El des­plome de Podemos su­pera las ex­pec­ta­tivas y anima al di­nero in­ter­na­cional

Los inversores internacionales revisan al alza la Bolsa española tras las autonómicas

El mer­cado des­carta me­didas trau­má­ticas a la vista de la de­bi­lidad del Gobierno

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias

Ha sido un test, nada más... y nada me­nos. Galicia y Euskadi han ha­blado en las urnas y no han de­jado en buen lugar a los dos in­te­grantes del go­bierno cen­tral de coa­li­ción. El des­plome de Podemos ha su­pe­rado todas las ex­pec­ta­tivas y el PSOE no ha re­co­gido el voto que se ha de­jado en el ca­mino la for­ma­ción mo­rada. Los in­ver­sores ya des­con­taban que las elec­ciones au­to­nó­micas de­ja­rían en una po­si­ción de­li­cada al Gobierno. Y han aplau­dido los re­sul­ta­dos.

Fuentes bursátiles aseguraban este lunes que varias gestoras internacionales ya se han puesto manos a la obra para revisar al alza sus perspectivas para la bolsa española. Muchos gestores estaban esperando a los resultados de las autonómicas para dar luz vez a nuevas tomas de posición en el mercado español. Con los números en la mano, van a ejecutar las órdenes de compra de forma inmediata en el mercado continuo.

"Cada vez son menos las firmas que marginan a España por razones políticas. El mercado ha entendido hace ya varias semanas que el Gobierno de Sánchez es débil y que no podrá sacar adelante algunas de sus propuestas más agresivas. El patinazo con la candidatura de Nadia Calviño para la presidencia del Eurogrupo fue un duro golpe en la línea de flotación del Gobierno, pero el resultado de las autonómicas marca una tendencia", señalan en una gran gestora internacional.

La práctica desaparición de Podemos en Galicia y el gran desplome de la formación morada en Euskadi van a marcar un antes y un después. "La posición de Podemos sale muy debilitada de las elecciones. Lo normal es que ahora marque mucho menos la hoja de ruta de Sánchez con medidas que los inversores consideran como totalmente inadecuadas en el actual escenario económico", señalan fuentes bursátiles en referencia a las subidas de impuestos o las nacionalizaciones.

Por lo tanto, el dinero internacional está apostando por un Gobierno de corta duración (muchos creen que aguantará a muy duras penas el desgaste que supondrán las contrapartidas a las ayudas europeas y el otoño duro y caliente que se avecina) que ahora está más desequilibrado que nunca por el desastre electoral de Podemos. Hay quien apuesta porque Pablo Iglesias está obligado a mover ficha en dirección contraria a Sánchez desde ya.

Con estas cartas cada vez mejores (o menos malas, según se mire) sobre la mesa, el dinero entró este lunes con alegría en la bolsa española en dirección a todos los sectores. La banca sigue consolidando y ampliando con moderación las ganancias de junio, los valores cíclicos recuperan posiciones a buen ritmo y el Ibex 35 intenta recuperar fuerzas para buscar un nuevo asalto al nivel de los 7.500 puntos. Ahora lo buscará con menos peso político en las alforjas.

Los expertos no prevén un rally a corto, ni mucho menos. Primero hay que esperar al arranque de una temporada de resultados larga en la que el mercado tendrá que valorar el impacto real del coronavirus en las cuentas de las compañías, que será muy relevante. Pero quien más quien menos valora muy positivamente que el el resultado electoral del domingo obliga al Gobierno a contar hasta tres antes de tomar decisiones drásticas en el plano económico.

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