La eléc­trica entra en un mer­cado muy in­ci­piente en re­no­va­bles pero con pro­yec­ción de fu­turo

Iberdrola se apunta a la prometedora 'revolución verde' de Japón

Se asocia con Macquarie para cons­truir 3.300 me­ga­va­tios eó­licos ma­rinos en el país

Renovables
Renovables

Iberdrola ha puesto una nueva pica en el ne­gocio de las re­no­va­bles. Esta vez ha sido en Japón, uno de los dos con­ti­nentes -en África no está pre­sente- que le restan a la eléc­trica que pre­side Ignacio Galán. La com­pañía ha ad­qui­rido la pro­mo­tora Acacia Renewables para desa­rro­llar pro­yectos eó­licos ma­rinos por una po­tencia global de 3.300 me­ga­va­tios. El desa­rrollo de dicha car­tera se hará al 50% con Macquarie Green Investment Group, so­ciedad a quien ha com­prado Acacia.

El proyecto de ejecución previsto para dentro de ocho años permitirá a la eléctrica española posicionarse en un mercado verde, muy incipiente como es el nipón, pero con un gran potencial de crecimiento, en concreto en el ámbito de la eólica marina. El Gobierno japonés ha aprobado una ambiciosa apuesta por las energías renovables pero al que le falta la ejecución.

Es decir, falta por conocer aún el sistema de subastas que las autoridades niponas van a establecer. Una pieza fundamental que las compañías eléctricas necesitan saber previamente, antes de presentarse a los proyectos. Por ese motivo, la idea es construir unos 3.300 megavatios eólicos pero a los que falta conocer la inversión global y los plazos de ejecución.

Además de la australiana Macquarie, no se descarta que entren socios japoneses en el desarrollo de algunos de los proyectos. La política de Iberdrola en este terreno es contar siempre con socios locales porque se conocen mejor la legislación del país y todo lo relacionado con la burocracia, en este caso la nipona.

Mercado incipiente pero sólido

En Iberdrola consideran que, pese a que es un mercado muy incipiente, el país asiático es un mercado potencialmente sólido, con gran proyección de futuro en la apuesta por las energías verdes y, tercero, es un gobierno en el que no existen riesgos de ningún tipo.

La compañía intenta desde hace tiempo eludir los países donde la regulación no sea estable y la política no aporte seguridad. Por ejemplo, Iberdrola abandonó Venezuela y Guatemala. Brasil y México, pese a tener problemas económicos, son dos países no equiparables en cuanto a su potencial, de ahí que participen muy activamente en el negocio eléctrico.

La promotora local nipona Acacia Renewables cuenta ya con dos parques eólicos marinos de 1.200 megavatios en desarrollo y cuatro en cartera que suman una potencia de 2.100 megavatios, situados estratégicamente en diferentes áreas del suroeste del país para acceder a las subastas anunciadas por el gobierno nipón. Los primeros proyectos está previsto estén operativos en 2028.

La capacidad eólica marina instalada en Japón se reduce actualmente a tan solo 70 megavatios. Pero el país ha desplegado una estrategia para descarbonizar su mix energético. De hecho, las previsiones apuntan a que el mercado alcanzará los 10.000 megavatios instalados en 2030 y llegar hasta los 37.000 megavatios en 2050.

Sexta operación corporativa

Respecto a Iberdrola, con esta nueva compra y alianza, la eléctrica protagoniza la sexta operación corporativa en lo que va de año a pesar de la situación generada por el Covid-19. A las transacciones de eólica marina en Francia y Suecia, se suman la adquisición de la francesa de energías renovables Aalto Power, los acuerdos para desarrollar 165 megavatios eólicos terrestres en Escocia y la compra de la australiana Infigen Energy, con la que se ha convertido en uno de los operadores líderes del mercado australiano de energía renovable.

La compra de Acacia Renewables no se incluye en el plan de inversiones de 10.000 millones que la eléctrica española se ha comprometido acometer este año en energías renovables, redes eléctricas inteligentes y sistemas de almacenamiento a gran escala.

La compañía dará a conocer el próximo 5 de noviembre su nuevo plan estratégico para los próximos años. Galán ha mantenido hasta ahora una política de inversiones a gran escala, enfocada en su gran parte a la expansión internacional. España, Reino Unido, EEUU, Brasil y México han sido los cinco países en los que ha centrado su expansión. Australia y Japón se han convertido en la nueva apuesta de la eléctrica.

Artículos relacionados