MONITOR DE LATINOAMÉRICA

El hun­di­miento del tu­rismo por la pan­demia daña las ex­por­ta­ciones de ser­vi­cios

El desplome del comercio exterior y de las remesas agrava la crisis en Latam

La Cepal pro­nos­tica una caída del 23% en 2020, el mayor re­tro­ceso en 80 años

Remesas
Remesas

El co­mercio la­ti­noa­me­ri­cano su­frirá tam­bién con fuerza en 2020 el im­pacto de la pan­demia de COVID-19. Los in­ter­cam­bios se añaden así a la lista de os­curas pre­vi­siones que pesan sobre casi todos los as­pectos de la eco­nomía re­gio­nal. A una caída del PIB del 9,1%, con in­su­fi­ciente re­bote en 2021; al fuerte re­tro­ceso de la lle­gada de in­ver­sión ex­tran­jera; a la an­gus­tiosa merma en la re­cep­ción de re­mesas y al des­plome del tu­rismo, se unirán este año ba­ta­cazos en el co­mercio in­ter­na­cio­nal, según la Cepal.

La Comisión de la ONU para Latinoamérica (Cepal) asegura queel comercio exterior de Latam se desplomará un 23% en 2020, cifra superior a la anotada en la crisis financiera de 2008-09 (-21%) y el peor resultado en 80 años, debido al impacto económico de la pandemia de coronavirus, mientras que el comercio intrarregional mostrará también una dura contracción del 23,9%, sobre todo en el vector manufacturero.

Con más de 5,2 millones de infectados y más de 220.000 muertos, Latinoamérica es actualmente uno de los principales focos mundiales de la pandemia y la mayoría de sus países siguen con medidas de distanciamiento personal y sus economías semiparalizadas.

El informe especial ‘Los efectos del COVID-19 en el comercio internacional y la logística’ señala que el valor de las exportaciones regionales se contraerá el 23% este año y el de las importaciones el 25%, cifra también superior al -24% anotado en la crisis de 2008. Ello reducirá el superávit comercial del área a algo más de 45.000 millones. La mayor contracción se anotará en las ventas a EEUU (-32%) y al propio área (-28%) y los envíos a China caerán solo el 4%.

La disminución se produce en un contexto en el que el comercio global suma una caída de 17% en volumen en enero-mayo, según Cepal, que apunta que Latam es el área en desarrollo más afectada por esta coyuntura y sufrirá principalmente caídas en los envíos de manufacturas, minería y combustibles. El brutal hundimiento del turismo (-50%) arrastrará a las exportaciones de servicios, sobre todo en el Caribe, “Ello entrañará una pérdida de capacidades industriales y una ‘reprimarización’ de la cesta exportadora del área”, se indica.

En enero-mayo, el valor de las exportaciones en Latam se desplomó una media del 16,6% (reducción del 8,6% en volumen y del 8% en precios), con un pico en mayo del 37,1% debido al derrumbe de las ventas intrarregionales (-23,9%) y a EEUU (-22,2%). En Mercosur el valor de las exportaciones se redujo el 12,4% en el período, con Venezuela (-65%) y Uruguay (-21,4%) como grandes perdedores. Argentina y Brasil sufrieron sus mayores descensos en los envíos de manufacturas, aunque mostraron un crecimiento de las exportaciones de productos agropecuarios, principalmente a China. Solo Costa Rica y Honduras (2%), Guatemala (3%) y Nicaragua (14%) aumentaron sus exportaciones totales, por la mayor demanda de dispositivos médicos, equipos de protección y productos agropecuarios como café, caña de azúcar y tabaco.

Necesidad de más integración

En el conjunto de Latam, y desagregando por sectores, en el período analizado el valor de los envíos de productos mineros y petróleo y de manufacturas se contrajo un 25,8% y un 18,5%, respectivamente. Por contra, las exportaciones agrícolas y agropecuarias aumentaron el 0,9%. A su vez las exportaciones de servicios bajaron el 10,2% en los primeros cinco meses por la virtual paralización del turismo, con especial impacto en el Caribe, donde el turismo representó en 2019 el 45% de las exportaciones. Desde el ángulo importador, el organismo señala que “particularmente preocupante resulta la contracción de las importaciones de bienes de capital (-14,5%) e insumos intermedios (-13,6%), lo que afectará a la tasa de inversión y comprometerá la recuperación”.

El documento resalta que el comercio marítimo de contenedores en la región también sufrió un desplome del 6,1% en los primeros cinco meses de 2020, con marcadas caídas en abril y mayo, así como el movimiento portuario. Y que el tráfico aéreo regional sufrió especialmente el cierre de fronteras: el traslado de pasajeros cayó un histórico 95%, mientras que el de carga lo hizo el 46%.

Para contrarrestar estos efectos, Cepal propone profundizar la integración regional, ya que el mundo que viene tendrá “un menor nivel de apertura, más permeado por consideraciones geopolíticas y de seguridad nacional”. El resultado neto no sería una reversión de la globalización, sino una economía mundial más regionalizada, organizada en torno a tres polos: Norteamérica, Europa y Asia Oriental y Sudoriental”, señala el informe. Para Cepal, que pide al área “reducir costos mediante una logística eficiente, fluida y segura”, en una economía mundial más incierta y regionalizada “es crucial profundizar la integración, impulsar cadenas de valor regionales en sectores estratégicos, promover un mercado común digital, reducir la vulnerabilidad ante choques externos y crear una interlocución más simétrica con EEUU, China y Europa”.

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