Las com­pañías son de­ma­siado pe­queñas para afrontar un es­ce­nario muy in­cierto

Neinor abre la necesaria ronda de consolidación en un sector promotor de 'enanos'

La ab­sor­ción de Quabit es el primer mo­vi­miento de los mu­chos que vienen

Neinor Homes
Neinor Homes

La ab­sor­ción de Quabit por parte de Neinor es la pri­mera ope­ra­ción cor­po­ra­tiva re­le­vante de 2021 en España. Pero a me­dida que pasen los meses que­dará muy re­le­gada en los rán­king de fu­siones y ad­qui­si­ciones de un ejer­cicio que pro­mete ín­dices ex­tra­or­di­na­rios de ac­ti­vi­dad. Quabit ha sido va­lo­rada en apenas 62 mi­llones de eu­ros, pero su apor­ta­ción será su­fi­ciente para dar lugar a la pri­mera pro­mo­tora del país. Datos que dan que pen­sar.

En bolsa, Quabit subió para ajustarse a la prima pagada por Neinor y la cotización de esta última recibió la operación sin euforia alguna. Los inversores se tomaron la operación tal y cómo es: un movimiento de calado reducido que crea un grupo con un volumen de activos conjuntos de 2.000 millones de euros, pero que no resuelve en absoluto el problema del sector: las promotoras inmobiliarias españolas son muy pequeñas en Bolsa.

No es ya que no se puedan comparar con gigantes europeos como las alemanas Vonovia o Deutsche Wohnen, con valores de mercado de cinco dígitos. Es que las tres grandes promotoras españolas de nueva generación -Neinor, Aedas o Metrovacesa- valen conjuntamente menos de 3.000 millones de euros. Sólo la segunda supera los 1.000 millones de euros de capitalización bursátil y lo hace por muy escaso margen.

"Las tres lo han hecho muy mal en bolsa desde sus respectivos debut a lo largo de la segunda mitad de la pasada década. Empezaron a cotizar a precios desorbitados, alejados de la realidad. Y eso que estaban en la parte buena del ciclo. Ahora, con todo en contra, lo que cuenta es ganar tamaño para afrontar los retos que vienen en un contexto de enorme incertidumbre sobre el precio de la vivienda a la venta y de alquiler", señalan fuentes del sector.

Desde este punto de vista, la absorción de Quabit es sólo el comienzo de un movimiento de concentración absolutamente necesario para un sector de 'enanos' al que la gran crisis provocada por el Covid-19 ha cogido en pleno proceso de consolidación. Los expertos creen que habrá más compras de pequeño importe de empresas de nicho que han quedado reducidas a la mínima expresión. Luego podrían venir las integraciones entre iguales, incluidas promotoras cotizadas de tamaño mediano.

"El colapso financiero de 2008 reventó totalmente el sector promotor español. Con unas pocas excepciones lo redujo a cenizas, sin representación en bolsa. Neinor, Aedas o Metrovacesa son el resultado de proyectos nuevos o reinventados, algo así como adolescentes en fase de llegar a la edad adulta. Sus proyectos se han truncado en gran parte y ahora tienen casi que empezar de nuevo", señalan fuentes del sector.

La parte positiva es que los inversores siguen creyendo en el sector. Muchos de ellos son tan grandes como Carlos Slim -presente en el capital de Realia, de Metrovacesa o de la propia Quabit- o, entre los grandes inversores institucionales, como UBS, que en este comienzo de año se ha reforzado en Aedas o Realia, donde ha superado el 7% y el 6% del capital respectivamente.

El apoyo de grandes fondos de Neinor como Adar y Orion a la absorción de Quabit demuestra también que los dueños del capital de las promotoras españolas están por la construcción de un sector más grande y competitivo. Aunque es previsible que el proceso coja velocidad a partir de ahora, todo hace indicar que será necesario un tiempo relativamente prolongado para poner fin a esta situación de empresas liliputienses en comparación con los líderes europeos.

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