Significa un saldo co­mer­cial de unos 4.080 mi­llones de euros menos

Las empresas vascas redujeron un 19% sus exportaciones en el fatídico 2020

Más de la mitad de los em­pre­sa­rios de Euskadi con­si­dera que la crisis du­rará dos años

Exportaciones
Exportaciones

Para las em­presas vas­cas, el año 2020 se ha sal­dado con una nueva cifra ne­ga­tiva. La crisis eco­nó­mica de­ri­vada de la pan­demia ha de­jado el saldo ex­por­tador por los sue­los. Las ex­por­ta­ciones se han re­du­cido en un 19% según los datos de enero a oc­tubre (de los que se dis­ponen ahora) hasta si­tuarse en 17.157,8 mi­llones de eu­ros. En tér­minos glo­ba­les, ese por­cen­taje se tra­duce en unos 4.080 mi­llones menos de in­gresos para las em­presas del sec­tor.

Y es que la debilidad de los mercados a nivel internacional está pasando factura en las ventas al exterior por parte de compañías vascas. Un apunte dramático que no se había visto desde hace años en el tejido empresarial de la Comunidad Autónoma del País Vasco.

Un retroceso que se observa en la mayor parte de las empresas que dirigen parte de su estrategia empresarial hace mercados externos. No se han salvado ni las más grandes como Petronor, la gran refinería vasca, que también acumula datos negativos de estos meses atrás en esta misma línea.

Cierto margen de maniobra

Pese a que no se trata de una noticia para estar contentos, al menos en el caso del País Vasco se sigue manteniendo (con los obstáculos ya conocidos de esta crisis económica) su posición como territorio competitivo a nivel internacional. Unas exportaciones entre las que destacan sobre todo aquellas de empresas vizcaínas, seguidas de las radicadas en Guipúzcoa y finalmente las alavesas. No hay que olvidar que estos dos últimos territorios son más pequeños.

Compañías que en su mayor parte se dedican a sectores como la automoción y que tienen en países como Alemania, Francia, Estados Unidos y Reino Unido los destinos a donde van a parar los bienes y productos que proceden de empresas vascas. Se enfría la recuperación

A punto de cerrar un año para olvidar, lo cierto es que las cosas no están todo lo bien que uno esperaba a principios del mes de marzo cuando se hizo más patente la realidad de una pandemia mundial. Y es que la segunda ola del coronavirus (si no estamos hablando ya incluso de una tercera) está frenando los pequeños visos de recuperación que pudiesen avanzarse. Y en el caso del tejido empresarial de Euskadi, la situación no dista de ser muy diferente.

Servicios y turismo, a tenor de los datos conocidos este último trimestre del año, se llevan buena parte de ese enfriamiento en el despegue económico. Y eso ha originado que zonas como Euskadi, que antes de la crisis provocada por la pandemia superaba los 100 puntos como medida para contabilizar un crecimiento económico (en este caso sólido), ahora apenas llega a la mitad.

Una incertidumbre que refrendan más de la mitad de las empresas vascas que auguran que la crisis económica durará por los menos dos años, según una encuesta realizada por las Cámaras de Comercio de la CAV a finales del pasado mes de noviembre y en la que participaron más de 2.000 organizaciones empresariales vascas.

Una duda sobre el futuro que se va tambaleando al tiempo que se suceden las noticias y se mantienen a la baja las previsiones por las sucesivas medidas de contención que se van tomando.

¿Qué pasará con el nuevo año? A juicio de los encuestados el 2021 será un año valle hacia una cierta estabilidad económica, sin olvidar que este año su facturación se verá reducida en un 20% en comparación con los datos del pasado año. Solo un pequeño porcentaje de un 17% se muestra más optimista de cara a los meses venideros.

En lo que sí coinciden la mayor parte de los empresarios consultados es que los retos venideros pasan por mantener los actuales puestos de trabajo e incluso apostar por la creación de empresas en sectores como las energías sostenibles, la movilidad, la ciberseguridad, los entornos digital y tecnológico, y el ámbito sociosanitario.

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