BOLSA

Inversión y empleo, en la recuperación

Los ope­ra­dores se mues­tran preo­cu­pados por la forma de salir de la crisis de cada zona geo­grá­fica con el fin de re­or­ga­nizar sus car­teras y su es­tra­tegia de in­ver­sión para afrontar el se­gundo se­mestre del ejer­ci­cio. Un in­forme de Crédito y Caución pone de ma­ni­fiesto que prác­ti­ca­mente todos los países del mundo su­frirán una re­ce­sión en 2020. La mayor desde 1980.

Las estimaciones apuntan a una reducción del comercio mundial del orden del 15%. lo cual supondrá una fuerte caída en la serie histórica. Retroceso que se ve compensado con las expectativas de una sólida recuperación económica el próximo ejercicio siempre y cuando se eliminen o se reduzcan, al menos, las incertidumbres respecto a posibles rebrotes del coronavirus.

El cualquier caso, las estimaciones sobre el coste económico de esta recesión son devastadores, dado su impacto en los mercados laborales, las quiebras empresariales y la situación fiscal de los países.

La rapidez de la salida de la crisis y la forma de hacerlo dependerá por tanto de las distintas medidas adoptadas por los Gobiernos de cada país en la aplicación de grandes paquetes fiscales, junto a una política monetaria flexible destinada a atenuar los efectos de esta recesión.

Esta es una de las cuestiones clave para los gestores en nuestro país, pues al contrario de las medidas en las principales economías europeas, el Gobierno español está apostando por una subida de impuestos.

Un esfuerzo fiscal que puede comprometer la recuperación cuando España sufrirá una caída del PIB de al menos tres puntos más que la media de la Zona Euro cuya caída se estima será del 8%, frente al descenso del orden del 6% en otras áreas como EEUU y Japón, Las economías emergentes también sufrirán un durísimo golpe, mientras China, paradójicamente, puede ser una de las pocas economías del mundo en evitar la recesión.

El escenario principal, según el informe de Crédito y Caución, pasa ahora bien por el desarrollo de posibles remedios contra la enfermedad o bien por la adaptación a una nueva realidad social de una manera económicamente viable. En ambos casos, se podría producir una recuperación del crecimiento global en 2021, pero de una forma mucho más lenta del descenso previo. Un rebrote de la pandemia, sin embargo, supondría dar al traste con la posibilidad de volver a la senda del crecimiento el próximo año.

Por eso, señalan los expertos, es tan importante que los gobiernos sepan adecuar las medidas económicas y aplican una acertada política fiscal que sirva para recuperar la inversión y generar empleo. Este temor justifica por qué las bolsas españolas son las más castigadas con diferencia entre los grandes mercados internacionales.

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