COMERCIO EXTERIOR

El virus le sienta bien al comercio exterior: primer superávit comercial en mayo

El saldo co­mer­cial de España, po­si­tivo por la re­duc­ción de las im­por­ta­ciones en la pan­demia

Exportaciones
Exportaciones

Suspense y sor­presa en mayo. El saldo co­mer­cial, des­pués de una larga es­tancia en rojo, se cierra en po­si­tivo por vez pri­mera en años. Un su­pe­rávit de 124,4 mi­llones de euros frente a un de­ficit de 2.118,2 mi­llones en mayo del año an­te­rior. El valor de las ventas al ex­te­rior su­pera al de las com­pras y la tasa de co­ber­tura entre ex­por­ta­ció­n-im­por­ta­ción se sitúa en el 100,7%. Es el efecto con­fuso de la pa­ra­li­za­ción eco­nó­mica de la pan­de­mia.

Ya en abril de 2020, las cifras de la balanza de pagos registraron por vez primera después de un largo recorrido con superávit, una desagradable sorpresa. La pronunciada caída del turismo impidió compensar el déficit comercial. En efecto, un déficit de 2.400 millones de euros en los primeros cuatro meses de 2020 frente a un superávit de 900 millones de la balanza de pagos en el primer cuatrimestre de 2019.

Mayo ha sido otra historia, sin duda por los efectos coyunturales de la pandemia. El saldo comercial no energético fue cuatro veces superior al de mayo de 2019, en tanto que el déficit energético se reducía en un 77,6% en tasa interanual.

En cuanto al pulso reciente de las exportaciones se observa un incremento intermensual respecto a abril del 16,4%. Mientras que las importaciones solo superaron en un 5% a las registradas en abril. Por el contrario las variaciones interanuales siguen reflejando los efectos de la Covid19. El valor de las importaciones cae un 30% y el de las importaciones más, un 40%. De ahí la mejora de la balanza comercial.

Distribución geográfica

En cuanto a la distribución geográfica registrada en el mes de mayo se observa un incremento del superávit comercial con la UE. Paralelamente se reduce el deficit con los destinos extra comunitarios, un 41%.

En comparación con otras áreas y países de nuestro entorno, el descenso interanual de las exportaciones españolas se sitúa entre los registros de Alemania y Francia.

En el período enero-mayo 2020, las exportaciones descendieron en tasa interanual en un 17%, en tanto que las importaciones caían en un 18,5%. El déficit comercial se contraía en una tercera parte mientras la tasa de cobertura se situaba en un 91,8% por encima del 90.3% del período enero-mayo de 2019.

Alimentación y bebidas

El principal motor de las exportaciones continúa siendo el sector de alimentación y bebidas, un 21.6% del total y un ritmo de avance interanual del 5,4%. Se mantiene la atonía del sector del automóvil, tanto por el lado de las ventas como de las compras al resto del mundo.

En comparación con otros países de nuestro entorno, el descenso interanual del 17,2% de las exportaciones en los cinco primeros meses de 2020 se sitúa entre la caída del 22% de Francia y el 14% de Alemania.

La distribución de nuestras exportaciones por áreas geográficas subraya la gran dependencia de mercado europeo al que se exporta el 74,4% de nuestras ventas al exterior. Un 60% corresponde a la UE. En definitiva una fuerte concentración en un área geográfica que no solo es el principal cliente de España, sino el gran receptor de alimentos y bebidas. Dos condicionantes arriesgados que están exigiendo una mayor dispersión geográfica y una menor dependencia del sector agroalimenticio.

Ausencia y dependencia

España está muy ausente en el mundo extracomunitario. En Asia vende apenas un tercio de lo que compra, un desequilibrio especialmente grave en el caso de China, cuyo supeávit comercial con España, 8.504 millones de euros, representa prácticamente el 100% del déficit total comercial de 9.055 millones de euros en los primeros 5 meses de 2020.

Los intercambios con China en lugar de corregirse aumentan. Lo mismo sucede con otros países del Extremo Oriente. Ninguna reacción de política comercial. Pasividad frente a dinamismo. Un escaso empuje comercial en el continente asiático así como en el africano cada vez más abandonado a la República Popular China.

Quizás sea este un momento crucial para que las autoridades de Asuntos Exteriores y la Secretaría de Estado de Comercio se replanteen una colaboración. Existen muchas embajadas sin Oficinas Comerciales en la ancha geografía mundial. Ninguna sinergia entre embajadas, el ICEX, y en definitiva con las autoridades comerciales y las empresas exportadoras.

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