La de­manda de ga­so­linas y ga­sóleo su­pera una caída de un 20% y el que­ro­seno de avia­ción un 75%

La caída del consumo impide a las petroleras rentabilizar la subida del crudo

Con el crudo a 50 dó­la­res, Repsol man­tiene su com­pro­miso de re­partir di­vi­dendo

Gasolina y Gasóleo.
Gasolina y Gasóleo.

El ba­rril de crudo ha re­cu­pe­rado aire en lo que va de 2021 pero, tanto las pe­tro­leras como las ga­so­li­ne­ras, ven que la de­manda sigue an­clada en la misma atonía que ha ca­rac­te­ri­zado todo el ejer­cicio 2020. Si bien el pe­tróleo ha su­pe­rado la ba­rrera de los 50 dó­lares -se en­cuentra a 55 dó­la­res-, y tiende a ol­vidar el hun­di­miento que su­frió en los meses de marzo y abril, el sector sigue de­no­tando sín­tomas dé­biles de re­cu­pe­ra­ción.

El consumo de gasolinas y gasóleo no se ha recuperado -supera un 20% de caída-, lo que impide retomar el optimismo.

Con una caída de la demanda del 20%, unas exportaciones a la baja, y unos márgenes en el refino que se sitúan en el entorno de cero o incluso en cifras negativas, el sector mantiene la misma preocupación que invade a todas las empresas en general. El consumo del queroseno de aviación sigue con un descenso del 75% por la inactividad del sector turístico y la caída de las rutas comerciales.

Repsol, Cepsa y BP podían ver un comienzo de ejercicio bastante esperanzador pues el barril se sitúa ahora por encima de los 50 dólares -el Brent cotiza en torno a 55 dólares- y los países productores están dispuestos a mantener sus cuotas. Sin embargo, la propia evolución de la pandemia que sigue descontrolada y la inactividad económica impiden a las tres grandes petroleras augurar un primer semestre en calma.

Repsol ha sostenido siempre que con un barril a 50 dólares, puede cumplir sus objetivos marcados en el plan estratégico y dar dividendo. En cambio, el escenario para este primer trimestre es bastante incierto debido a que las perspectivas de la pandemia en todo el mundo no son muy favorables.

Mejores perspectivas para el segundo semestre

El sector espera recuperar algo de fuerza a partir del segundo semestre, cuando se presume que las vacunas tengan efecto y la economía retome algo de ritmo con la llegada del verano. Todo lo que pueda suceder hasta junio es una gran incógnita para las petroleras y las gasolineras españolas.

Fuentes del sector revelan que la crisis económica de 2008 no se pareció en nada con la generada por el Covid-19. Entonces, las compañías refinadoras no se resintieron tanto pues, aunque el consumo cayó a nivel nacional, las empresas siguieron exportando bastante, lo que actuó de cierto colchón en los resultados.

La situación actual es totalmente diferente a 2008, ya que confluyen varios elementos muy relevantes a la vez. Por un lado, la demanda interna de combustibles que, como decimos, está bajando un 20% aunque en el mes abril de 2020 llegó a hundirse hasta un 80%. Segundo, los precios del barril que han estado varios meses anclados en los 30 dólares. Y tercero, el derrumbe de las exportaciones.

Según ha comunicado Repsol a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el precio medio del barril Brent en 2020 fue de 41,8 dólares, lo que supone un 34,9% menos que los 64,2 dólares del ejercicio 2029. El precio del West Texas Intermediate (WTI) alcanzó una media de 39,3 dólares, un 31% menos que los 57 dólares del año anterior.

Respecto al margen de refino en España, se situó en los 2,2 dólares/barril, un 56% menos si se compara con los 5 dólares de 2019. En el tercer trimestre de 2020, el indicador del margen de refino de Repsol fue de -0,1% y el del cuarto trimestre registró una media de un dólar/barril.

La AIE vuelve a recortar sus previsiones

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha vuelto a recortar sus previsiones de demanda de crudo para 2021 por los nuevos confinamientos que se están produciendo a nivel mundial. En su último boletín, la AIE ha revisado a la baja en 300.000 barriles diarios su estimación de la demanda mundial de petróleo para este año, debido a los nuevos confinamientos que se están produciendo en muchos países.

Para el primer trimestre, pronostica incluso una mayor debilidad del consumo, con una rebaja de 600.000 barriles/día respecto a su anterior proyección. Pese a este debilitamiento previsto hasta marzo, el organismo internacional confía en una mejora de la compra de crudo en la segunda mitad de 2021, con una estimación global de 96,6 millones de barriles diarios.

Fuentes consultadas reconocen que las vacunas permiten ver algo de luz al final del túnel y se podría llegar al segundo semestre bastante mejor que el ejercicio pasado. “El primer trimestre y parte del segundo son claves para el sector. Quedan aún meses complicados”, señalan.

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