ANÁLISIS

El miedo de Iglesias a perder el poder desbloquea el camino a los Presupuestos

Su caída en los son­deos le fuerza a re­visar su es­tra­tegia de re­chazar acuerdos con Ciudadanos

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias

Fuera del poder hace mucho frío. Es una frase re­cu­rrente que uti­lizan po­lí­ticos y em­pre­sa­rios para ad­vertir de las di­fi­cul­tades e in­con­ve­nientes que con­lleva no estar en el po­der. La re­fle­xión no ha sido ajena a los in­tereses del líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, cuyo par­tido ha dado un cambio ra­dical en las úl­timas horas de cara a abrir la po­si­bi­lidad de al­canzar acuerdos para dar el visto bueno a las cuentas del Estado del pró­ximo año con los re­pre­sen­tantes de Ciudadanos.

Se respondería así a las exigencias de Bruselas de presentar unas cuentas públicas claras con el mayor apoyo posible de los partidos con las que respaldar políticamente a los 140.000 millones que se han de recibir en los próximos tres años entre créditos y donaciones para afrontar la más grave crisis económica y social que España haya conocido en su historia reciente.

Así también, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, afronta con absoluta confianza las negociaciones que va a mantener a partir de esta semana con representantes de las principales empresas españolas y con dos de los líderes de la oposición, Pablo Casado, presidente del PP e Inés Arrimadas, presidenta de Ciudadanos de cara a responder unidos a la crisis.

Afronta además estos encuentros con la seguridad que le ofrece haber conseguido que el líder de su socio de Gobierno, Pablo Iglesias, haya retirado implícitamente su veto a poder negociar los presupuestos con Ciudadanos para que el Gobierno no tenga que depender, sobre todo de los independentistas catalanes, en un momento en el que la proximidad de las elecciones catalanas dificulta los acuerdos.

Pese a la rotunda negativa inicial, Unidas-Podemos justifican implícitamente que aceptan ahora negociar los términos de los Presupuestos con Ciudadanos con la sola condición de que previamente se haya encontrado un acuerdo entre los socios del Gobierno, es decir entre el PSOE y ellos mismos.

Ante el asombro que este cambio de posición ha provocado entre no pocos analistas económicos y financieros, UP ha justificado su cambio de estrategia recordando que al menos en los tres proyectos económicos más importantes aprobados por el Congreso de los Diputados, todos ellos a iniciativa de Unidas Podemos, han contado con el voto favorable del partido liderado por Inés Arrimadas.

Así se lo recordaba este mismo sábado la mano derecha del vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, y secretario de Estado de Derechos Sociales, Nacho Álvarez, a Inés Arrimadas en su tuiter oficial.

A las afirmaciones del pasado lunes de la presidente de Ciudadanos en las que aseguraba que “estamos en un momento crítico para nuestra economía y no podemos permitir que Iglesias, Otegi y Rufián repartan los fondos europeos”, a lo que añadía “debemos acordar un Presupuesto de Emergencia Nacional serio, riguroso y lo más alejado posible del populismo de Podemos”, Álvarez respondía contundente.

Utilizando preguntas retóricas Álvarez se preguntaba, “Inés, ¿a cuál de las medidas impulsadas por Podemos te refieres cuando hablas de “populismo”? ¿A los ERTES, al escudo social, al Ingreso Mínimo Vital? Porque te recuerdo que las habéis convalidado todas en el Congreso”.

Está bien que Álvarez aproveche el olvido de lo que el partido de Inés Arrimadas ha aprobado, con el voto telemático de la presidenta de Ciudadanos, debido a su baja por maternidad, para dejar en segundo plano que quienes se negaban a aprobar unos presupuestos con Ciudadanos eran ellos.

Pero parece muy lógico que en las actuales circunstancias los de la formación morada se lo piensen. Después de haber desaparecido del Parlamento gallego y haber perdido la mitad de los escaños en el País Vasco, los sondeos electorales no les resultan nada favorables. En la última actualización del ElectoPanel correspondiente al 30 de agosto, Unidas-Podemos consolida su caída, situándose en el 11,5 % de los votos con solo 28 diputados. El diario Español anticipa en un sondeo que se hace público este lunes una futura catástrofe electoral.

De ser estos los resultados el día de las elecciones vendría a confirmar la tendencia generalmente contrastada tras la formación de gobiernos de coalición en Europa de que los que apoyan a la gobernanza de la fuerza política principal son los que asumen el principal coste de las medidas impopulares que se deben adoptar durante la legislatura.

Este mismo sondeo vuelve a suponer otra advertencia a la línea política de confrontación adoptada por el Partido Popular que volvería a perder 4 diputados respecto de la oleada de la semana pasada y sumaría así 11 diputados menos desde el cese de su exportavoz en el Congreso de los Diputados, Cayetana Álvarez de Toledo.

Diputados que irían a parar a las filas de VOX, que alcanzaría el 16 % de expectativa de voto y se haría con una representación de 60 diputados, consolidándose como la tercera fuerza política. Pese a ello, Pedro Sánchez de nuevo evita el encuentro con el presidente de VOX, Santiago Abascal, quien por su parte prepara el texto de la presentación en el Congreso de los Diputados de la moción de censura anunciada el pasado mes de julio.

Sánchez empieza la semana con una conferencia en la Casa de América en Madrid a la que ha invitado a los agentes sociales, a los representantes del sector empresarial y financiero y del mundo cultural y social, acto con el que busca transmitir imagen de unidad para luchar contra la crisis económica y social provocada por la pandemia.

El miércoles, el presidente del Gobierno inicia su ronda de conversaciones con los partidos políticos para intentar llegar a acuerdos. Empieza con el líder del Partido Popular, Pablo Casado, con el que se espera un desacuerdo total, tanto para negociar los Presupuestos como para renovar el Consejo General del Poder Judicial. Momentos después lo hará con la líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, partido con el que las conversaciones son ahora muy fluidas y se espera que supongan un apoyo decisivo para sacar adelante las cuentas del 2020.

Un día más tarde se verá con los representantes del PNV y de ERC, partidos que apoyaron la moción de censura y su investidura tras las elecciones. Tras el acuerdo de Gobierno del PNV con el Partido Socialista de Euskadi parece hecho el apoyo vasco a las cuentas del Estado. Más incierta queda la respuesta de ERC ante la proximidad de las elecciones catalanas. Aunque Sánchez gobierna gracias a su apoyo, en los últimos meses Esquerra ha votado varias veces en contra de las medidas propuestas en el Congreso de los Diputados por el Gobierno tras el Estado de alarma.

Con el apoyo de Ciudadanos, Sánchez podría prescindir de los votos de Esquerra, pero volvería a agudizar de nuevo el problema catalán en un momento en el que el nuevo partido liderado por Carles Puigdemont, Junts per Cataluña, quiere jugar la baza de la presión para ganar las elecciones aún a costa de eludir un acuerdo para afrontar de forma conjunta los problemas de la crisis.

Pese a las mejoras experimentadas en algunos sectores, el hundimiento del turismo de otoño está enviando señales de alerta que no se pueden obviar. Tan grave se prevé la caída, que la AIREF ha optado por hacer sus previsiones de evolución del PIB marginando el sector turístico. Pero está claro que un sector que llega a representar casi un 20 % de la generación de riqueza no se puede marginar sin admitir que se hace trampa en el solitario.

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