La en­tidad sufre un de­bate in­terno sin pre­ce­dentes sobre la orien­ta­ción del ne­gocio

Los cambios operativos en el BBVA terminan por confundir a una plantilla reducida y clientela

Carlos Torres, en­fren­tado a su se­gundo, plantea eli­minar la fi­gura del di­rector de su­cursal

Onur Genç y Carlos Torres, BBVA.
Onur Genç y Carlos Torres, BBVA.

Pese a la apa­rente so­lidez mos­trada en los re­cientes test de es­trés de la Autoridad Bancaria Europea, no todo va sobre ruedas en el BBVA de Carlos Torres. Con los re­cientes cam­bios en la es­truc­tura or­ga­ni­za­tiva, a los que se­guirán otros en es­tu­dio, a mu­chos ex­pertos del sector les da la im­pre­sión de que no existe una co­mu­ni­ca­ción fluida entre la alta di­rec­ción y la se­gunda línea del banco. Eso se es­taría re­fle­jando en el des­con­tento con de­ter­mi­nadas de­ci­siones ope­ra­ti­vas.

Entre ellas destaca la prevista eliminación, como tal, de la figura del director de sucursal y su sustitución por una especie de jefe área o de zona. Un cambio que coincidiría con el proceso de reducción de su red de oficinas tras la clausura de más de 500 sucursales en España para adaptarse a la demanda y hábitos de consumo actuales.

Un extremo sobre el que fuentes internas del banco aseguran que, como consecuencia del ERE reciente, se han cerrado un montón de oficinas y otras muchas han quedado casi sin empleados. Por este motivo, el banco lo que busca es crear oficinas centrales por zonas con varios empleados, bluezone, y luego otras satélite en torno a ella.

En principio, según esas fuentes, se pretendía que estas últimas tuvieran solo un empleado que sería el director pero los responsables han conseguido que sean dos por los cinco que solían ser antes. Quizás por este tecnicismo, el banco asegura formalmente que la desaparición de la figura de director no era apropiada.

El objetivo, según fuentes internas, es conseguir que los clientes no vayan a las oficinas salvo aquellos considerados de valor, con fondos superiores a los 300.000 euros.

Centralización de servicios

A ello se suma un proceso en marcha de centralización de servicios. Dicho proceso tendría varias ventajas fundamentales como la mejora la visibilidad de los flujos de caja; la optimización de la liquidez en toda la organización; el aumento de la eficiencia gracias a la digitalización y la reducción de duplicidades. Todo ello con el objetivo último de reducir costes gracias a las economías de escala y lograr una gestión del riesgo mucho más eficaz, según fuentes internas del banco.

La centralización de trámites lleva ya varios años en efecto. En su tiempo quitaron las oficinas encargadas en Madrid, Barcelona y Bilbao para llevarla a Málaga. De este modo, se han contratado "chavales bajo el convenio de consultoría" y se han obviado un montón de empleados bajo el convenio de banca, mucho más duro y oneroso para la entidad. "A estos chavales les pagan una porquería", asegura una fuente.

La realidad, sin embargo, no parece confirmar estas buenas previsiones. De hecho, se estaría produciendo un efecto contrario con la ralentización de muchos de los trámites y de la operativa en general. Algo que también rechaza el banco pero que clientes de la entidad han sufrido en sus propias carnes.

No obstante, dice el refrán que cuando el río suena, agua lleva. A todos estos cambios se unirían los problemas de rentabilidad que están afectando al conjunto del sector en España.

Alta dependencia del BBVA a su negocio exterior

Eso hace que la dependencia de la entidad de su negocio en el exterior haya ido en aumento en los últimos años. Y eso no siempre es bueno. Su presencia en Turquía, por ejemplo, no deja de ser un continuo quebradero de cabeza debido a la heterodoxa política monetaria del presidente del país, Recep Tayyip Erdogan, que asegura que las altas tasas de interés son las causantes de la elevada inflación.

Eso le genera importantes choques con los miembros del Banco Central del país. En estos días ha destituido a dos vicegobernadores, y van cuatro en casi tres años, por desavenencias en materia monetaria, lo cual ha vuelto a provocar un nuevo hundimiento de la lira turca que está pasando factura al BBVA.

La entidad española está presente en Turquía a través de Garanti, del que controla el 49,85% del capital. Esta es la tercera filial que más aporta a los resultados del grupo; unos 384 millones de euros en el primer semestre de 2021 frente a los 1.127 millones de México y los 745 millones de España.

División de opiniones entre los analistas

Todo ello estaría justificando un frenazo en la tendencia alcista actual en la Bolsa española. Con todo, el BBVA se mantiene como uno de los bancos más resistentes de Europa tal y como han recogido las últimas pruebas de estrés realizadas por la Autoridad Bancaria Europea (EBA por sus siglas en inglés). Algo que los expertos esperan se confirme en sus próximas cuentas previstas para el próximo 29 de octubre.

Al respecto, los analistas de Jefferies han salido en apoyo del valor aconsejando tomar posiciones antes de la publicación de sus cuentas. La firma confía en que estas sean muy positivas apoyadas en el buen momento de su actividad en el mercado mexicano. Suficiente como para aliviar sus tensiones en sus dos otros grandes mercados.

Más pesimistas, en cambio, se muestran los analistas de Berenberg y Credit Suisse, con unas estimaciones de precio objetivo en torno a los 5,35 euros por acción, bastante por debajo de su cotización actual en torno a los 5,8 euros.

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