Los pre­cios de las casas de se­gunda mano an­ti­cipan un otoño muy ca­liente

El mercado de vivienda apunta a una marcada evolución a dos velocidades

El in­mo­bi­liario apenas ha em­pe­zado a des­pe­re­zarse tras el gran shock del Covid-19

Vivienda
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Los dis­tintos agentes del mer­cado ya están po­niendo negro sobre blanco en sus in­formes el im­pacto del Covid-19 en el mer­cado de vi­vienda es­pañol. De sus dis­tintas va­lo­ra­ciones se des­prende que, salvo vi­viendas muy con­cretas de alta gama o lo­ca­li­zadas en zonas deseadas fuera de las ciu­da­des, los pre­cios han em­pe­zado a ba­jar, hasta ni­veles en al­gunos casos muy sig­ni­fi­ca­tivos del 6,1% en el se­gundo tri­mestre en el caso de la vi­vienda usada, siempre según las es­ti­ma­ciones del portal in­mo­bi­liario idea­lista.

Por su parte, Fotocasa estima en un 1,9% el descenso interanual de la vivienda de segunda mano, mientras Tinsa cuantifica en el 1,1% la caída de los precios desde que comenzó el estado de alarma y la tasadora Gesvalt en un 2,5% el descenso interanual en el segundo trimestre. Cifras en casi todos los casos discretas que sin embargo no ofrecen una foto lo suficientemente clara de lo que está pasando en el mercado. La razón es que hay un problema evidente de liquidez que impide sacar conclusiones muy definitivas.

"Los compradores de casas no tienen ninguna prisa. Saben que viene por delante un largo verano y que el otoño será difícil para el empleo. Y una gran parte de los vendedores no quieren aceptar los precios de derribo que les están poniendo sobre la mesa. El resultado es que se está produciendo un tapón en la actividad que podría durar al menos hasta el próximo mes de octubre. Ahí se sabrá de verdad el impacto del Covid-19", señalan fuentes del sector.

Los datos del Consejo General del Notariado revelan que en abril se firmaron cerca de 14.500 compraventas de casas. La cifra supone una caída del 71,3% respecto a 12 meses antes. Es la cifra más baja en dos décadas. Lógicamente, la actividad se ha ido recuperando en los meses de mayo y de junio, pero todavía a niveles muy insuficientes. Los compradores y vendedores están muy lejos en sus pretensiones en el actual momento de mercado.

Comprarcasa, un 25% de caída

Según la inmobiliaria Comprarcasa, los propietarios descartan ahora tres de cada diez ofertas que reciben. Un situación que está provocando enormes retrasos en en el cierre de operaciones. Comprarcasa cree que las ventas caerán alrededor de un 25% este año también por la caída de la demanda. Una situación que en condiciones normales debería conllevar rebajas sustanciales de los precios. El otoño próximo puede venir con emociones fuertes.

Efectivamente, los expertos esperan que cuando la actividad se recupere en el próximo otoño las caídas de precios sean sensiblemente superiores. La razón es que muchos dueños de casas no podrán aguantar mucho más tiempo sin vender y tendrán que aceptar suculentos recortes. Pero los expertos advierten de que la velocidad del ajuste va a ser muy distinta en función de la zona. Las grandes capitales y las mejores zonas de costa aguantarán mucho mejor el chaparrón.

Los datos de idealista demuestran que, como ya ocurrió en los peores momentos de la crisis que empezó en 2008, estamos en principio de un movimiento a doble velocidad. En el segundo trimestre los precios sufrieron en todas las comunidades autónomas con la gran excepción de Baleares o Guipuzcoa, donde incluso avanzaron muy ligeramente. Pero entre las distintas zonas el ritmo de desaceleración de las valoraciones ha sido muy distinto.

Mientras que en el segundo trimestre los precios han caído un 2,3% en Madrid, el desplome más que se dobla hasta el 4,9% en Andalucía. En Castilla-La Mancha, Cataluña y Navarra los descensos crecen hasta una horquilla entre el 7% y el 8%. Por lo tanto, los mercados se están comportando de forma muy distinta según la ubicación de los activos ya desde el arranque de la crisis.

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