BOLSA

Nyesa, operación acordeón

Los re­trasos ge­ne­rados en la puesta en marcha del Proyecto Narvskaia, un com­plejo de edi­fi­cios in­dus­triales en Moscú, han co­lo­cado a Nyesa en una de­li­cada si­tua­ción fi­nan­ciera. Hasta tal punto de tener que mo­di­ficar su Convenio de Acreedores.

Un plan de viabilidad que vendrá acompañado con un nuevo planteamiento de quitas y esperas, además de una operación acordeón.

De este modo, el grupo inmobiliario se verá obligado a reducir capital mediante disminución del valor nominal de las acciones, junto con una ampliación de capital con el fin de revertir la situación de desequilibrio patrimonial generada.

Un problema surgido de la reclasificación del Proyecto Narvskaia en Moscú como activo inmobiliario al tener que deteriorar su valor por la diferencia entre el valor del proyecto de desarrollo que estaba registrado y el valor de mercado del activo en base al uso que tiene actualmente.

Dicho deterioro alcanza los 45,6 millones de euros respecto a la aportación inmobiliaria realizada en su día por su filial Marma. Un proceso de integración que supuso en 2017 la entrega del 98,1% del capital de la sociedad rusa a cambio del 30% de Nyesa. Una operación que permitió el regreso al mercado de la compañía española después de seis años de suspensión, pero que ahora, según las malas lenguas, puede ser de nuevo su tumba.

De hecho, las cuentas de 2019 de Nyesa han pasado a registrar un patrimonio negativo superior a los 10 millones de euros, por lo que se encontraría otra vez en causa de disolución. Motivo por el cual Liberto Campillo, Consejero Delegado, ha promovido la presentación ante el Juzgado de lo Mercantil de una propuesta de modificación de su convenio de acreedores tras la entrada en vigor de las medidas en materia concursal aprobadas por el Real Decreto-ley 16/2020, de medidas procesales y organizativas para hacer frente al Covid-19.

Un agujero provocado por distintos errores de cálculo en la gestión de Proyecto Narvskaia, uno de los principales activos aportado por Marma. En un principio, la idea era rehabilitar el complejo de inmuebles industriales para desarrollar apartamentos para la venta, oficinas, apartamentos con servicios hoteleros, locales comerciales y plazas de aparcamiento, con una edificación total de más de 52.000 metros cuadrados.

El proyecto se iba a desarrollar con recursos propios, ya que el flujo de caja proyectado no preveía la necesidad de financiación adicional. Sin embargo, los retrasos generados y el cambio legislativo en Rusia, en vigor desde el 1 de julio de 2019, ha hecho inviable la autofinanciación del proyecto con cargo a los anticipos de clientes, lo que conlleva unas necesidades de fondos propios que hacen inviable su desarrollo en el corto plazo.

Tras el anuncio de la operación acordeón, que supondrá una notable dilución para los accionistas, los títulos de Nyesa se han desploma cerca de un 40% solo esta semana, con lo que su caída anual se eleva a cerca del 70% para profundizar en sus mínimos históricos. Apenas cotizan ya a 0,0035 euros, una de las acciones más bajas del mercado español solo por detrás de Vértice 360 y de Abengoa, sociedades también con serios problemas estructurales.

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