Los datos macro y los re­sul­tados ase­guran una se­gunda parte del ve­rano muy mo­vida

Los inversores cierran posiciones en bolsa para blindarse de la volatilidad

El Ibex-35 emite preo­cu­pantes sín­tomas de de­bi­lidad con los ba­jistas al acecho

Ibex 35
Ibex 35

El arranque del mes de agosto bur­sátil llega con las peores sen­sa­ciones po­si­bles. No es ya que el Ibex 35 haya puesto en juego los 7.000 puntos que hace apenas 10 se­siones pa­re­cían más que con­so­li­da­dos. Lo más preo­cu­pante es que los ges­tores están ha­ciendo más ma­letas de las ha­bi­tuales cuando em­pieza el mes de agosto. No se trata sólo de un cierre por va­ca­cio­nes; tam­bién es un cierre es­tra­té­gico a la vista de los úl­timos acon­te­ci­mien­tos.

La última semana ha sido mala sin paliativos. Los dos grandes bancos españoles han hecho palidecer a los inversores y analistas con sus cuentas del primer semestre, el PIB español ha retrocedido un 18,5% entre marzo y junio (más de seis puntos porcentuales por encima de la zona euro) y los valores turísticos pagan a precio de oro en el parqué el recrudecimiento de la crisis del coronavirus, que vuelve a golpear a España más que al resto.

"Hace 15 días habríamos mantenido intacta la cartera de bolsa española. La habríamos dejado seguir su curso en agosto, sin intervenir salvo en el caso de un deterioro radical de los mercados. Ahora preferimos reducirla a la mínima expresión. Ya habrá tiempo de volver si las cosas mejoran, pero de momento la prioridad es evitar riesgos. Y lo que acumula el mercado español son muchos. Preferimos hacee un punto y aparte de momento", señalan en una gestora internacional.

Tampoco ayuda nada el ruido político. La moción de censura anunciada por Vox sobre el Gobierno de Pedro Sánchez ha pasado de puntillas por los informes de análisis de las grandes firmas internacionales. Nadie le da ninguna posibilidad, pero supone un nuevo episodio de gresca en la arena política cuando desde fuera se esperaba un cierto cierre de filas tras la inyección de ayudas multimillonaria de la Unión Europea para España.

Con estas cartas sobre la mesa, el dinero se evapora en sectores en los que estaba entrando a buen ritmo. Muchos de los que esperaban que la temporada de resultados confirmara el rebote veraniego de la banca han salido escaldados. "Santander y BBVA nos han decepcionado. Esperábamos mucho más de las cuentas del segundo trimestre y habíamos mantenido todas nuestras posiciones en el sector hasta la semana pasada. Ahora estamos liquidando, aun reconociendo que tras la corrección hay precios que vuelven a ser atractivos", señalan fuentes del mercado.

Efectivamente, son muchos los gestores que han decidido tomarse un tiempo antes de hacer una nueva valoración del mercado español. No descartan un rebote puntual a lo largo del mes de agosto, pero creen que no merece la pena asumir el riesgo de unas volatilidades extraordinarias en un mes de que se antoja muy largo. Sectores como el bancario o el turístico que se habían aplacado en bolsa, vuelven ahora a la montaña rusa.

Gran parte del castigo de casi el 6% que ha sufrido el Ibex 35 en la última semana de julio tiene que ver con el cierre precipitado de posiciones largas de quienes quieren dormir tranquilos este mes de agosto. Mientras, los 'hedge fund' mantienen la presión sobre un gran número de valores del mercado español. La ofensiva lanzada antes del comienzo de la temporada de resultados les ha llenado el bolsillo, y no parece previsible que suelten la presa tan pronto.

"El mercado va a quedar en manos de los 'traders', y sin el soporte de los inversores finales vamos a ver movimientos arriba y abajo en un mismo día de enormes proporciones", señalan en un 'broker' nacional que constata que el ritmo de operaciones de clientes habituales se ha desmoronado en los últimos días. Otra vez con la incertidumbre en máximos, la bolsa española afronta uno de sus agostos más difíciles.

Artículos relacionados