ANÁLISIS

A Sánchez se le complican mucho los Presupuestos pese al dinero de Bruselas

El Gobierno cul­mina el curso con la in­cer­ti­dumbre aña­dida de un se­gundo re­brote de la pan­demia

Pedro Sánchez
Pedro Sánchez

El pre­si­dente del Gobierno, Pedro Sánchez, debe afrontar la úl­tima se­mana antes del ve­rano con una enorme in­tran­qui­li­dad. Después de tirar la toalla para los Presupuestos del 2020, tam­poco tiene ga­ran­ti­zados los del 2021. Y en cuanto al fu­turo de la pan­demia del co­ro­na­vi­rus, cada día son más los in­di­cios que evi­den­cian que la se­gunda oleada está más cerca, mien­tras se pone de ma­ni­fiesto que algo se ha hecho muy mal en las úl­timas se­ma­nas.

Tan mal que ha obligado a varios países a tomar decisiones muy restrictivas para permitir la llegada de viajeros españoles a su territorio, como son los casos de Francia, Noruega o Reino Unido. De nuevo crece la incertidumbre en un sector que sigue siendo vital para la economía y el bienestar de los españoles como es el de los servicios.

Los muchos errores cometidos durante las primeras semanas de la pandemia no parecen haber enseñado lo suficiente como para afrontar con claridad de criterio las incertidumbres que nos acechan. Pese a la importancia de afrontar estas dudas con el acuerdo de una mayoría de grupos políticos, la falta de entendimiento entre los partidos del arco parlamentario sigue siendo la característica dominante en el fin de curso político que debe cerrarse esta semana.

** Desprecio a la ciudadanía**

Hay dos momentos señalados en esta última semana del mes de julio que deberán servir para que el presidente, sus socios de gobierno, los que le apoyaron para que saliera investido, y la oposición aclaren qué están dispuestos a hacer para dar seguridad a la ciudadanía y para afrontar la situación más incierta social y económica de España desde el final de la Guerra Civil.

El primero de los momentos que debe orientar sobre lo que va a pasar en lo que resta de legislatura, será la comparecencia de Pedro Sánchez en el pleno extraordinario del Congreso del próximo miércoles para explicar el resultado de la cumbre europea de Bruselas que aprobó el fondo de rescate y el proyecto de Presupuesto para los próximos siete años.

Dinero condicionado

Las condiciones en las que España va a recibir el dinero y la reformas que tendrá que hacer para recibir la importante cantidad asignada debe de centrar el debate que comenzará como es tradicional con la exposición inicial de Pedro Sánchez y a la que seguirán las intervenciones de los grupos parlamentarios.

Tan importante como lo que diga el líder de la oposición, Pablo Casado, será conocer las exigencias que le vayan a plantear los representantes de ERC sin cuyo apoyo no hubiera podido ser elegido presidente del Gobierno.

Los republicanos independentistas catalanes se están viendo presionados por la proximidad de las elecciones catalanas.

Sus rivales y socios de gobierno en Cataluña Junts Per Cataluña han anticipado que el presidente de la Generalitat, Quim Torra, no acudirá a la reunión de presidentes que ha convocado Pedro Sánchez para el próximo viernes en el monasterio de San Millán de la Cogolla en La Rioja, la segunda gran cita antes de iniciar las vacaciones políticas.

Como tampoco acudirá el Lehendakari, Iñigo Urkullu, aunque como advierten desde el Partido Popular, conseguir el apoyo del PNV solo será una cuestión de la cantidad de dinero que pongan sobre la mesa como exigencia para conseguir doblegar sus reticencias. Nunca en la historia de la democracia los nacionalistas vascos habían dejado tan claro el aspecto económico en sus exigencias.

También será muy importante escuchar en esta ocasión lo que diga el portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique, en el Congreso de los Diputados para aclarar si admitirán o no que sus socios del Gobierno puedan encontrar un apoyo parlamentario amplio a las futuras cuentas para el año 2021.

El vicepresidente segundo y líder de Podemos Pablo Iglesias ha vetado al PP y Cs como partícipes en las cuentas públicas, mientras los ministros socialistas no quieren exclusiones y apuestan por buscar cuantos más apoyos mejor. En cambio, en un sentido similar al que han hecho los ministros socialistas, se ha vuelto a manifestar en las últimas horas el ministro de Consumo, el miembro del Partido Comunista Alberto Garzón.

Ya en junio, Garzón, propuso a Ciudadanos que se sentaran a negociar los Presupuestos porque había mucho más margen de entendimiento del que da a entender la crispación. Para confesar que tenía muchas diferencias con la gente de Ciudadanos, pero cuando podemos tratar elementos fundamentales como cambiar nuestro país eso no se hace de la noche a la mañana, requiere la colaboración de personas.

Esta vía parece la más fácil de mantener por Unidas Podemos, pese a las reticencias de Pablo Iglesias. Leas resulta más importante mantenerse en el Gobierno que defender sus ideas. Por este lado no debe haber demasiados problemas. Los problemas deben venir de los partidos que no están en el Ejecutivo, aunque hayan apoyado a Pedro Sánchez en la investidura.

Esta última semana de julio antes de iniciar las vacaciones va a volver a demostrar la enorme división que se ha producido en el ámbito político de nuestro país en los últimos años. No es lo que necesita la sociedad española. Pero sería un error no constatar que es lo que tenemos. Aunque necesitamos cambiarlo de forma urgente, no parece que sea lo que va a suceder, pese a las urgencias a las que nos puede llevar de nuevo el coronavirus.

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