LA SEMANA BURSÁTIL

Un panorama complicado y desolador

Los in­ver­sores han op­tado en estos días atrás por la li­qui­dez, ven­diendo ac­tivos casi a cual­quier pre­cio. Una pre­sión ven­de­dora jus­ti­fi­cada por el miedo a las duras con­se­cuen­cias de un re­brote ma­sivo del co­ro­na­virus y por las in­cer­ti­dum­bres sobre la re­cu­pe­ra­ción eco­nó­mica Europa re­fle­jadas por los úl­timos datos de ac­ti­vidad PMI.

El índice Ibex 35 ha vuelto a perder de este modo la crítica y sicológica referencia de los 7.000 puntos. Un nivel técnico que marca una delgada línea roja entre un posible rebote o una nueva fase bajista hacia los mínimos del año sobre los 6.100 puntos registrados en los peores momentos de la pandemia en marzo,

Los valores turísticos han estado en el ojo del huracán ante las restricciones a los viajes a nuestro país aprobados en Europa, lo que da casi por terminada la temporada de verano. Último clavo ardiendo del sector. El peor parado ha sido Meliá Hoteles con un desplome del 6 por ciento en la semana. Pero el principal lastre del mercado, en cualquier caso, ha vuelto a ser el sector financiero con casi todos sus componentes en caída libre para adentrarse en zona de mínimos anuales.

En estas condiciones se abre un período realmente complicado. Lo más razonable pasa por un probable rebote de los grandes valores. Parece raro que los inversores dejen pasar la oportunidad de aprovechar estos precios tan baratos. Aunque todo dependerá de las expectativas sobre las vacunas. Ptizer se ha sumado en estos días a la carrera y prevé solicitar en octubre la revisión de su vacuna como candidata para luchar contra el coronavirus.

A ello se suman unos muy positivos indicadores en Estados Unidos que parecen tirar por tierra la excesiva cautela de la Reserva Federal, y que están impulsando a sus principales indicadores, S&P500 y Nasdaq, a máximos absolutos. Un factor que debería, en teoría, influir positivamente en los mercados europeos, pues si la economía norteamericana va bien el resto irá detrás.

En caso contrario, cabe la posibilidad de que se imponga la presión de los bajistas que buscan comprar a precios aún más baratos si logran arrastrar al selectivo hacia sus mínimos anuales, unos 800 puntos por debajo del nivel actual. Una lucha que obligará a tener mucha sangre fría.

Las incertidumbres de la renta variable europea han servido además para agitar al resto de los mercados. El euro se ha mostrado muy volátil en torno al nivel de 1,18 dólares, el precio del crudo ha dado un paso atrás hacia los 44 dólares y la onza de oro se ha movido con ostensibles diferencias en torno a los 2.000 dólares.

Calendario semanal de Bolsa

La última semana completa del mes de agosto se presenta bastante cargada en cuanto a indicadores económicos relevantes, especialmente en su recta final. Entre ellos destacarán los indicadores de crecimiento, producción y confianza que a buen seguro marcarán el pulso de un mercado muy debilitado.

Este lunes, los inversores estarán completamente huérfanos de datos, lo que añadirá un plus de incertidumbre.

En la sesión del martes, las miradas se centrarán en Alemania donde se publicará la revisión del PIB el segundo trimestre, con una previsible contracción del 10,1%, y el índice de clima empresarial elaborado por el instituto económico germano IFO. Desde Estados Unidos llegarán las ventas de vivienda nueva y la confianza de los consumidores.

El miércoles, lo más destacado serán los pedidos de bienes duraderos al otro lado del Atlántico.

La agenda financiera del jueves sí tendrá algunas citas relevantes que los operadores no podrán perderse. Este día se conocerán la producción industrial de China, las ventas al por menor de Alemania, el agregado monetario M3 en la Zona Euro, que sirve para medir las presiones inflacionistas en la Zona Euro, así como el índice de viviendas pendientes de venta y el PIB revisado del segundo trimestre en Estados Unidos, cuya contracción anual se espera se rebaje, aunque mínimamente, al 32,5 por ciento.

La semana bursátil se cerrará el viernes, ya en puertas del mes de septiembre, con una importante batería de indicadores. Entre ellos destacan la confianza consumidora GFK en Alemania, las ventas al por menor en España y el sentimiento económico en la Zona Euro. En Estados Unidos se publicarán los ingresos y gastos personales, el deflactor de precios, el índice PMI de Chicago, los inventarios al por mayor y la confianza consumidora de la Universidad de Michigan.

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