Monitor de Consumo Bancario

Algunas en­ti­dades re­ba­jaban la hi­po­teca si el cliente re­nun­ciaba a fu­turos pleitos

A la castigada banca le sale otro grano con las cláusulas suelo

La Justicia Europea ful­mina los pactos ban­co-­cliente que eli­mi­naban los 'suelos' si no se re­cla­maba

Hipotecas.
Hipotecas.

Cuando pa­recía cal­mada la ma­re­jada ju­di­cial de las cláu­sulas suelo, una nueva bo­fe­tada de la Justicia Europea des­pierta a un am­plio sector de la banca. El pa­sado 9 de ju­lio, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ful­minó otra prác­tica muy ex­ten­dida en España: los acuerdos pri­vados en los que la en­tidad fi­nan­ciera eli­mina o dis­mi­nuye la cuantía de la 'cláusula suelo' de una hi­po­teca a cambio de que el usuario re­nuncie a toda re­cla­ma­ción fu­tura.

El organismo comunitario ha sentenciado que este tipo de pactos, que se formalizaron mayoritariamente entre 2013 y 2016, no son válidos si no se le explicaron debidamente las consecuencias al hipotecado. El fallo implica, según los expertos, que los usuarios que los suscribieron podrán exigir que se les devuelva lo pagado indebidamente en intereses hasta la fecha de la firma del acuerdo.

Un frente de batalla que sigue activo

Los 'suelos' o cláusulas suelo consisten en un ingenio contractual pensado para impedir que el hipotecado se beneficie de las bajadas de tipos de interés en los préstamos por vivienda a tipo variable. Estas cláusulas, que se vendieron como 'seguros' contra las oscilaciones de los tipos, imponen un límite a las bajadas del índice al que esté referenciada la hipoteca (normalmente, el euriibor), de modo que la cuota no disminuya más allá de ese tope.

Desde la anterior crisis económica, los 'suelos' han sido el epicentro de un terremoto judicial en el que la banca siempre ha tenido mucho que perder. En diciembre de 2016, el TJUE infligió un duro varapalo al sector dictaminando que los bancos debían devolver todo lo ingresado a través de esta figura contractual desde el inicio de la relación hipotecaria.

Esta tajante sentencia contrastaba con la mucha más tibia posición del Tribunal Supremo español, que consideraba nulas las cláusulas sólo en aquellos casos de "falta de transparencia" y estipuló que las entidades debían devolver sólo las cantidades cobradas a partir de la fecha en que emitió su fallo.

Ante esta tesitura, algunas entidades pactaron con sus clientes reducir o eliminar la cláusula de sus hipotecas, siempre y cuando éstos renunciasen a cualquier reclamación posterior por este motivo. La Justicia Europea, con el dictamen del 9 de julio, establece que estos pactos son nulos en los casos en los que no se ha proporcionado una información correcta y completa al consumidor sobre las consecuencias del mismo; es decir, si no fue un acuerdo voluntario y transversal sino más bien un instrumento de presión por parte del banco ejercido desde una posición dominante.

Es previsible que este nuevo fallo abra las esclusas de un auténtico tsunami de pleitos por esta causa; máxime cuando los expertos consideran que los hipotecados tienen la sartén por el mango. Según el comparador bancario HelpMyCash.com, los que suscribieron estos pactos privados podrán exigir que se les devuelva lo pagado indebidamente en intereses hasta la fecha de la firma del pacto.

"La cantidad que puede recuperarse, eso sí, será muy distinta en función de las condiciones de cada hipoteca y de la fecha en la que se formalizó el acuerdo de no reclamación", explican.

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