BOLSA

Berkeley, inversión de algo riesgo

La co­ti­za­ción de las ca­denas ho­te­leras está en estos días al albur de la evo­lu­ción de la pan­de­mia. Cualquier no­ticia sobre po­si­bles re­me­dios o un des­censo de los con­ta­gios dis­para de in­me­diato a los va­lores del sec­tor, bru­tal­mente cas­ti­gado por las pér­didas ge­ne­radas por la cri­sis.

En julio, el Consejo de Seguridad Nuclear de España informó favorablemente sobre su solicitud para renovar la autorización previa de su planta de concentrado de uranio en Salamanca como instalación radioactiva, impulsando más de un 40% su cotización.

En estos días, por su parte, la acción se ha disparado más de un 25% después de anunciar la obtención de la licencia urbanística para poder iniciar los trabajos de construcción de la mina. Un paso calificado como muy positivo por la compañía en el desarrollo del proyecto.

En este sentido, conviene recordar que el Ayuntamiento de Retortillo, donde se ubica, siempre ha sido favorable a dar viabilidad a la mina por su importancia en la dinamización económica de la zona y de creación de empleo.

Sin embargo, tal y como reconoce la compañía, aún se requieren más permisos para su construcción. Ahora le correspondería al Ministerio de Transición Ecológica español aprobar esta autorización y determinar su plazo. Y de todos es sabido las reticencias del actual Gobierno hacia todo lo que suene a energía nuclear.

Con todo, algunos operadores apuntan a que la fuerte crisis económica provocada por el coronavirus y que ha llevado a España a estar entre los peores países de la OCDE pudiera llevar a flexibilizar esta postura. Además, para el inicio de la construcción de la planta como instalación radiactiva, la sociedad necesitaría también la aprobación del CSN.

El grupo minero; que cotiza en Londres, Australia y España; había recibido en 2015 una autorización inicial de cinco años para operar en la mina de Salamanca.

En lo que va de año, el precio de los títulos de Berkeley se ha multiplicado por tres en una tendencia alcista espectacular que apunta hacia los 0,4 euros. Los expertos recuerdan que la inversión en este valor es de alto riesgo pues depende de decisiones administrativas. De ser favorables casi nadie duda de que se podría disparar al alza y multiplicar su precio incluso casi por diez. Pero también advierten de que sería carne de cañón en caso de una decisión desfavorable.

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