ANÁLISIS

El New Deal Europeo

Las ayudas co­mu­ni­ta­rias a fondo per­dido alla­narán el re­equi­li­brio de las cuentas pú­blicas

Integración europea
Integración europea

Los pro­ge­ni­tores de la Europa co­mu­ni­taria pro­fe­ti­zaron que la Unión solo se for­jará con las he­rra­mientas de la eco­no­mía. La pro­fecía sigue su curso. Un com­pro­miso de 750.000 mi­llones de euros es un ver­da­dero nudo gor­diano, prác­ti­ca­mente im­po­sible de desatar. El res­cate ad­ju­di­cado a España de unos 140.000 mi­llones de euros en­dul­zará la vida de los es­pañoles y alla­nará el ca­mino del re­equi­li­brio de las cuentas pú­bli­cas.

Los ERTEs han taponado el desagüe del paro, y facilitado la respiración asistida de muchas empresas. Paz social y solvencia empresarial, pero con la contrapartida de un mayor déficit presupuestario. Europa se hace cargo de una parte del mismo. Más munición en caso de necesitar prolongar las ayudas.

Los 70.000 millones de euros que recibirá España en forma de donaciones, financiadas por emisiones de deuda de la Comisión Europea y con intereses a su cargo, son un generoso remedio para hacer menos oneroso el reequilibrio de las finanzas públicas. Donaciones en lugar de más impuestos o de obligados recortes del gasto. Funcionarios y pensionistas conservarán sus ingresos.

Recordemos la crisis de 2008-2012. Rebajas en las pensiones y el presidente Zapatero socialmente en entredicho. Recordemos también la enmienda constitucional para garantizar el equilibrio presupuestario. Consecuencias colaterales: ascenso meteórico de Podemos en las elecciones europeas, la Puerta del Sol y las Mareas. Versiones pacificas de los chalecos amarillos.

España recibe donaciones y créditos. Un alivio presupuestario, un baluarte también para apuntalar la crisis del principal sector productivo, el turismo.

La normalidad en los viajes y las estancias de turistas extranjeros, tardarán al menos, entre dos y cuatro años. La vacuna acortaría los plazos, pero todavía no hay vacunas y los visitantes no se han quitado de encima el miedo al contagio.

Los 70.000 millones en donaciones tienen una clarísima asignación. Reparar los edificios del sector turístico y financiar el agujero presupuestario generado por los ERTEs.

Del mismo modo que en los EEUU el gobierno federal está socorriendo al estado de Florida, la UE viene en ayuda de los Estados miembros, incluida una importante industria europea, la del turismo.

Deuda mutualizada

Un paso de gigante y una asistencia ya comprometida por el propio desarrollo de la crisis.

El sistema público sanitario español ha resistido, pero los centros de atención primaria han hecho aguas. No han sido los ambulatorios el dique protector en que muchos confiaban. Tampoco hoy están en condiciones, si no son reforzados, para responder a otro desbordamiento del virus.

Renovación del tejido industrial. Por supuesto. Aquí hay que agudizar el ingenio y elegir a gentes, que las hay, para diseñar el futuro de una industria y una sociedad más competitiva. Bravo por esa Europa que se rebela contra la adversidad y hace causa común contra ella. Bravo por los gobernantes que han conseguido el acuerdo. Bravo por la parte que toca al gobierno de España partícipe en ese proyecto de recuperar la nueva normalidad.

El Covid-19 se ha convertido en un agente unificador en estos nuevos tiempos en que Europa parecía debilitarse frente a los EEUU y China.

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