El Círculo de Empresarios critica los ataques contra las Instituciones del Estado

John de Zulueta
John de Zulueta

El Círculo de Empresarios ha pu­bli­cado una Nota en la que muestra su preo­cu­pa­ción por los cre­cientes ata­ques a las prin­ci­pales ins­ti­tu­ciones del Estado que su­ponen una seria ame­naza para la es­ta­bi­li­dad, la eco­nomía y el bien­estar de nuestro país.

DECLARACIÓN DEL CÍRCULO DE EMPRESARIOS EN DEFENSA DE LA DEMOCRACIA

DECLARACIÓN EN DEFENSA DE LA DEMOCRACIA

Las principales democracias liberales occidentales vienen sufriendo la amenaza de movimientos populistas y autocráticos construidos sobre el descontento ciudadano tras la lenta salida de la dura crisis de 2008. Cuando creíamos que esta situación podía superarse, el profundo derrumbe económico generado por la Covid-19 ha reavivado estas amenazas.

El Círculo de Empresarios, centro de pensamiento empresarial nacido hace 43 años para defender las libertades políticas y económicas y la seguridad jurídica, ha mostrado en diversas ocasiones su preocupación por el deterioro de nuestras instituciones, indicador clave del nivel de desarrollo de los países. Lo hicimos hace dos años con la publicación “La calidad de las instituciones en España”, y en junio pasado con “Cómo salvar las democracias liberales”.

Como centro de pensamiento sabemos que la evolución de la economía va estrechamente ligada a la seguridad jurídica y estabilidad institucional. La situación actual de nuestra democracia parlamentaria, hostigada por provocaciones que provienen incluso de miembros del Gobierno, y no desautorizadas, es una seria amenaza para la economía, la convivencia, y el bienestar.

Los ataques a instituciones tan esenciales como la Monarquía, el Poder Judicial o las Fuerzas de Seguridad del Estado, el cuestionamiento de la Constitución, junto a la reinterpretación de la historia reciente y la puesta en duda de los méritos de la Transición, contribuyen a dividir a la sociedad y a mermar la confianza de los ciudadanos en su marco institucional, así como la de los empresarios, los inversores y los jóvenes en su futuro.

Decía Martin Luther King que “nuestras vidas empiezan a extinguirse cuando permanecemos en silencio sobre las cosas que importan”. Sin embargo, nuestra sociedad civil, siempre dinámica, parece ahora aletargada y sin pulso para levantar la voz a causa de una pandemia aún descontrolada que ha costado la vida a decenas de miles de compatriotas. Además, la preocupación y desafección de la ciudadanía crecen al contemplar cómo el Gobierno pretende sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado mediante pactos con partidos independentistas radicales cuyo objetivo declarado es destruir la integridad territorial de España y nuestro futuro de vida en común.

España proyecta hoy una imagen de inseguridad jurídica y debilidad institucional que socava la confianza internacional. Por ello venimos insistiendo en que la falta de cohesión del Gobierno y la fragilidad de sus apoyos parlamentarios impedirán hacer frente a esta dramática situación y afrontar con garantías la decisiva fase de recuperación económica y social. Solo una estrategia compartida de país que concite el consenso del mayor número posible de partidos constitucionalistas y de las instituciones europeas nos permitirá movilizar y comprometer a la ciudadanía y acometer las reformas pendientes que garantizarán nuestro progreso.

Es momento de concentrarse en lo verdaderamente urgente e importante, que es la batalla sanitaria y la recuperación económica y social, dejando al lado iniciativas de carácter clientelar, ideológico y populista que desvían nuestra atención. Debemos esforzarnos en proteger y fortalecer unas instituciones democráticas que nos han garantizado la etapa de mayor prosperidad y bienestar de nuestra historia, recuperando así el clima de confianza y compromiso de los ciudadanos para continuar construyendo sobre ellas el prometedor futuro que merecemos.

Madrid, 28 de septiembre de 2020

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