Las ges­toras in­ter­na­cio­nales creen que Sánchez gana tiempo, pero no cre­di­bi­lidad

La bolsa pone en su sitio el gran acuerdo europeo: corto y poco ambicioso

Parqué madrileño.
Parqué madrileño.

En con­di­ciones nor­ma­les, el acuerdo entre los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) para ac­tivar un plan que su­pone mo­vi­lizar 750.000 mi­llones de euros debía haber pro­vo­cado una se­mana de eu­foria en las bol­sas. Y muy con­cre­ta­mente en la es­pañola, re­za­gada en casi todos los fren­tes. Los in­ver­sores es­pe­raban como agua de mayo un pa­quete de es­tí­mulos am­plio, que sin em­bargo y una vez ce­rrado, no con­vence del todo. El mer­cado sufre lo que se po­dría de­no­minar como un ataque de es­cep­ti­cismo.

El Ibex 35 terminó la penúltima semana de julio con un descenso del 2%. Un saldo sencillamente decepcionante, como también los es a nivel europeo el del Euro Stoxx 50. Máxime si se tiene en cuenta que los analistas y gestores ya han tenido tiempo de sobra para valorar los puntos claves de un plan billonario de reconstrucción. Hecha la segunda y la tercera lectura del acuerdo, la conclusión general es que al plan le falta remate. Son muchas las dudas que hay sobre la mesa de juego.

"Por supuesto que se queda cojo. Hay falta de acuerdo fiscal y sobre los coronabonos, el grupo denominado como los frugales ha trazado claras líneas rojas que ponen en solfa los tiempos del desarrollo del acuerdo y abre un amplio abanico de dudas sobre qué pasaría si la crisis sanitaria se recrudece. No ha quedado nada claro que vayan todos a una, hay demasiadas cosas pendientes", aseguran en una gran gestora internacional.

Unidad de acción

Por lo tanto, el mercado valora que hay unidad de acción. Y, sobre todo, creen que el acuerdo tiene que ver con la situación de extrema debilidad de la economía europea. "Si se ha aprobado este paquete de 750.000 millones es porque lo que viene es un otoño durísimo para la Eurozona en materia de crecimiento y de empleo. ¿Quién puede asegurar ahora que el plan no se quedará corto en poco tiempo?", señalan en un 'broker' nacional que constata la desconfianza de los inversores.

Hay coincidencia plena entre los expertos en que la bolsa sólo empezará a cotizar al alza el acuerdo si el plan coge velocidad en los plazos de ejecución y no hay grandes disensiones entre el norte y el sur a partir de ahora. ¿Y en España? El Ibex 35 ha perdido los 7.300 puntos tras el acuerdo (hace apenas 20 días volaba por encima de los 7.500) con claves internas relevantes también para explicar la inacción de los inversores.

Por supuesto que influyen también el comienzo de la temporada de resultados y los rebrotes del coronavirus en distintas zonas geográficas españolas, pero el factor político pesa lo suyo. Los expertos creen que el gran acuerdo europeo (un hito en cualquiera de los casos) permite al Gobierno que preside Pedro Sánchez ganar tiempo, pero en paralelo sostienen que no supondrá un aumento de la credibilidad del Ejecutivo de coalición.

Por lo tanto, los gestores valoran negativamente el cierto reforzamiento del Gobierno, a pesar de su debilidad creciente en términos políticos por la debacle de Podemos en Galicia y en Euskadi. "Ahora lo que toca es valorar cómo asume Sánchez las condiciones impuestas por Europa y confirmar si hay un giro hacia la ortodoxia y se garantizan las reglas del juego en el campo de batalla económico y jurídico", aseguran en una gestora nacional de fondos.

Por lo tanto, la partida está totalmente abierta y hay poco espacio para las alegrías. Lo prueba que antes y después del billonario acuerdo en la zona euros, los inversores siguen refugiándose en el oro y en los bonos de más calidad (Alemania colocó la semana pasada 1.261 millones de euros en obligaciones a 30 años a una tasa de interés media negativa del -0,06%) a la espera de tiempos mejores.De momento, la fiesta puede esperar.

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