Endesa afirma que es una “reacción ra­cional ante una si­tua­ción le­gis­la­tiva ines­pe­rada”

Bofetón de Iberdrola, Endesa y Acciona a la subasta de renovables de Sánchez

Iberdrola se re­plantea sus in­ver­siones e Ignacio Galán anuncia un pro­yecto eó­lico en el Reino Unido

Ignacio Galán con Boris Johnson, este martes en Londres.
Ignacio Galán con Boris Johnson, este martes en Londres.

Bofetón eléc­trico, con ma­yús­cu­las, a Pedro Sánchez. Iberdrola, Endesa y Acciona no han acu­dido a la se­gunda subasta de ener­gías re­no­va­bles en la que Capital Energy ha vuelto a ser la gran ven­ce­dora al lo­grar una po­tencia de 1.550 me­ga­va­tios (1.540 MW eó­licos y 8 MW fo­to­vol­tai­cos), el 50% de la energía subas­tada. Naturgy ha con­se­guido 221 MW fo­to­vol­taicos y Repsol 138 MW eó­li­cos. El desafío de Iberdrola ha sido ma­yúsculo al anun­ciar Ignacio Galán en Londres una in­ver­sión más de 7.200 mi­llones de euros en el Reino Unido.

Las dos mayores eléctricas se presentaron a la puja celebrada el pasado 26 de enero y han dado la espalda a la política energética de Sánchez y al decretazo que les recorta los ingresos al sector eléctrico. Iberdrola y Endesa fueron en cambio a la primera subasta celebrada el pasado 26 de enero, cuando todavía no se había producido el estallido de las tarifas eléctricas y cuando las relaciones con el Ejecutivo eran cordiales.

Entonces, la primera se adjudicó una potencia de 243 MW y la segunda, 50 MW. La eléctrica que preside Ignacio Sánchez Galán señala con suma claridad que no ha ido a la subasta “por la incertidumbre regulatoria”, que ha obligado a la compañía a “replantearnos nuestras inversiones en renovables en el país”. La utility, en cambio, acaba de anunciar que invertirá 7.200 millones de euros en un parque eólico del Reino Unido, a través de su filial Scottish Power.

El presidente de Acciona, José Manuel Entrecanales, se ha unido a Iberdrola y Endesa, tras decidir no ofertar. En enero, pasado consiguió 100 MW. Acciona es otra de las afectadas por el recorte de 2.600 millones de euros que el Gobierno ha aplicado a los ingresos que reciben las centrales nucleares, hidráulicas y algunas renovables.

Galán siempre reticente a las subastas

Aunque la situación actual es totalmente diferente a cuando se celebró la primera subasta y a la que Iberdrola acudió, Galán siempre ha sido quien más objeciones ha puesto al plan de pujas del Ejecutivo. Antes de que se produjera el enfrentamiento del sector declaró: “Al Gobierno le compete hacer las subastas pero la decisión de acudir a estos procesos está en manos de las compañías”.

El máximo ejecutivo de la eléctrica siempre ha dicho que no es la mejor vía para impulsar el desarrollo de las renovables al existir el mercado libre. Galán sostiene que la compañía ha participado en subastas no solo en España sino en otros países, habiendo ganado el 70% en las que se había presentado, pero también añade que el grupo no tiene por sistema participar en todas las pujas.

Ahora bien, con esta medida de Galán de no acudir a la segunda subasta, con las tarifas descontroladas y en plena guerra del sector contra el Ejecutivo, el presidente de Iberdrola ha empezado a cumplir sus amenazas de que la compañía se está replanteando las inversiones en renovables en el país. Algo en lo que Pedro Sánchez tendrá que reflexionar.

Iberdrola es la utility que más invierte en renovables. Según su nuevo plan estratégico, las inversiones alcanzarán los 75.000 millones de euros hasta 2025. El 90% de las mismas -unos 68.000 millones-, serán inversiones orgánicas. Y más de la mitad de este crecimiento orgánico (51%) irá a renovable y el 40% a redes. En España, la eléctrica anunció cuando presentó el plan que incrementará sus inversiones un 60% hasta alcanzar casi 14.300 millones de euros. Una cifra que si es revisada a la baja puede afectar al empleo.

Al contrario de lo que puede ocurrir en España, la eléctrica acaba de anunciar una inversión de 7.200 millones de euros en un parque eólico marino a través de su filial Scottish Power.

Endesa, una reacción racional

Endesa, por su parte, ha declarado que la no concurrencia se debe, en parte, a que en 2022 el real decreto aprobado por el Gobierno y convalidado en el Congreso de los Diputados les va a recortar un 25% de la energía nuclear e hidráulica que generan para subastarla, lo que “les obliga a promover su propia generación para suministrar dicha energía a sus clientes”, han comentado.

