BOLSA

La CNMV mira a otro lado con Nyesa

Existen his­to­rias bur­sá­tiles que sor­prenden a los más viejos del lu­gar. Una vez con­su­mada la en­trada de Olaf y Rubí en su ac­cio­na­riado y ya con Liberto Campillo como con­se­jero de­le­gado, Nyesa re­gis­traba en la CNMV, a prin­ci­pios de junio de 2019, un hecho re­le­vante co­mu­ni­cando la ins­crip­ción en el Registro Mercantil de las es­cri­turas de la am­plia­ción de ca­pital rea­li­zada en la ope­ra­ción.

Las acciones emitidas en dicha ampliación representaban el 21,44% de la cifra de capital social, por lo que la verificación de la admisión, al representar el número de acciones nuevas emitidas más del 20% de la cifra de capital social, requería el registro previo de folleto.

Sin embargo, casi dos años después, la sociedad no ha presentado ni la solicitud ni el folleto requerido para poder verificar la admisión, tal y como reconoce el organismo regulador de los mercados financieros. Según la normativa vigente no existen plazos para completar este trámite. Seguramente, al legislador no se le pasó por la cabeza que una cotizada no quisiera o no pudiera presentar la documentación necesaria para conseguir la inmediata cotización de las acciones tras una ampliación.

Una situación que parece absolutamente irregular para muchos operadores de Bolsa. De hecho, nadie en la CNMV recuerda un hecho parecido. Pero, sobre todo, queda una pregunta sin resolver. En qué medida, si hay alguna, podría afectar esta situación a la compañía o al resto de los accionistas. En un principio parece inocuo y solo afectaría a su titular, José Antonio Bartolomé Nicolás, pero lo cierto es que dichos títulos pueden repercutir a la capitalización y la ponderación de la sociedad mientras mantienen los mismos derechos.

Una más de las múltiples sorpresas que rodean a Nyesa desde la llegada de Liberto Campillo a la dirección del grupo inmobiliario. Quizás, una de las más comentadas en los foros bursátiles está siendo el escaso escrúpulo mostrado por los bonus y los sobresueldos repartidos en 2019 entre el CEO y Ruslan Eldarov, director de la filial rusa Marma, pese a la crítica situación financiera de la compañía.

Esta situación ha llevado a algunos accionistas de la vieja guardia a investigar cuáles han sido los méritos para justificar estas subidas de sueldo. Y la conclusión no podría ser más desoladora. Liberto Campillo estaría aceptando que Marma actúe a espaldas de la matriz y contra sus intereses, mientras le dejan a él hacer y deshacer a sus anchas en España.

Solo así se pueden explicar los negocios en Rusia. Según las investigaciones de los accionistas, la filial rusa estaría alquilando oficinas de su complejo en Moscú con parte de pagos en efectivo, y el resto bajo contrato. De este modo, según informaciones verificadas por los propios inquilinos, los gestores de la filial rusa obtendrían una jugosa porción de la renta mientras esos inmuebles apenas generan rentabilidad para Nyesa.

A cambio, Liberto cuenta con vía libre para sus propias operaciones como la compra de activos a Cajamar, sin apenas descuento, o las sorprendentes operaciones de compra, junto con José Antonio Bartolomé Nicolás, de la deuda de las filiales de Nyesa por un importe irrisorio al administrador concursal PwC Zaragoza.

Una serie de actuaciones que además debería haber comunicado a la CNMV. Sin embargo, el organismo regulador mira hacia otro lado cada vez que le mencionan Nyesa. De hecho, ante la pregunta de si el CEO de la compañía y el principal accionista han sido denunciados ante el organismo regulador por fraude en la valoración de activos, sus responsables se escudan en la protección de datos para no informar al respecto, sin dar información relevante al resto de accionistas presentes y futuros.

En los foros cada vez se alzan más voces de accionistas inquietos por la actitud de los actuales gestores. Aseguran que no son verdaderos expertos profesionales sino financieros cuyo único propósito en realidad es obtener el máximo provecho de la compañía mientras estén en ella sin importarles en absoluto las consecuencias. Lo más parecido a poner en riesgo la supervivencia de uno de los grupos inmobiliarios con más solera en el mercado español.

Las acciones, entre tanto, siguen subiendo al margen de estas irregularidades. Nyesa gana un 45% en lo que va de año para encaramarse sobre los 0,009 euros. Aprovechando que es el único valor del mercado español todavía por debajo del céntimo de euro, los especuladores están apostando por el probable éxito de las adhesiones a la Propuesta de Modificación de Convenio aprobada el año pasado. El plazo límite acabará este miércoles, 20 de enero, después de que el Juzgado de lo Mercantil nº 1 de Zaragoza aceptara ampliarlo en diciembre.

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