TEJIDO INDUSTRIAL

Filomena pone a prueba al textil

La inusi­tada du­reza de la tor­menta Filomena ha pro­vo­cado un nuevo des­co­sido en un sector textil ya hecho gi­rones por los efectos de la pan­de­mia. El co­lapso ab­so­luto ge­ne­rado por la bo­rrasca ha afec­tado tanto a la dis­tri­bu­ción como a las ventas en plenas re­bajas de enero.

Como consecuencia, el sector prevé una caída de las ventas de hasta el 70% en un período estratégico para intentar salvar la temporada, ahondando en el negro escenario dejado por las restricciones en la movilidad.

Pese a este oscuro panorama, las empresas cotizadas del sector han arrancado el año con ánimos renovados. Salvo en el caso de Inditex, que se mueve en terreno de nadie, Adolfo Domínguez y Nextil, en cambio, experimentan subidas superiores al 6% en las dos primeras semanas del 2021 que les sirven para ir tapando las vías de agua dejadas por el año de la pandemia.

En el caso de Inditex, pese a las dudas iniciales del mercado, los analistas fundamentales se muestran en general muy positivos con una mayoría considerable de recomendaciones de comprar o sobreponderar. Los expertos técnicos, sin embargo, aconsejan esperar. Según ellos, el valor se encuentra en plena tendencia bajista y desconfían de la solidez de los soportes que encuentra sobre los 25 euros por acción.

El caso de Adolfo Domínguez es completamente distinto. Desde noviembre se encuentra inmersa en una espectacular fase alcista después de haber caído a zona de mínimos con los confinamientos del pasado mes de marzo. Su principal resistencia en la actualidad se sitúa sobre los 5,7 euros por acción, por lo que aún le queda bastante recorrido. Además, si mantiene la dinámica actual, siempre que los factores exógenos no vuelvan a ponerla en riesgo, tendría el camino bastante despejado hasta las inmediaciones de los 8 euros.

Nextil, por su parte, viene de una prolongada tendencia bajista desde el amago de recuperación mostrado en 2016 con la reestructuración. La positiva evolución de sus resultados hasta septiembre ha ido devolviendo poco a poco la confianza a los accionistas, que ahora esperan ir recuperando el terreno perdido hasta los máximos de 2019 en cerca del euro por acción. Un nivel que pondrá a prueba su proceso de recuperación a corto y medio plazo.

Un moderado optimismo en general dentro del sector a expensas de que los factores externos como la pandemia o las condiciones climáticas den una tregua al mercado.

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