ANÁLISIS

La alarma económica es exagerada a la luz de los indicadores más recientes

Finalizado el con­fi­na­miento la eco­nomía se re­cu­pera de la ne­ce­saria pa­ra­li­za­ción

Desempleo
Desempleo

Las ci­fras pu­bli­cadas por el INE sobre la evo­lu­ción del PIB en el primer se­mestre de 2020 han sido mag­ni­fi­cadas en los me­dios de co­mu­ni­ca­ción. Hundimiento de la eco­nomía como si se tra­tase del Titanic. El apa­rato pro­duc­tivo, sin em­bargo, está ahí, bien dis­puesto.

En efecto, durante el semestre se han producido menos automóviles y bajado el consumo de carburantes. La lógica consecuenecia del confinamiento. Ni se compraban nuevos automóviles ni circulaban ningún tipo de vehículo.

Sin demanda no hay producción. La demanda no había desaparecido sino que estaba a la expectativa. A partir de mayo - junio la demanda repunta y con ella la actividad. Cifras positivas en el empleo y en el número de afiliados a la Seguridad Social en el mes de julio. Los indicadores de confianza confirman expectativa empresariales, también de los consumidores, al alza. Esta es la situación al comienzo del verano en España y en Europa.

Concretamente en nuestro país, los panelistas de Funcas costataban que "del hundimiento del 17% del PIB en el segundo trimestre estimaban un avance del 13% en el tercer trimestre y del 4% en el cuarto". El año 2020 se cerraría con una caída del PIB, pero con una evolución positiva a lo largo de los meses de menos a más. El PIB flota y va emergiendo. No se hunde. Más coches vendidos, más consumo de carburantes y más personas trabajando.

Jareth Diamond, el brillante geógrafo y autor de ese libro fascinante, "Armas, Germenes y Acero" afirmaba recientemente: "es altamente improbable que el Covid19 represente una amenaza existencial para la supervivencia de la especie". Un economista tan directo y sagaz como Tim Harford ("The undecovered Economist") después de alertar sobre el riesgo de una deslocalización del teletrabajo hacia latitudes de bajos salarios se hacía la siguiente pregunta: "Y si el Covid sencillamente nos ha arruinado una bella primavera y unas b4enas vacaciones estivales" Británicos encerrados en sus islas, y hoteleros canarios a la espera.

Nuestro sector turístico es y seguirá siéndolo el más afectado y de ahí el interrogante si España no necesita una reindustralización. ¿Estamos de verdad desindustrializados? Un informe reciente del Consejo Económico y Social, analizar el desarrollo de nuestra industria desde el año 2000 muestra una evolución favorable, a excepción de los años 2008 2009 con relación a la media comunitaria.

El dinamismo del sector de la construcción tuvo un efecto de arrastre de productos industriales que la crisis financiera segó sin contemplaciones.

La crisis frenó aquel dinamismo pero la economía supo rápidamente recomponerse. El sector de la construcción fue reconstruido por la apertura al exterior. Crecimiento de las exportaciones y saldos comerciales positivos con la Europa comunitaria.

Ni después del 2007-2008 ni tampoco ahora hay síntomas de extenuación, si no más bien de flexibilidad y enormes ganas de tirar para adelante.

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