El Consejo Europeo se reanuda a las 14.00 del lunes 20 de julio por cuarto día con­se­cu­tivo

Los líderes europeos extienden la búsqueda de un acuerdo sobre el Rescate y el Presupuesto

Michel man­tiene su pro­puesta y re­chaza la exi­gencia de los aus­teros de re­ducir el Fondo en 50.000 mi­llones

Ángela Merkel y Pedro Sánchez.
Ángela Merkel y Pedro Sánchez.

La jor­nada del do­mingo en Bruselas ha sido de in­farto. El pre­si­dente del Consejo Europeo, Charles Michel, ha bus­cado todas las com­bi­na­ciones po­si­bles en los en­cuen­tros ce­le­brados du­rante el día para tratar de al­canzar un acuerdo que todas las partes con­si­deran ur­gente para salvar a Europa de la crisis so­cial y eco­nó­mica en la que se ve hun­dida por la pan­demia de la Covid-19. Los jefes de Estado y de Gobierno han que­dado ci­tados a las 14.00 de este lunes 20 de julio tras cons­tatar el pre­si­dente del Consejo la po­si­bi­lidad de al­canzar un acuerdo,

El objetivo de Michel era que los líderes de los países más enfrentados rebajaran sus exigencias en sus encuentros y se pudiera llegar así a un acuerdo definitivo. Todos los líderes no han coincidido en verse reunidos en una misma sala hasta la hora de la cena a las siete de la tarde. Tras más de cuatro horas de reunión el presidente ha propuesto un receso de 45 minutos que se han convertido en muchas más horas. Hasta las 4.15 horas de este lunes 20 de junio no volvían a encontrarse para tratar de lanzar el mensaje de un acuerdo.

Pero no ha sido posible todavía, aunque podrían haberse reducido las diferencias para vislumbrar ese acuerdo definitivo al tiempo en el que habrían quedado casi aislados dos de los cuatro países calificados de austeros, Holanda y Austria. Los otros dos, ambos liderados por dos dirigentes socialdemócratas, Dinamarca y Suecia estarían más cerca de dar su brazo a torcer y aceptar la última propuesta presentada por el presidente del Consejo y apoyada directamente por Alemania y Francia.

También la líder socialdemócrata finesa, Sanna Mirella Marin, que en algún momento del domingo había aparecido completamente alineada con las exigencias de los países austeros, estaría ahora más cerca de las posiciones de Charles Michel.

Bien es cierto que hay que poner todo en condicional. Mientras desde fuentes diplomáticas de los países del Sur de la Unión Europea se trasladaba la idea de que el club de los sobrios se desintegraba, el primer ministro austríaco utilizaba su cuenta de Twitter para mostrar a los primeros ministros de los países austeros en una sala mientras preparaban, según Sebastian Kurz, su respuesta conjunta a la última oferta de Charles Michel.

El presidente del consejo reiteraba en la misma que el Fondo de Recuperación de la Unión Europea tras la pandemia alcance los 750.000 millones de euros. El cambio sería que, de 400.000 millones, y no 500.000 como en la propuesta inicial se destinen a transferir subvenciones mientras los otros 350.000 millones irían destinados a préstamos. Michel ha mantenido esta propuesto pese al rechazo de los países austeros.

Es el mismo plan que había mostrado en las reuniones bilaterales durante la jornada del domingo. Ante el rechazo durante la cena de la propuesta por parte de Austria y Holanda, el presidente del consejo ha propuesto un receso de 45 minutos que se ha convertido en más de hora y media.

Durante el día, la oposición al plan de la presidencia ha ido evolucionando, siempre según fuentes diplomáticas. Inicialmente, los mencionados cuatro países autodenominados “frugales”, Holanda, Austria, Suecia y Dinamarca, a los que este domingo se ha unido Finlandia, rechazan el plan. Su propuesta quiere recortar el fondo en 50.000 millones de euros, para dejarlo en 700.000 millones de euros. De ellos 350.000 millones serían transferencias directas, mientras la otra mitad se otorgaría a los países miembros a través de créditos.

Esta propuesta supondría un recorte de 150.000 millones de euros en las subvenciones con respecto a la propuesta inicial de la Comisión Europea, que planteó un fondo con 500.000 millones en subvenciones y 250.000 en préstamos.

No se queda aquí el grueso de la reivindicación de los países austeros que exigen aumentar los descuentos que se les ofrecen de su contribución al presupuesto comunitario y que obviamente tendrán que aportar otros países.

Francia y Alemania lideran a los países que rechazan el recorte planteado por los frugales. Merkel y Macron han advertido durante las reuniones bilaterales que no aceptarían menos de 400.000 millones de euros en transferencias directas fundamentalmente para los países más afectados para que afronten esta crisis sin precedentes. Macron además ha reprochado mala fe a los frugales pues el montante principal del Fondo correrá a cargo de Alemania y Francia.

España, que a lo largo del día ha admitido la posibilidad de ver reducida de forma importante la cuantía que recibirá como transferencias, recursos que no deberá devolver, apoya la posición del presidente del Consejo, así como la de Francia y Alemania, pues estima que, según los cálculos elaborados por los servicios competentes, es el mínimo necesario para que los fondos tengan un impacto macroeconómico real.

Holanda y Austria, además, para defender sus posiciones, han tratado de vincular las ayudas de los fondos ordinarios del Presupuesto plurianual que gestiona la Comisión Europea a que los países respeten el Estado de derecho.

Durante el receso convocado tras la cena por un tiempo de 45 minutos que se ha sobrepasado ampliamente, Charles Michel ha estado manteniendo reuniones bilaterales, tratando de reducir la oposición a su propuesta. Por ello, entre otros ha mantenido una reunión bilateral con el primer ministro sueco, Stefan Lofvenm quien al término de la misma se ha incorporado al encuentro de los austeros para unificar criterios. La reunión en pleno iniciada a las 5.45 de la mañana ha durado unos breves 10 minutos para anunciar el presidente que les convoca de nuevo a las 14.00 horas de este lunes 20 de julio.

Las cuestiones que exigen acuerdo son el volumen del fondo, la proporción entre subvenciones y créditos, los criterios de reparto y la condicionalidad exigida a los países receptores.

El montante del presupuesto comunitario para 2021-2027 y el Fondo de Recuperación para relanzar la economía europea tras la pandemia de la Covid-19 deben ser aprobados de forma conjunta y por unanimidad de los 27 Estados miembros. Esta es la razón principal para acabar con las dificultades para lograr el acuerdo.

Para España, la ausencia de un acuerdo en Bruselas debería tener importantes consecuencias políticas. Sin los recursos de la Unión resultará muy difícil poder elaborar un proyecto de Presupuestos que pueda ser asumible por las fuerzas políticas y por la ciudadanía.

La prórroga por tercera ocasión consecutiva de los Presupuestos Generales del Estado supondría un revés para el presidente del Gobierno que planteó desde el primer momento de su llegada al poder la necesidad de hacer un proyecto más social, inclusivo y respetuoso del medio ambiente.

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