Monitor de Latinoamérica

Reunión de lí­deres con FMI, BM y BID para abordar los retos de la pan­demia

Iberoamérica reclama apoyo exterior urgente contra la crisis

España y otros 10 países piden re­cursos y nuevos me­ca­nismos de fi­nan­cia­ción

Latinoamérica.
Latinoamérica.

La dura crisis que atra­viesa Latam de­bido a la pan­demia crece y con ella la in­quie­tud, no­ta­ble­mente en España, uno de sus grandes in­ver­sores y donde em­presas y Gobierno han ex­pre­sado su apoyo. En una re­ciente cumbre por vi­deo­con­fe­ren­cia, pro­mo­vida por España, y en la que par­ti­ci­paron 10 pre­si­dentes de Latam y re­pre­sen­tantes de FMI, BM y BID, Iberoamérica ha re­cla­mado a las ins­ti­tu­ciones fi­nan­cieras ins­tru­mentos “novedosos y am­bi­cio­sos” que ayuden a pa­liar una re­ce­sión sin pre­ce­dentes y cuyo PIB po­dría re­tro­ceder el 9,4% este ejer­ci­cio.

La petición de produce conforme Latam se convierte en epicentro del virus y su economía cae en picado. El FMI ha agravado del -4,2% al -9,4% la contracción del PIB en 2020, con caídas del 9,1%, 9,9% y 10,5% en Brasil. Argentina y México, las tres grandes economías y mayores destinos de inversión española. Pero la situación será grave también en Perú (-14%); Colombia (-7,8%) y Chile (-7,5%). El FMI, que otea una recuperación del 3,7% en 2021, “la menor del mundo”, tilda de “catastrófico” el año 2020 y alerta de que la situación amenaza con “reavivar las tensiones sociales”. En ello coincide la OCDE, para la que los problemas de Latam son “mucho más obvios y urgentes con el virus y en este contexto la desigualdad de la región puede ser políticamente explosiva”.

A ello se suma una abrupta caída del comercio, la recesión en todos sus socios salvo China y un bajón del 50% en la llegada de IED. El BID, que prevé una caída del -8%/-10% y recuperación más lenta que en el resto del mundo, con demora de 3-4 años en recobrar el nivel de PIB previo al virus por el parón de movilidad, comercio y flujo financiero, estima que se perderán 12 millones de empleos formales (el 15%) y que el trabajo informal subirá al 62%. Según Cepal, la crisis reducirá un 30% las remesas y elevará en 29 millones el número de pobres. Para Segib, “está en juego la pérdida de dos décadas de progreso y rebaja de pobreza y desigualdad por la mayor crisis en un siglo”.

En la conferencia ‘Juntos por una respuesta para América Latina ante el COVID-19’, los líderes iberoamericanos han reclamado propuestas económicas concretas para elevar el flujo financiero a la región, lo que incluye abordar el tema de la deuda externa de muchos países con reestructuraciones y alivios y atendiendo el criterio de sostenibilidad. Para los participantes, las ayudas aprobadas hasta ahora para mitigar una crisis que ha ahondado los problemas estructurales y puede sumir a Latam en otra década perdida, no bastan.

La cumbre llamó a los entes globales y a la comunidad internacional a una respuesta innovadora y coordinada a la crisis en los ámbitos macro, sectorial, sanitario, laboral y social. “Es clave que Latam no caiga y se recupere de forma eficaz”, se dijo en una cita que reunió al presidente del Gobierno español; los presidentes de Argentina, Chile, Colombia, Uruguay, Costa Rica, Ecuador, Perú, Paraguay y Dominicana; la directora del FMI; el vicepresidente del BM; los presidentes de BID y CAF; la secretaria de CEPAL y la secretaria general iberoamericana. A la cita faltaron los líderes de México (por agenda) y Brasil.

No hay salida sin apoyo exterior

En la declaración de la cumbre, Iberoamérica reclama un enfoque innovador y ambicioso, que permita mitigar el impacto de la crisis y recuperar un crecimiento sostenible e inclusivo mediante un mayor apoyo financiero y técnico. Se llama a unas instituciones financieras que “han respondido de forma oportuna y decidida”, a dar respuesta aún más contundente, coordinada y adaptada a las necesidades de cada país, elevando recursos, flexibilizando instrumentos y agilizando los procesos de desembolso, en coordinación con el resto de actores económicos y sociales regionales e internacionales.

En la declaración se fijan medidas concretas, entre ellas modificar ciertos criterios que hacen que los países latinoamericanos, calificados como de renta media, no reciban fondos suficientes, pese a tener grandes bolsas de pobreza. Entre las medidas adicionales figuran la ampliación de instrumentos de apoyo financiero y flujos de inversión hacia esos países, aportar garantías financieras que ya han funcionado para atraer inversión privada, articular fondos públicos y privados y ampliar los DEG. Se pide, además, asistencia técnica a nivel macro, con útiles que estabilicen los flujos de capital y, a nivel sectorial, mecanismos para reforzar sistemas de salud y protección social, con énfasis en el empleo.

En el ámbito macro, los 11 países, entre ellos España, además de Cepal y Segib, piden acciones para dotar a los países de margen para implementar medidas urgentes, salvaguardando la sostenibilidad de la deuda. Entre ellas ampliar el margen fiscal con préstamos a largo; reestructuraciones o alivio de deuda caso por caso; garantizar la liquidez con acceso a líneas ‘swap’ de divisas y a créditos rápidos y favorecer la financiación mixta de inversiones.

En el ámbito sectorial se proponen préstamos blandos, donaciones bilaterales y reasignación de recursos aprobados para reforzar la capacidad de los sistemas de salud. Y también préstamos blandos, donaciones y asignación de recursos para financiar planes de reactivación productiva, apoyo al empleo y sistemas de protección social y respaldo a las micro, pequeñas y medianas empresas, con especial atención a su integración en las cadenas globales de valor. En la declaración se insiste en que la región no saldrá adelante sin ayuda exterior y en que no basta la respuesta dada, con la movilización de 50.000 millones por el FMI o 23.000 millones por el BID. Es algo que lo que, han insistido también Segib o el expresidente colombiano Samper, para quien se afronta un esfuerzo que representará el 10-15% del PIB regional (unos 700.000 millones) para colocar a Latam la situación en la que estaba hace cinco años.

Artículos relacionados