La co­ti­za­ción se apro­xima pe­li­gro­sa­mente a los mí­nimos del año del mes de abril

El mercado saca a relucir las miserias dejadas por FG en BBVA y que Torres oculta

El des­plome de la lira turca es sólo la punta del ice­berg de las dudas de los in­ver­sores

FG y Carlos Torres
FG y Carlos Torres

BBVA se asoma al pre­ci­picio en bolsa. La ac­ción del banco que pre­side Carlos Torres ha ter­mi­nado el primer cuarto del mes de agosto to­cada y en clara línea des­cen­dente. Ningún valor del Ibex 35 cae más en el arranque men­sual, pero lo que más llama la aten­ción de los agentes del mer­cado es su nula ca­pa­cidad de reac­ción. La co­ti­za­ción fue la peor del sector el viernes y ya está po­niendo en juego un so­porte sen­ci­lla­mente vital a corto plazo, el de los 2,5 eu­ros. ¿De donde pro­cede el cas­tigo? Sin duda del desastre de la ges­tión an­te­rior y pro­ba­ble­mente de la nueva.

Lo incontestable es que BBVA ha perdido algo más de un 4% en bolsa la semana pasada y que mira ya de cerca, muy de cerca, los mínimos del año del pasado mes de abril de 2,4 euros. Y es muy llamativo que el banco se queda muy rezagado en la comparación con el resto de bancos cotizados que, aunque muy irregulares en el parqué tras la cascada de presentaciones de resultados, rebotan sin alardes en lo que va de mes. No están para fiestas en el parqué, pero al menos miran hacia arriba.

Más del 48% de pérdida

Los números no engañan y dicen que BBVA pierde ya un 46% en lo que va de año, muy cerca del 50% que se ha descapitalizado Santander. Las dos entidades han decepcionado con sus resultados del primer semestre, pero es BBVA quien más paga los platos rotos a corto plazo. Otra vez le están pasando factura en bolsa sus aventuras en Turquía y sus sempiternos problemas en Estados Unidos. El mercado valora ahora su cada vez mayor exposición a los mercado emergentes.

"México y Turquía, dos economías muy golpeadas cuya aportación al beneficio de BBVA ha caído con fuerza en los seis primeros meses del año, suponen sin embargo cerca del 75% del resultado ordinario del banco hasta junio. Y América del Sur se va también por encima del 10%. Por lo tanto, los mercados emergentes suponen cerca del 90% del total. Una cifra demasiado alta en tiempos de máxima incertidumbre como los actuales", señalan fuentes del mercado.

Lo cierto es que la debilidad de BBVA va a más cuando ya ha transcurrido siete sesiones desde la presentación de cuentas del primer semestre. Perdió más de un 10% en las dos sesiones posteriores a la presentación de las cuentas, el pasado 30 de julio, y el pequeño rebote posterior ha sido todo un espejismo. Por lo tanto, el paso de los días no ha hecho sino reforzar la visión negativa de analistas e inversores sobre el segundo banco español por valor en bolsa. Y la lira turca se queda pequeña para explicar esta tendencia.

"Los inversores están en plena rotación de las carteras tras la cascada de presentaciones de resultados y BBVA es uno de los valores que se está quedando fuera. El desplome de la lira turca ha hecho que muchos gestores cierren posiciones, máxime en este período vacacional. De todos los bancos españoles, es el que sale peor parado. Ahora los inversores buscan valores estables, sin exposición a posibles malas noticias en emergentes", señalan en una gran firma nacional,que reconoce que este temor está solapando buenas noticias como la mejora del ratio de capital y la reducción de costes.

Futuro complejo

Con la acción muy deprimida, BBVA se enfrenta a un futuro inmediato muy complejo en bolsa. Sólo una recuperación contundente de la lira turca que hoy por hoy parece una opción poco posible podría provocar un cambio de dirección radical en las próximas semanas. Sería poco más que un rebote técnico, porque los problemas de fondo persisten, incluidos los de índole judicial que amenazan con reaparecer con mucha fuerza en septiembre.

Hay demasiadas incógnitas alrededor de un banco que necesita dar un golpe en la mesa para demostrar al mercado que tiene una hoja de ruta convincente. De momento, los fondos se están poniendo a la defensiva, como los analistas. Que Morgan Stanley le de un potencial alcista de menos del 30% frente al 75% que otorga a Santander es la última demostración de hasta qué punto está BBVA señalado ahora en bolsa, donde la visibilidad para el banco es mínima.

Un problema de inversiones fallidas

Los malos augurios en Bolsa proceden, además de los resultados semestrales deporables, de las malas inversiones exteriores, como es el caso de China y Turquía. El declive de la lira tura, que se hunde cada vez, acogota el resultado de la inversión incompresible del BBVA en el país asiático, que no europeo, realizada por la presidencia de Francisco González pero ejecutada por el actual presidente Carlos Torres.

Torres, y su consejero delegado, de origen turco, han tenido varios años para enmendar el rumbo pero no lo han hecho. Además está incertidumbre del caso FG-Villarejo, que amenaza con convertirse en una espada de Damocles para un banco que fue histórico y que hoy navega, desde su sede madrileñaconocida La Vela, sin rumbo alguno.

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