Las firmas toman algo de aire tras el des­plome de marzo, pero re­cu­peran a paso muy lento

Las gestoras de fondos se agarran al rally bursátil para salir de la depresión

Los par­tí­cipes sacan a la luz su cara más con­ser­va­dora en un es­ce­nario to­davía in­quie­tante

Ibex 35 alcista
Ibex 35 alcista

El rally de la bolsa está ejer­ciendo un efecto bal­sá­mico sobre la in­dus­tria de los fondos de in­ver­sión. Suben las va­lo­ra­ciones de los fondos con más riesgo, los par­tí­cipes con menos aver­sión al riesgo vuelven a ver el mer­cado de ac­ciones como una opor­tu­nidad y crece el ritmo de cap­ta­ciones tras unos meses de marzo y abril ca­tas­tró­fi­cos. Pero todo está avan­zando a pa­sitos muy cor­tos, to­tal­mente in­su­fi­cientes para que el sector re­cu­pere la ve­lo­cidad de cru­cero.

"Lo que puede parecer una bendición como es la fuerte subida de las bolsas de los últimos días (un 11% en el Ibex 35 sólo la semana pasada, la mejor desde 2008) se puede convertir en un problema. La subida es demasiado rápida y vertical y ha dejado a los mercados con un potencial alcista muy reducido ya, al menos a corto plazo. Y lo peor es que muy pocos partícipes han cogido el gran rebote", aseguran en una gran gestora nacional.

En mayo, las captaciones fueron de apenas 82 millones de euros. Es verdad que se frenó la catarata de fuertes reembolsos de los meses de marzo y de abril, pero fueron muy pocos los inversores que asumieron riesgos el mes pasado. Por lo tanto, quienes está comprando ahora fondos con renta variable con el Ibex a las puertas ya de los 8.000 puntos pueden estar llegando muy tarde. La mayoría de ellos están sacando su cara más conservadora: aún no se han quitado el susto del cuerpo.

"Desde el desplome de marzo nos estamos centrando en convencer a los partícipes de que deben mantener sus apuestas. El primer objetivo era hacerles ver que no podían vender en plena caída; ahora se trata de incitarles a que tomen posiciones a niveles muy bajos, llenos de oportunidades para hacer una cartera a medio y largo plazo. Pero muchos de ellos están muy reticentes, porque los bandazos de la bolsa son tremendos y eso da mucho miedo al inversor estable", señalan fuentes del sector.

Por lo tanto, la industria de los fondos de inversión se enfrenta a un cierre de primer semestre muy complejo, en el que el objetivo será empezar la remontada en materia de captaciones netas. Según la última encuesta del Observatorio Inverco, algo más de la mitad de las gestoras españolas cree que el sector no recuperará en 2020 los casi 2.300 millones de de euros de patrimonio perdido hasta el cierre de mayo. Habría que esperar hasta la segunda parte de 2021.

Proceso lento

El proceso se antoja lento y complejo también en términos de ingresos. Después de momentos de 'schock' como el que vivieron los mercados esta primavera, los partícipes suelen canalizar su vuelta a los fondos a través de los más seguros, como los monetarios, de renta fija y los garantizados. Productos que por su nivel de riesgo dejan menos comisiones que aquellos con exposición a la renta variable por los que las gestoras obtienen jugosas comisiones de éxito.

"Nos encontramos en un momento decisivo. Si en junio no despegan las suscripciones, podemos dar el año por perdido. Es ahora cuando vamos a testar el verdadero apetito de nuestros clientes y sabremos cuántos de los que pusieron pies en polvorosa en marzo están dispuestos a volver. Porque luego vendrán dos largos meses de verano con poca actividad y lo que venga en el último tercio del año es una pura incógnita. Es ahora o nunca", señalan en una de las grandes gestoras del país.

Para muchas, el cambio de tendencia marcará la diferencia entre ganar o perder dinero en 2020. El año pasado, cerca de un 20% de las gestoras que operan en España perdieron dinero. Una situación que podría recrudecerse este año por el impacto del Covid-19. Los expertos esperan una mayor concentración del beneficio del sector en las grandes firmas, que podrían aprovechar la situación para absorber otras más pequeñas.

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