OPINIÓN

Las acciones suben, los bonos caen y la economía con vientos de cara

Tipos al alza en EEUU o en Reino Unido están de­trás de la apre­cia­ción del dólar o la Libra

La Bolsa
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¿Cómo adi­vinar el sen­tido de las co­ti­za­ciones bur­sá­tiles o el precio de los tí­tulos de renta fija des­pués del de­clive de la pan­demia y la lle­gada de unos vientos de cara tan fuertes como ines­pe­ra­dos? La falta de se­mi­con­duc­tores que con­di­cionan el fun­cio­na­miento, entre otros, de las fá­bricas de au­to­mó­vi­les; el precio de la elec­tri­cidad que se dis­para a causa del en­ca­re­ci­miento del gas y las in­dus­trias con una alta de­pen­dencia de la energía eléc­trica bajan su ritmo de fa­bri­ca­ción.

Los barcos porta-contenedores no encuentran un dique donde descargar su mercancía, a la vez que dependen de que exista un transporte terrestre para trasladar la carga al usuario final.

Escasez de mercancías en los puntos de venta y previsión de precios al alza. La previsión ya es realidad. Uniliver, Netslé, o Procter & Gamble ya han trasladado sus costes al precio del producto final.

El valor de las acciones a los dos lados del Atlántico venía subiendo desde finales de septiembre. La inflación era un episodio transitorio.

En la pasada semana, el miércoles precisamente, las cotizaciones marcaron récord en las bolsas americanas y europeas para, al final de la semana, perder fuerza. Oscilaciones que de algún modo también estarían afectadas por las políticas monetarias de los bancos centrales. ¿Habrá recortes y subidas de tipos?

El Banco de Inglaterra y la Reserva Federal se ven como los más adelantados a la hora de reducir sus compras de títulos, deuda pública y bonos privados. Menos demanda de productos de renta fija y un impacto significativo en los mercados de divisas. Tipos al alza en EEUU o en Inglaterra están detrás de la apreciación del dólar o la Libra frente al Euro.

Venta masiva de bonos

En los mercados de renta fija ya es noticia la venta acelerada de bonos y obligaciones. Más oferta y precios a la baja, lo que implica una subida de los rendimientos. En EEUU, el bono a 10 años tiene un rendimiento del 1,3% algo que no se veía desde hacia tiempo. En Alemania el rendimiento de los bonos no acaba de traspasar la barrera del 0.

Las bolsas reflejan incertidumbre: de un lado el encarecimiento del dinero que hace más oneroso la toma de préstamos para comprar acciones; por otro, la propia solidez de los títulos respaldados por una subida de los precios de los productos y en última instancia de los beneficios. Se venden más caras las mercancías, crecen los beneficios y el atractivo de las acciones.

La economía real sufre a la vez las secuelas del “estancamiento secular” que certificó entre otros Larry Summer. La GranvRecesión de finales de la primera década del siglo junto a las políticas ultraortodoxas frenó las inversiones. La economía no se hundió, pero no dio un solo paso al frente.

El peaje de las autovías

Ahora hay que pagar el peaje de unas infraestructuras incapaces de soportar un avance rapidísimo de la demanda, mientras los fabricantes tampoco han invertido en sus instalaciones. Una capacidad productiva estancada, una demanda que vuelve con ímpetu. En suma, inflación a la vista con el añadido de los costes que suponen el tránsito de las economías dependientes de los combustibles fósiles hacia un horizonte más verde.

La demanda caminará por algún tiempo delante de la oferta. ¿Cuánto? Desde el BCE se apuesta por un tránsito breve hacia la normalidad. Los anglosajones son más pesimistas. Encrucijada en la que también España está encerrada. No será fácil encontrar una salida.

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