenido sobre los beneficios de la primera eléctrica del país.

Negativa de Bruselas

El Gobierno ha vuelto a intentar el respaldo de Bruselas para sacar de la tarifa de la luz el precio del gas y desvincularse del sistema de tarifas que rige en toda la Unión Europea. La propuesta española es que los países puedan, en situaciones críticas con los precios del gas disparados, desvincularse del gas y basarse en el coste de las energías renovables.

“En estos momentos extraordinarios, en lugar de una señal pura de precio marginal, contaminada por los repuntes del precio del gas, el precio de la electricidad se obtendría como un precio medio con referencia al coste intramarginal de las energías limpias, en particular las renovables”, según señala el texto elevado a la Comisión Europea.

La propuesta que ha sido presentada en la reunión de ministros de Energía en Luxemburgo a la que ha asistido la secretaria de Estado de Energía, Sara Aagesen, no ha convencido a los países más duros, entre ellos Alemania, Países Bajos, Austria, Dinamarca y Finlandia. Además se han unido otros como Irlanda, Estonia, Luxemburgo, Letonia, Suecia y Bélgica.

La comisaria de Energía, Kadri Simson, ha señalado que no está totalmente claro cómo funcionará en la práctica un sistema con precios para las distintas fuentes de energía o si será mejor alternativa que el diseño actual del mercado eléctrico. Ha añadido que “cambiar el modelo actual supone riesgos para la predictibilidad del mercado, la competencia y la transición a energías limpias”.

Lo que busca el Gobierno y trata de encontrar apoyo es que los países tengan coyunturalmente la posibilidad de vincular los precios de la electricidad con los mix de generación nacionales más baratos, y proteger a los consumidores de volatilidades excesivas como el que está generando el alto coste del gas.

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