El acuerdo pre­su­pues­tario tam­bién in­vo­lucra re­cortes para las re­mesas que per­ci­birá Madrid

España, el más perjudicado por la rebaja en 14 puntos de las ayudas directas del Rescate

Las trans­fe­ren­cias sin re­em­bolsos que antes su­po­nían el 66% caen hasta el 52% en el pacto his­tó­rico al­can­zado

Ángela Merkel y Pedro Sánchez.
Ángela Merkel y Pedro Sánchez.

España sale como el país más per­ju­di­cado del pacto his­tó­rico al­can­zado en la ma­dru­gada del martes por el Consejo Europeo de jefes de Estado y del Gobierno de la Unión Europea. El pacto se basa en la pro­puesta del pre­si­dente del Consejo Europeo, Charles Michel, de crear un Fondo de Rescate para la re­cons­truc­ción de 750.000 eu­ros, pero que re­baja en 14 puntos por­cen­tuales las trans­fe­ren­cias ini­cial­mente pre­vis­tas, que pasan desde los 500.000 mi­llones a 390.000, y que hace que España sea el país más per­ju­di­cado res­pecto del pro­yecto ini­cial.

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea llegaban en la madrugada de este martes a un acuerdo para poner en marcha el más que billonario plan de recuperación económica frente a la pandemia de coronavirus. Día histórico, resaltan todos los líderes europeos. "¡Acuerdo!", había anunciado en las redes sociales el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, poco después de las 5.30 horas del martes.

Recortes presupuestarios

La estrategia para salir de la recesión contará también con un presupuesto para el periodo 2021-2027 de 1,074 billones de euros, lo que supondrá recortes para algunas de las ayudas que España ha recibido en los últimos años, en especial en la Política Agrícola Comunitaria.

Está claro que nos hubiera mejor si no hubiera existido este proceso negociador. Pendientes todavía de los detalles de cada una de las partidas en que se ha subdividido el grueso del Fondo de rescate por un montante de 750.000 millones de euros, partiendo de la propuesta inicial España dejará de recibir unos 20.000 millones de euros.

Una de las razones principales de esta importante rebaja sobre los 77.324 millones de euros que estaba previsto que recibiéramos según el proyecto inicial que dio a conocer Charles Michel a finales del mes de mayo se debe al cambio de criterio a la hora de conceder estas subvenciones a fondo perdido. El criterio principal para dar estar ayudas se fijaba por el nivel de paro que tuviera cada país.

Acuerdo de mínimos

Los grandes países, Alemania, Francia, Italia y España, así como la mayoría de los 27, querían un mínimo de 400.000 millones de euros en subvenciones, mientras que los austeros proponían 350.000 millones.

El compromiso se queda más cerca de la primera cifra, con un recorte de 110.000 millones en las ayudas directas con respecto a los 500.000 millones de euros que propuso la Comisión Europea inicialmente.

El argumento de los que han obligado a cambiar el criterio de Michel defiende que esta premisa suponía un sinsentido, dado que los niveles de paro no eran consecuencia de la crisis del coronavirus sino de cuestiones previas a la crisis desatada por la pandemia. Por ello el criterio se ha cambiado por otro que recoja más directamente las consecuencias de la pandemia y se ha fijado tanto la caída del PIB de este año como la del año próximo.

Por el contrario, los países austeros son los que salen más beneficiados respecto del proyecto inicial. Recibirán más, tendrán que aportar menos para el pago de las emisiones para la creación del Fondo de recuperación y en cuanto al Marco Financiero Plurianual, los presupuestos de la UE, serán los grandes beneficiarios de los cheques en compensación a su exceso de contribución al Presupuesto comunitario.

Estos países, además de conseguir recortar el volumen de ayudas, van a tener un mayor control sobre las mismas y sobre todo consiguen sus importantes descuentos en la contribución al presupuesto europeo.

Según los cálculos oficiales va a pasar a recibir 27.000 millones en el período 2021-2027, 7.000 millones más que en el anterior período. Solo Holanda recibirá unos 13.500 millones de euros por este concepto. No resulta extraño que según fuentes del Consejo ha sido Mark Rutte, el primer ministro holandés, el gran ganador de la Cumbre y quien mejor ha hecho sus deberes.

Muchos cálculos y cuentas

Todavía habrá que hacer muchos cálculos y echar muchas cuentas. España va a ser una de las grandes recipiendarias de fondos europeos, pero las cantidades están muy lejos de las soñadas con la primera propuesta del presidente del Consejo Europeo.

Y por supuesto quedan a años luz de la propuesta anunciada por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, cuando en abril lanzó la idea de la creación de un fondo europeo dotado con 1,5 billones de euros, consistente en transferencias no reembolsables y financiado con deuda perpetua europea.

Desde el Partido Popular no han dejado pasar la oportunidad para enfatizar que, frente a las palabras del presidente, Pedro Sánchez, elogiando la decisión del Consejo, porque estaba muy cerca de lo propuesto por España, las diferencias en realidad son gigantescas.

Los recursos vía créditos o transferencias van a llegar. El 70 % debe hacerlo entre el año que viene y 2022, quedando el 30 % restante para el 2023. Para los créditos habrá un importante período de tiempo para su devolución, pero habrá que devolverlos y den mucha mayor cuantía de la pensada inicialmente por las instituciones comunitarias.

Imprevisible fracaso

En las filas socialistas el acuerdo supone un importante estímulo de cara a la legislatura. El fracaso de la Cumbre Europea hubiera frenado la aprobación de una nuevos Presupuestos hubiera abierto la puerta a unas elecciones anticipadas.

Los populares recuerdan que Sánchez exigió a Rajoy presentar una moción de confianza si no sacaba los Presupuestos, en el 2017 y apelan a una de sus intervenciones cuando dirigiéndose a Mariano Rajoy le espetaba que "un Gobierno sin Presupuestos es como un coche sin gasolina. Tiene que someterse a una cuestión de confianza; debe someterse a elecciones para que una mayoría decida el Gobierno. Sin Presupuestos, un Gobierno es un lastre”.

La cumbre de Bruselas cambia por completo el escenario político. Sánchez no ha resuelto los gravísimos problemas de crecimiento, deuda, déficit y paro que afronta España. Pero ha recibido el compromiso de las mayores ayudas que nunca se habían visto en nuestra historia. Es el momento de empezar a tratar de mejorar el desolador cuadro macroeconómico que hoy presenta España. Sin olvidar que la situación política y sanitaria no son mucho más alentadores.

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