MONITOR DE LATINOAMÉRICA

Las grandes com­pañías man­tienen su apuesta, pero in­quieta la ac­tual si­tua­ción

Las empresas españolas, entre la confianza y la alerta en Latam

El área es clave en los re­sul­tados de Santander, BBVA, Telefónica o Iberdrola

BBVA Bancomer
BBVA Bancomer

Sus efectos ya están des­con­tados en la Bolsa pero eso no hace menos preo­cu­pante la si­tua­ción. En otras ra­zo­nes, las em­presas es­pañolas man­tienen su apuesta a largo plazo por Latam, pese al duro golpe que en tér­minos eco­nó­micos va a su­poner la pan­demia de COVID-19. Pero tam­poco ocultan su in­quietud por la mag­nitud de la crisis y de sus con­se­cuen­cias, no­ta­ble­mente las com­pañías más ex­puestas en los grandes mer­ca­dos.

La intranquilidad, además, no es sólo por el zarpazo del virus, que abocará a la región a una recesión sin precedentes, con riesgo de nuevos estallidos sociales e inestabilidad, y que ya está causando una fuerte devaluación de las grandes divisas del área, sino también por algunas medidas que se están implementando en mercados clave como México.

Santander, BBVA, Telefónica, Iberdrola, Naturgy, Acciona, FCC, Ferrovial, Mapfre, Dia, Inditex, Meliá, Endesa, Repsol, Siemens-Gamesa, OHL, Red Eléctrica y otras grandes, presentes o no en el Ibex-35 y que obtienen en los mercados de Latam buena parte de facturación y beneficios, miran con cierta zozobra la evolución de la situación en una región que acusaba ya varios años de debilidad y que este verá caer su PIB un 9,4%, según el FMI. Y en la que la grave crisis de las divisas también puede dañar de forma importante los resultados de algunas de ellas, con especial presión para Santander, BBVA y Telefónica.

Aunque especialmente los grandes bancos han realizado ya provisiones para afrontar el deterioro de la coyuntura en Latam, y pese a que en general se sigue confiando en que el área seguirá siendo en el futuro tierra de oportunidad y negocio, las firmas españolas están ya en situación de alerta.

Inquietud especial se detecta por la situación en Brasil y México, los dos grandes motores del área, que verán caer su PIB el 9,1% y el 10,5%; donde la actuación ante el COVID-19 ha suscitado críticas internacionales y donde los gobiernos están adoptando algunas medidas económicas que despiertan ciertos recelos. Brasil es mercado clave del Santander (para el que el 37% de sus beneficios procede de Latam y el 28% de la gran economía regional) y Telefónica (que obtiene el 19% de sus ingresos y el 25% del Ebitda allí).

México lo es para BBVA (31% de los ingresos brutos y 44% de las ganancias, más otro 12% con origen en Sudamérica), mientras que para Iberdrola ambos destinos lo son: el 8% de su Ebitda procede de México y el 14% de Brasil.

Brasil y México en la picota

Con todo, y pese a la preocupación por la exposición a la situación económica en Brasil y México por el impacto del COVID-19 y por las medidas que se están adoptando en las dos grandes economías, los presidentes de Santander, BBVA y Telefónica, Ana Botín, Carlos Torres y José María Álvarez-Pallete, han ratificado días atrás su compromiso con estos mercados.

BBVA, el peor

BBVA es la mayor institución financiera de México, uno de los grandes mercados del banco, mientras que Brasil es el gran buque insignia del Santander y también de Telefónica, tras la decisión de la firma de deshacer posiciones en otros países y concentrarse en el gigante de Latam. Para Santander, “Sudamérica sigue siendo el motor de crecimiento, con Brasil a la cabeza”, ha dicho Ana Botín.

En cualquier caso, la deriva populista en ambos mercados no ha detenido los planes de expansión de Iberdrola, Acciona, Naturgy y otros. Ni la confianza de Telefónica o los dos grandes bancos en sus ‘mercados estrella’ ni en el área en su conjunto, donde también sufrirán notables caídas del PIB otros destinos clave para la inversión española como Argentina (-9,9%); Perú (-14%); Colombia (-7,8%) y Chile (-7,5%). Eso sí, Iberdrola, que mantiene sus planes en México y Brasil, parece haber lanzado un aviso a navegantes en lo que se refiere en concreto a México y a algunas medidas adoptadas por el Gobierno AMLO. El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, ha asegurado que la crisis sanitaria por el coronavirus no ha hecho más que reafirmar la voluntad del grupo de invertir más y crear empleo en los países de Iberoamérica, pero “siempre bajo marcos estables, predecibles y con total seguridad jurídica”.

Iberdrola cancela un proyecto en México

De hecho, Iberdrola acaba de cancelar una inversión de 1.200 millones de dólares en México para la construcción de una central de ciclo combinado debido a desacuerdos con la Comisión Federal de Electricidad (CFE), a partir de la nueva política del Gobierno en energía. En los últimos tiempos, los ataques del presidente López Obrador contra las energéticas españolas presentes en el país, especialmente dirigidos a Iberdrola, han ido en aumento. AMLO ha llegado a tildar de “saqueo” la acción de las compañías españolas del sector en México. Hace solo un año, Sánchez Galán, reafirmó ante el Gobierno de México los planes de Iberdrola para invertir 5.000 millones allí hasta 2024.

En la reciente presentación del informe ‘Una transición energética innovadora y sostenible en Latam’, Sánchez Galán resaltó que el fortalecimiento de la colaboración y diálogo entre gobiernos, instituciones y empresas privadas en Iberoamérica es “más crítico que nunca para avanzar hacia un sistema energético sostenible y competitivo” y enfatizó que “aquellos países de Latam que cuenten con marcos más estables, predecibles, atractivos y pragmáticos, y garanticen una mayor seguridad jurídica”, serán los que se beneficiarán de las inversiones masivas y creación de empleo que supone la descarbonización. El grupo ha invertido más de 20.000 millones en Latam y produce hoy en la región más electricidad que en España.

Artículos relacionados