MONITOR DE LATINOAMÉRICA

Argentina, México y Chile, con res­paldo de la UE, se oponen a Estados Unidos

La presidencia del BID desata una batalla y divide a Latam

Trump, con apoyo de 16 paí­ses, pugna por la elec­ción de un es­ta­dou­ni­dense

Banco Interamericano de Desarrollo (BID)
Banco Interamericano de Desarrollo (BID)

La en­trada en liza de un can­di­dato de EEUU a la pre­si­dencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), tra­di­cio­nal­mente en manos la­ti­noa­me­ri­ca­nas, ha desatado una pugna en el ente y en la re­gión. El ‘control’ de la prin­cipal fuente de fi­nan­cia­ción al desa­rrollo de Latam, en­frenta a paí­ses, po­lí­ticos y blo­ques. EEUU y 16 países más exigen la elec­ción del sus­ti­tuto de Luis Alberto Moreno en sep­tiem­bre.

Otros, como Argentina, Chile, México y la UE, contrarios al candidato de Trump, piden dejar la elección hasta pasadas las presidenciales en EEUU y cuando la pandemia que azota a la región remita.

El directorio del BID decidió en julio que el sucesor del colombiano Moreno se votara en cita especial y virtual de la Asamblea de Gobernadores el 12-13 de septiembre. Inicialmente, la elección iba a ser en marzo en la Asamblea del BID, pero se cambió a marzo de 2021 por el virus. Trump irrumpió en junio con la candidatura de Mauricio Claver-Carone, de origen cubano, director del Consejo de Seguridad Nacional para el Hemisferio Occidental y político de línea dura con Cuba y Venezuela. Su elección, para la que EEUU gana adeptos, rompería 61 años de pacto implícito para que un ‘latino’ dirija el BID.

Por ahora, 17 países, EEUU, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Paraguay, Guatemala, Honduras, Dominicana, Panamá, Venezuela (representada en el BID por un delegado del líder parlamentario y opositor, Juan Guaidó, y no por el Gobierno Maduro), El Salvador, Guyana, Haití, Jamaica, Bahamas y Surinam apoyan elegir al presidente en septiembre, lo que eleva la posibilidad de que Claver-Carone sea designado. Y otros como Uruguay podrían sumarse a una iniciativa que dice que “Latam necesita soluciones que no se pueden postergar” y que la elección, de “gran importancia” hay que hacerla “en el plazo acordado”.

En contra de la elección en septiembre, y a favor de mantener el pacto tácito entre países de que la titularidad del BID sea de Latam, se sitúan Argentina, Chile (tradicional aliado de EEUU), México y Costa Rica, al igual que el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, que así lo recomendó a los países de la UE socios del BID. Perú podría sumarse a este grupo. Argentina postula como candidato a Gustavo Beliz, secretario de Asuntos Estratégicos, con apoyo de México y Chile, y Costa Rica promueve a la expresidenta Laura Chinchilla.

A esta posición se ha sumado el Grupo de Puebla, que solicitó que la elección se postergue a marzo para buscar un candidato latinoamericano de consenso. Y 22 ex mandatarios latinoamericanos del Club de Madrid. “Las condiciones no son favorables para el debate profundo que exige una decisión tan importante. Latam está en el pico de la pandemia y en la recesión económica más aguda de cualquier área. Una decisión apresurada podría debilitar al BID cuando Latam más lo necesita”, según el ex ‘premier’ español Felipe González; los expresidentes Cardoso (Brasil); Calderón, Fox y Zedillo (México); Sanguinetti (Uruguay); Lagos (Chile); Mesa (Bolivia); Chinchilla (Costa Rica) y Hurtado (Ecuador) y los ex primeros ministros Carl Bildt (Suecia) y Campbell (Canadá).

También 130 personalidades de Latam, entre ellas 23 ex cancilleres y 7 ex ministros de Economía de diferente ideología han pedido aplazar el voto y una “reflexión” sobre el rol del BID en un “sistema interamericano muy trastocado por la pandemia y sus efectos económicos”, e indicado que el proceso de elección “crea inquietudes” en el área que más sufrirá el virus. Los opositores a Trump señalan que quiere imponer candidato, creando división y sin reparar en que si pierde las presidenciales de noviembre dejaría a un líder del BID con el que estarían disconformes parte de Latam y la nueva Casa Blanca. Y creen que varios países que apoyan lo hacen por depender de la ayuda de EEUU.

Jugada contra China

La jugada de Trump crea suspicacia y oposición también porque se juzga que no busca tanto fortalecer el desarrollo regional como contrarrestar la influencia en Latam de China, ya principal prestamista del área. Sería otro episodio de la lucha geopolítica con Pekín, cuyo rol inversor en Latam Trump considera una amenaza y que trataría de contener con un BID dirigido por EEUU. Washington buscaría recobrar la iniciativa, promover la inversión de EEUU y limitar el golpe a su hegemonía en el área. China, en el BID desde 2009, supera ya los créditos concedidos por BID y CAF y puede ser clave en la reactivación tras el virus. Trump ya ha anunciado un plan, ‘Regreso a las Américas’, con incentivos a las empresas nacionales que trasladen su inversión en Asia a EEUU y Latam

Con sede en Washington y fundado en 1959, el BID es el mayor banco regional mundial. Con un capital de 100.000 millones, presta 12.000 millones al año a Latam. Fue presidido por el chileno Herrera (1960-70), el mexicano Ortiz Mena (1970-88), el uruguayo Iglesias (1988-2005) y Moreno. Su presidente lo elige la Asamblea de Gobernadores de los 48 socios. Son 26 ‘latinos’, prestatarios (50,02% del voto), y 22 prestamistas: EEUU, Canadá (4%), 16 países de la UE, Japón (5%), China, Corea e Israel. En Europa, los grandes accionistas son Italia (1,966%), España (1,964%) y Alemania y Francia (1,896%). Si se vota en septiembre, Claver-Carone tiene ventaja para ser elegido: EEUU es el mayor accionista (30% del voto) y los otros 16 países que apoyan (y quizá otros seis) suman otro 23,9%, entre ellos Brasil (11,3%); Venezuela (6%) y Colombia (3%). Y EEUU tiene posibilidad de veto. Enfrente, Argentina (11%), México (7,2%), Chile (3,1%) y Costa Rica suman 22%. Pero con 3 de las 5 grandes economías a favor de aplazar el proceso y la presión europea, no hay nada decidido. Su maniobra es evitar que se reúna el ‘quorum’ mínimo del 75% necesario para validar la votación. Si todos los ‘países UE’ (9,3%) se abstienen junto a Argentina, México y Chile, habría que posponer la elección a 2021.

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