BOLSA

Telefónica y sus socios no se amilanan en Brasil

Su firme apuesta en su prin­cipal mer­cado de­bería im­pulsar su valor en Bolsa

Vivo
Vivo

Tras va­rios días de in­cer­ti­dum­bre, Telefónica ha de­ci­dido dar el paso y en­trar con todo en la puja por la bra­si­leña Oi. Esta so­ciedad ha sa­cado a subasta parte de sus ac­tivos de te­le­fonía móvil para hacer frente a su de­li­cada si­tua­ción eco­nó­mica. La mejor oferta hasta ahora era la de Highline do Brasil, pro­piedad de la es­ta­dou­ni­dense Digital Colonya, que había ofre­cido la se­mana pa­sada algo más de 2.500 mi­llones de eu­ros.

La operadora española, sin embargo, no ha querido quedarse atrás y acaba de presentar en estos días, junto a sus socios en la operación Telecom Italia y la mexicana Claro, una mejora de su oferta vinculante, prorrogada y revisada por un importe superior a los 2.700 millones de euros que la sitúa como favorita en la adjudicación de no seguir la guerra de pujas.

Esta propuesta contempla además la posibilidad de firmar contratos a largo plazo para el uso de la infraestructura del Grupo Oi. La oferta está sujeta a ciertas condiciones, "especialmente en relación a su selección como 'stalking horse' (primer licitador)", lo que les permitirá garantizar el derecho a realizar una propuesta más elevada que la mejor oferta entre las que se presenten en el proceso competitivo de venta del negocio móvil de Oi.

De salir vencedora, asegura Telefónica, la oferta "reportará beneficios a sus accionistas, acelerando el crecimiento y generando eficiencias, a sus clientes, a través de una mejor experiencia de uso y calidad del servicio prestado, y al sector de telecomunicaciones en su conjunto, mediante el fortalecimiento de su capacidad de inversión, innovación tecnológica y competitividad".

La operación, afirma, también garantizará las necesidades financieras del Grupo Oi para que pueda implementar su plan estratégico.

En la actualidad estos activos del grupo brasileño representan un 16% total del mercado local, frente al 33% de Telefónica y del 24% que tienen TIM y Claro, respectivamente. Un jugoso bocado para los tres socios en un mercado en pleno crecimiento.

Todo ello en medio de una nueva tormenta veraniega a costa de los rebrotes de la pandemia que han hundido la cotización de Telefónica a cerca de mínimos anuales. Algo insólito para muchos analistas teniendo en cuenta que sigue siendo una empresa con altos beneficios, con una rentabilidad por dividendo por encima del 10% y un PER inusitadamente bajo.

Eso significa una enorme oportunidad de entrar en Telefónica a preciso realmente bajos, máxime cuando su precio objetivo estaría sobre los 6 euros por acción para la gran mayoría de las casas de análisis. .

Artículos relacionados