PENSIONES

Afectará a los ma­yores de 55 años que se irían con el 80% de su sa­lario de media

La pandemia contaminará de prejubilaciones voluntarias el último trimestre del año

El Gobierno en­du­re­cerá las ju­bi­la­ciones que se llevan a cabo antes de la edad es­ta­ble­cida por norma

jubilacion
Jubilaciones voluntarias.

Una con­se­cuencia co­la­teral de­ri­vada de la ac­tual (y fu­tura) crisis eco­nó­mica por la pan­demia sa­ni­taria se cierne en España y en mu­chos otros paí­ses.Se trata de las pre­ju­bi­la­cio­nes, for­zosas o no, ante el riesgo de la re­duc­ción de los be­ne­fi­cios. Muchas em­presas han em­pe­zado a mover sus fi­chas de cara al pró­ximo otoño. Consultas en des­pa­chos la­bo­ra­les, ju­rí­dicos y sin­di­catos para poner en marcha una oleada de pre­ju­bi­la­ciones (o ju­bi­la­ciones vo­lun­ta­rias) para aque­llos ma­yores de 55 años.

Se trata de una nueva estrategia que siguen muchas compañías para tratar de paliar los graves efectos de la crisis en su cuenta de resultados anuales.

Aunque, si bien es cierto, esta tendencia laboral no solo es consecuencia de lo que estamos viviendo en este aciago 2020. Durante el pasado año, se produjo lo mismo en las plantillas de nombres tan conocidos como los de Banco Santander, Telefónica, Iberia, Caixabank o Navantia con trabajadores que ya habían cumplido los 50 años. Pero hay más. Si miramos años atrás, según datos del Ministerio de Seguridad Social, entre el 2014 y 2019 esas jubilaciones anticipadas se incrementaron en un 66%.

Y ahora qué

Tras los cierres, los eres o los ertes (hasta 3 millones de expedientes se contabilizaron en el pasado mes de abril), las empresas optan por dar salida a sus empleados de mayor edad que recibirían de media el 80% de su salario hasta llegar a la edad de su jubilación. Todo para mantener el resto de los puestos de trabajo de las firmas y salvar unos negocios que están bastante tocados; en algunos casos hasta casi hundidos. Una manera también de adelantarse a la posibilidad de que, con los actuales rebrotes que se están produciendo en muchos países (con especial incidencia al nuestro propio), la situación se tiña cada vez más oscura o que las ayudas públicas al empleo y la economía no se puedan sostener por mucho más tiempo. Pero estos planes que tienen en mente los CEO’s y directivos de muchas empresas chocan frontalmente con las pretensiones del ministro de Seguridad Social. No son pocas las ocasiones en las que José Luis Escrivá ha mencionado públicamente su intención de endurecer las jubilaciones que se llevan a cabo antes de la edad establecida por norma. De esta forma, su idea es poner sobre la mesa nuevas condiciones para intentar que los trabajadores que sobrepasan la barrera de los 55 o 60 años todavía sigan en el mercado laboral unos años. Y para ello, su pretensión es emplear incentivos que contribuyan a acercar la edad efectiva de jubilación a la edad legal, que en la actualidad se encuentra en los 65 años y 10 meses y en los 61 años y 10 meses para las jubilaciones parciales. Una medida junto con los planes, todavía inciertos, del Gobierno central de liquidar los expedientes con la vuelta a la rutina en septiembre y empezar a apoyar durante estos meses de otoño a sectores fuertemente castigados económicamente como son el ocio y el turismo. Al igual que Escrivá, algunas centrales sindicales no ven con buenos ojos este tipo de medidas ya que, a su juicio, con esto lo que se trata es de perder trabajadores que normalmente tienen altas cotizaciones a las arcas públicas. Dicho de otro modo, si se reduce el número de personas que están trabajando, se aminoran los ingresos para sostener las llamadas políticas de bienestar. Eso por no hablar de que se aumentaría el gasto en pensiones. Pero, ¿es lo mismo la prejubilación que la jubilación anticipada? Eso sí, en este punto es importante establecer la diferencia clara entre lo que es la prejubilación y lo que se denomina jubilación anticipada. En el primero de los casos, el trabajador pasa a formar parte de las listas de desempleados tras llegar a un acuerdo con la empresa para la que hasta ese momento trabajaba. Una rúbrica entre las partes en las que se establece una prestación que irá recibiendo mes a mes el trabajador y que complementará su prestación de desempleo hasta que llegue la fecha de acogerse a la jubilación anticipada o a la jubilación propiamente dicha. Caso contrario es lo que se conoce como la jubilación anticipada. Es una especie de jubilación unos años antes de la edad legal más temprana para hacerlo. Lo que sucede en este caso es que la pensión de jubilación es algo menor por cada año que se deje de trabajar antes. Eso sí, no todos pueden acogerse a esta medida. La Seguridad Social exige cumplir ciertos condicionantes relacionados con la edad o los años cotizados.

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