“El hecho de que se nos quite energía es el principal motivo. Esa circunstancia nos lleva a reafirmar la estrategia de apostar por nuestros propios proyectos”, han señalado a Capitalmadrid fuentes próximas. La compañía niega que sea una oposición frontal al Gobierno porque hay aspectos del Real Decreto que les parece bien sino que “es una reacción racional ante una situación legislativa inesperada”, subrayan.

Para Endesa, la clave no está en lograr una potencia determinada en una subasta sino en la agilidad administrativa que haya para poder acometer los proyectos que están previstos para 2025 y 2030. El Gobierno prevé poner en marcha unos 20 gigavatios hasta 2025 y lograr 60 gigavatios en el periodo 2021-2030, según lo que establece el Plan Nacional Integrado de Energía Clima (PNIEC). La tecnología dominante será la fotovoltaica, con una cifra de 10 GW a subastar en los próximos cinco años; seguida de la eólica, con unos 8,5GW; la solar termoeléctrica con 600 MW y la biomasa, con 380 MW.

La segunda eléctrica del país acudió a la primera subasta de enero pasado aunque siempre ha mantenido que no necesita presentarse a las pujas que saque el Gobierno. El consejero delegado y máximo ejecutivo de la eléctrica, José Bogas, ha comentado en más de una ocasión que la compañía tiene su propio plan de ampliar el parque de generación. “No necesitamos las subastas. Tenemos una base de clientes muy estable que nos permite acudir a construir renovables y cubrirlas con nuestros contratos”, ha señalado.

Según el plan estratégico de Endesa, la eléctrica prevé construir en el periodo 2022-2030 unos 8.000 MW en energías renovables en España. En 2021, la compañía controlada por la italiana Enel, alcanzará una potencia total renovable de 8.400 MW y estima que en 2022 podrá llegar a los 10.200 MW de capacidad instalada.

Capital Energy vuelve a dar la campanada

Capital Energy ha vuelto a ganar la segunda subasta al lograr 1.550 MW, de los cuales 1.540 MW son eólicos y 8 megavatios fotovoltaicos. Actualmente, cuenta con una cartea de 38 GW eólicos y fotovoltaicos. Esta empresa madrileña fundada en 2002, controlada por el empresario Jesús Martín Buezas, desbancó a las grandes eléctricas en el primer concurso de enero pasado tras conseguir 620 megavatios de los 3.034 MW que se subastaron. Entonces, Iberdrola consiguió 243 MW, Naturgy (240 MW), Endesa (50 MW), EDPR (145 MW) y Acciona (100 MW).

Forestalia ha sido esta vez la segunda empresa que ha logrado la mayor potencia renovable de la segunda subasta que se realiza este año con el mercado de las tarifas eléctricas totalmente desmadrado. La compañía aragonesa ha logrado 770 megavatios, de los que 562 MW son eólicos y 215 MW fotovoltaicos.

Por su parte, Naturgy ha logrado 221 MW fotovoltaicos y 138 MW eólicos. Repsol, que en enero no consiguió ningún megavatio, esta vez ha obtenido 138 MW eólicos. El precio medio de adjudicación ha sido de 28 euros/MW, frente a los 25 euros de enero.

En la subasta, han saldo a puja 3.300 megavatios, con algunas novedades respecto a la que se produjo el pasado 26 de enero. Por ejemplo, se establece que unos 600 megavatios de los que han sido subastados tendrán que estar operativos el 30 de septiembre de 2022. El resto de la potencia adjudicada tendrá que estar en funcionamiento antes del 30 de junio de 2024. Otra de las peculiaridades es que 300 MW se adjudicarán a pequeñas instalaciones fotovoltaicas con relevante participación local. Estos 300 megavatios tienen carácter local para plantas de igual a 5 megavatios de potencia o incluso inferior a esa potencia, de forma que se beneficien los consumidores próximos a la localidad y que participen en los proyectos habitantes de la zona y ayuntamientos.

La distribución que se ha establecido preveía una reserva de 1.500 MW para la energía eólica terrestre, unos 700 MW para fotovoltaica, 300 MW son para sistema solares de generación distribuida con carácter local y 200 MW de carácter neutro, es decir, sin reserva tecnológica.

Por otro lado, el Ministerio para la Transición Ecológica sacará en el plazo de 15 días o un mes, la orden de subastas de cogeneración para los próximos tres años. Según las patronales, los 1.200 megavatios previstos que se subastarán son insuficientes, ya que en 2025 concluirán su vida útil unos 1.800 MW y 2.600 MW en 2030.

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