El sector re­clama otra vez que se re­vise la fis­ca­lidad y que salgan los im­puestos del re­cibo

Las eléctricas acusan al sector 'podemita' del Gobierno de torpedear el mercado libre

Consumo fi­nancia un in­forme de Facua que de­nuncia que el precio re­gu­lado sería un 56% más ba­rato en julio que la ta­rifa libre

Alberto Garzón, ministro de Consumo.
Alberto Garzón, ministro de Consumo.

El sector eléc­trico se ha puesto de uñas con el in­forme que la Dirección General de Consumo -dependiente del Ministerio de Consumo que di­rige el co­mu­nista Alberto Garzón-, ha fi­nan­ciado a la or­ga­ni­za­ción de con­su­mi­dores Facua sobre las ta­rifas eléc­tri­cas. En el do­cu­mento, las eléc­tricas y ga­sistas salen bas­tante mal pa­radas ante la de­fensa que el in­forme hace de la ta­rifa re­gu­lada frente al precio li­bre. El es­tudio man­tiene que el precio de la luz, el pa­sado mes de ju­lio, fue un 56% más ba­rato para los con­su­mi­dores dentro del mer­cado re­gu­lado que en ta­rifa li­bre.

Las compañías acusan al ministro de Consumo, Alberto Garzón, de ir contra las comercializadoras eléctricas y gasistas y contra Iberdrola, Endesa, Naturgy, Repsol y Cepsa que apuestan claramente por el mercado libre frente al regulado. El sector ha vuelto a reclamar al Gobierno y a Pedro Sánchez que se revise la fiscalidad y que salgan impuestos del recibo que pagan los consumidores.

El estudio que ha hecho público Facua-Consumidores en Acción desvela que la tarifa eléctrica regulada del pasado mes de julio fue un 56% más barata que en el mercado libre, lo que no deja en buen lugar al sector en su defensa por este tipo de tarifas.

El precio medio del kilovatio hora en julio pasado fue de 11,8 céntimos, un 55,6% más barato que las tarifas más elevadas que ofrecen las compañías privadas en el mercado libre, que se aproximaron a los 19 céntimos kwh. Igualmente, destaca la importancia del precio por cada kilovatio de potencia contratada, menor también en el regulado (4,36 euros/kw al mes), frente a las más caras del mercado libre que fue de 4,77 euros, un 9,3% más.

Holaluz y Feníe, señaladas

En el estudio, aparecen Holaluz y Feníe Energía como las comercializadoras con las tarifas más caras, ya que un usuario medio pagaría 87,10 euros y 85,15 euros, respectivamente, frente a los 63,77 euros de aquellos que tuvieran la tarifa PVPC (Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor).

Contratar en el mercado libre significa que el precio al que se paga la electricidad y/o el gas será el que fija la compañía del mercado libre con la que contrata. Por el contrario, en el mercado regulado se pagará en función de la tarifa que marca el Gobierno a través del llamado PVPC (para la electricidad) y TUR para el caso del gas.

Fuentes consultadas culpan al Ministerio de Consumo de ir en contra del libre mercado y de financiar campañas contra las grandes eléctricas y gasistas en un momento en el que el Gobierno está pidiendo precisamente a las energéticas que apoyen el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) y el proyecto de Transición Energética.

Torpedear el mercado libre

Estas mismas fuentes acusan al Gobierno de Pedro Sánchez de servirse de la organización de consumidores Facua para “torpedear el mercado libre”. Además, recuerdan que lo que lo que debería hacer el Ejecutivo es quitar impuestos del recibo de la luz para que las tarifas sean más competitivas y más baratas.

Las empresas del sector han reclamado históricamente que el recibido refleje solo los costes reales del a energía, y no otras consideraciones fiscales. Uno de las empresas más activas en este sentido ha sido Iberdrola. Su presidente, Ignacio Sánchez Galán, ha reclamado varias veces una reforma de la fiscalidad energética y que se aplique el principio de quien contamina paga, de forma que haya un reequilibrio impositivo y que no afecte tan negativamente al consumidor.

En el Ministerio de Consumo se estima que lo que se busca es que los consumidores conozcan bien cómo funciona el mercado eléctrico y gasista. En este sentido, destacan que no van contra las grandes empresas energéticas que son quienes controlan el negocio sino que lo que buscan es que los consumidores conozcan bien cómo se mueven las tarifas de la luz y del gas para que decidan así qué tipo de contrato firmar.

Desconocimiento de los modelos

Según un informe de la Comisión Nacional de los Mercado y la Competencia (CNMC), tres de cada cuatro hogares españoles desconocen la diferencia que existe entre el mercado libre y regulado del sector energético. Más de seis de cada diez personas encuestadas no saben tampoco el tipo de suministro que tienen contratado. Concretamente, el 77% afirma no saber la diferencia que hay entre un modelo y otro en la tarifa de la luz y un 74% en el caso del gas natural. Solo dos de cada 10 hogares dicen estar bien informados.

La mayoría tampoco recuerda el nivel de potencia que tienen contratada. Un aspecto muy importante pues, en función de dicha potencia, se pagará más o menos en la tarifa mensual. Otro aspecto importante y que puede contribuir a que el recibo sea más barato es la discriminación horaria. En este caso, un tercio de los hogares no sabe el tipo de tarifa que tiene contratada.

Siete de cada diez hogares con discriminación horaria aseguran que tuvieron en cuenta los precios de los distintos tramos horarios en sus hábitos de consumo, como por ejemplo, al poner la lavadora o la calefacción. En cambio, según la encuesta de la CNMC, sólo un 17% de los hogares con tarifa por hora sin discriminación horaria tuvieron en cuenta los precios horarios en sus hábitos de consumo.

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