Agunos ex­pertos ven re­co­rrido hasta los 3.000 dó­lares pero otros ha­blan de una pro­funda co­rrec­ción

El oro atrapa a los inversores de riesgo y se erige como el escudo contra el covid-19

Las crip­to­mo­ne­das, como el bit­coin, se dis­paran más de un 25% en el úl­timo mes

Oro
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El oro ha vuelto a su­perar un nuevo hito sobre los mer­cados al su­perar por pri­mera vez en la his­toria los 2.000 dó­lares la onza. Se trata de un mo­vi­miento mo­ti­vado por el miedo que ge­nera que la in­yec­ción ma­siva de li­quidez lleve a una ace­le­ra­ción rá­pida de la in­fla­ción y a una de­va­lua­ción del dó­lar. Los grandes in­ver­sores que buscan ele­vadas ren­ta­bi­li­dades se han ido a ac­tivos como el metal do­rado o las crip­to­mo­ne­das, como el bit­coin, para cons­truir car­teras de un perfil de riesgo más ele­vado.

Después de alcanzar una serie de nuevos máximos históricos durante las últimas dos semanas, el oro alcanzó ha vuelto a superar la barrera impensable de los 2.000 dólares. “Otro debilitamiento del dólar estadounidense parece haber provocado el repunte, después de las mayores medidas de estímulo anunciadas por Estados Unidos para combatir las consecuencias de la pandemia de coronavirus”, analiza Carsten Menke, Jefe de Investigación de Next Generation de Julius Baer.

Esta llamada impresión de dinero por parte de la Reserva Federal, a instancias del Gobierno de Donald Trump, está provocando que cada vez haya más inversores que se estén focalizando su dinero en el metal precioso, avivando los temores de un eventual aumento del precio del dinero y una degradación del valor del billete verde.

“No consideramos la inflación como una amenaza inminente y tampoco compartimos la visión de que se produzca una devaluación más duradera de la divisa norteamericana, aunque en las últimas fechas ha tenido un recorrido a la baja, que se ha plasmado más por razones cíclicas que estructurales”, comenta Menke.

Un mayor recorrido al alza

El rally del oro hasta la cota de 2.000 dólares ha sido ciertamente impactante, pero no es una sorpresa. “La combinación de la escalada de tensiones entre Estados Unidos y China, junto con los temores permanentes sobre el impacto económico de la pandemia del coronavirus han proporcionado mucho combustible para este aumento, y no parece probable que ninguno de los dos factores se vaya a disipar a corto plazo”, advierte Steven Dunn, Head of Exchange Traded Funds de Aberdeen Standard Investments.

“A medida que los inversores siguen enfrentando la volatilidad y la incertidumbre, el atractivo de los activos refugio seguros como el oro y la plata sólo aumentará”, resalta el experto de la gestora británica.

Frente a este pronóstico se sitúa también Goldman Sachs. El banco de inversión estadounidense considera que el precio del oro alcanzará los 2.300 dólares dentro de los próximos 12 meses debido al debilitamiento del dólar estadounidense y a que los inversores de riesgo están apostando por el activo.

Estos analistas señalan que una acumulación de deuda récord por parte del gobierno estadounidense y los verdaderos temores sobre la longevidad del dólar como moneda de reserva harán subir el precio del oro más de lo que lo ha hecho todavía.

Según José Luis Herrera, analista independiente, aún le queda capacidad para revalorizarse dentro del plano técnico. “Se encuentra en plena tendencia alcista y el apetito por un mayor riesgo puede hacer que tenga más potencial durante los próximos meses”, destaca.

“Aunque el oro en el largo plazo no suele funcionar especialmente bien como refugio, en el corto y medio plazo puede actuar como escudo protector para muchas manos fuertes por ese miedo inflacionista que se ha instalado para muchos inversores”, añade José Luis Cárpatos, director de inversiones de Gloversia Eafi.

El bitcoin también actúa como refugio

A lo largo de julio pocos activos han brillado con luz propia al margen del metal dorado o el euro. No obstante, uno de los que ha destacado ha sido el bitcoin, que se ha revalorizado un 25% en este último mes.

La pregunta que ahora se plantean inversores y curiosos del ecosistema, es si el movimiento alcista visto en la última semana (con subidas de más de 1.000 dólares en el precio) es fiable y puede continuar en el tiempo. “Partiendo del concepto clave que estamos ante activos de muy alto riesgo no adecuados para cualquier inversor, deberían analizarse las posibles razones tras este importante incremento de precios”, destaca Javier Molina, portavoz de eToro en España.

En primer lugar, el volumen negociado real en las distintas casas de bolsa se ha visto incrementado de forma significativa estas últimas semanas. “Esto significa que existe cierto fundamento entre alza de precios y entrada de fondos”, dice Molina.

Si además se observa el número de transacciones de cierto volumen (más de 100.000 dólares en 24 horas), éstas se han incrementado de forma considerable. “Esto es importante pues, una parte de esos jugadores se entiende son institucionales o profesionales en lo que significa mayor adopción y consistencia en el movimiento”, concluye el experto.

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