Las ren­ta­bi­li­dades de los bonos es­ta­dou­ni­denses han caído a mí­nimos his­tó­ricos

El apetito por la inversión en metales se dispara por los bajos tipos y la incertidumbre

La de­bi­lidad del dólar añade más in­terés por los ac­tivos re­fugio des­pués del giro de la FED

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En su úl­timo dis­curso en Jackson Hole, Jerome Powell, pre­si­dente de la Reserva Federal, es­ta­bleció un nuevo marco para su po­lí­tica mo­ne­taria con el pro­pó­sito de ma­xi­mizar el em­pleo y la vuelta a la senda de cre­ci­miento eco­nó­mico, para lo que se vio for­zado a re­lajar el viejo ob­je­tivo de in­fla­ción a largo plazo del 2%. Su dis­curso, al margen de las con­se­cuen­cias mo­ne­ta­rias, tuvo un efecto in­me­diato sobre la eco­no­mía, ya que que de­preció al dólar y se pro­dujo un enorme es­pe­cu­la­ción en torno a las metas de los in­ver­so­res, que reac­ti­varon su ape­tito por los me­tales como el oro y otros va­lores re­fu­gio, que se dis­pa­raron en pre­cio.

Como ha ocurrido con la política seguida por el BCE, que este jueves fue ratificada por la su presidenta Cristina Lagarde, el control de la inflación se ha situado como principal objetivo de la FED desde la crisis financiera del año 2008. Ahora, sin embargo, y a consecuencia de los efectos macro de la pandemia, el dilema del organismo regulador norteamericano se situaba ya lejos de los riesgos de calentamiento de los precios, ya que la inflación ha caído al nivel próximo al 0% en Estados Unidos.

El discurso de Powell ha conseguido cimentar las expectativas, o incluso las esperanzas, de los mercados de que la política monetaria se mantendrá muy laxa durante un período prolongado, al margen de la inflación. “Permitir que la inflación suba por encima del 2% sin endurecer la política significa que la Reserva Federal mantendrá los tipos bajos durante más tiempo”, describe Mobeen Tahir, director de análisis de WisdomTree.

Baja rentabilidad de los bonos

Las rentabilidades de los bonos estadounidenses han caído a mínimos históricos y el dólar ha estado extremadamente débil este año, lo que supone una respuesta que llega por la incertidumbre económica y la política monetaria altamente acomodaticia. “Se espera que el anuncio formal de la Fed de una política más baja durante más tiempo mantenga los rendimientos bajos y el dólar débil”, señala Tahir.

Es en este contexto en el que tanto los metales preciosos como los industriales han aumentado sus respectivas cotizaciones desde el discurso de Powell. Lo novedoso está en que se espera que se fortalezcan del escenario actual por diversas razones.

En primer lugar, por la mayor demanda de los activos refugios. El dólar estadounidense normalmente sirve como un activo defensivo durante tiempos de dificultades económicas. Con la continua debilidad del billete verde, los inversores seguirán interesados en activos alternativos que sirvan como mejores “reservas de riqueza”. “Los metales preciosos permanecerán a la vanguardia para satisfacer esta necesidad de los inversores”, comenta el experto de WisdomTree.

Dólar débil

Cuando el dólar está débil, se puede esperar que aumente la demanda física de materias primas de los tenedores de otras monedas, ya que a esos compradores les resulta más barato comprar activos denominados en dólares. Esto podría impulsar aún más la recuperación y el repunte de los metales industriales.

Pero pueden servir como activos con los que cubrirse. A medida que la inflación se recupere (y supere el 2% en Estados Unidos), La necesidad de mantener coberturas efectivas contra la inflación que erosiona el valor de la cartera será aún más importante.

“Los metales preciosos, especialmente el oro, otras materias primas, especialmente de los sectores cíclicos como los metales industriales, servirán a los inversores como parte de su asignación estratégica de activos”, describe Tahir.

El recorrido de los metales industriales

En el entorno actual, los precios de todos los principales metales industriales han vuelto, al menos, a los niveles anteriores a la crisis. En este sentido, como los estímulos de China probablemente se ralentizará y como no parece haber problemas para los suministros mineros.

Otra razón del repunte de los precios de los metales es el hecho de que muchos países productores todavía están luchando contra la crisis de la coronavirus, especialmente en América Latina. Sin embargo, más allá de Perú, donde las minas se vieron obligadas a cerrar durante algún tiempo, los suministros no se han visto afectados de manera significativa por la pandemia, ni en Chile ni en Brasil. “Todo esto debería generar una ventaja limitada para el aluminio y el cobre”, exponen los expertos de Julius Baer.

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