Monitor del Seguro

El ta­maño del ba­lance se re­duce frente al in­cre­mento del con­junto de la zona euro

El seguro español mantiene su peso en Europa en torno al 4%

Las in­ver­siones en deuda pú­blica re­pre­sentan el 66,6% de su ac­tivo total

Deuda pública
Deuda pública

El se­guro eu­ropeo ha ce­rrado el primer tri­mestre del año con un in­cre­mento del ac­tivo del 2,4% res­pecto al mismo pe­riodo del año an­te­rior hasta sumar 8,4 bi­llones de eu­ros. Son datos del Banco Central Europeo (BCE), que in­dican que el ba­lance del sector ha so­por­tado bien el golpe del COVID-19 a los mer­ca­dos, al menos el que pueden re­coger estas ci­fras, y que se li­mita al im­pacto su­frido en los úl­timos 15 días de marzo.

No obstante, sí que se observa un descenso del activo si se compara el dato con el del último trimestre de 2019, cuando ascendía a 8,7 billones.

Por tipo de activo, se incrementan en tasa interanual la deuda, los préstamos, los fondos de inversión, y los derivados. Y se reducen el efectivo y los depósitos y la renta variable. La partida más voluminosa es la de renta fija (3,4 billones), seguida de los fondos de inversión (2,1 billones) y ya a mucha distancia la de renta variable (859.000 millones).

Esta es la evolución del conjunto de las aseguradoras de la zona euro, Pero, ¿qué ha pasado con las entidades españolas? El activo sumaba 354.000 millones de euros a finales de marzo. Es decir, en términos de balance, el mercado español representa el 4,1% del total europeo. Hace un año su peso era del 4,3%. Este ligero descenso, que no altera su peso en Europa, se produce porque frente al incremento del activo que experimentó el seguro europeo, en el caso de las compañías españolas se redujo en tasa interanual un 2,2%. Y si lo comparamos con la evolución respecto al último trimestre de 2019 el descenso fue del 6,1%.

Caen los volúmenes

Por tipo de activo, el volumen cayó en el caso de prácticamente todos los principales. Una excepción fue la de los fondos de inversión, que en las aseguradoras españolas no representan gran cosa, 25.000 millones de un total de 354.000 millones (el 7% del activo frente al 25,6% de la zona euro). En cualquier caso, como ocurre en el conjunto de Europa, es la segunda partida más abultada.

La primera, también igual que en el conjunto de la zona euro, es la de la cartera de renta fija, 236.000 millones de euros, el 66,6% del total frente al 41,2% del conjunto de las entidades europeas. Y la tercera es la de efectivo y depósitos, con 20.000 millones, lo que supone el 5,6% del activo, en línea con el peso que tiene en el conjunto de las aseguradoras de la eurozona.

En cuanto a la renta variable, que en el caso del global de Europa es la tercera partida más importante, en la de España es la cuarta, con 18.000 millones (el mismo que en el primer trimestre de 2019), el 5% del total. En este caso, sí que hay una gran diferencia con la tendencia general, ya que en el balance de las aseguradoras de la zona euro el peso de las acciones es más del doble, el 10,2%.

Inversiones conservadoras

Estos datos muestran, entre otras cosas, que las inversiones de las entidades españolas son conservadoras, siendo los bonos soberanos de España y del resto de países de la eurozona la apuesta mayoritaria, lo que en el actual contexto es algo a tener muy en cuenta, ya que estos títulos han quedado respaldados por los programas de adquisición de activos aprobados por el BCE, por lo que tienen un riesgo más limitado, según apuntaba Mapfre en su último informe ‘Panorama económico y sectorial 2020: perspectivas hacia el segundo trimestre’.

“Esta característica ha resultado ser una política adecuada que está permitiendo al sector hacer frente con solvencia a la compleja situación actual”, se explicaba en ese estudio. De momento, el último dato de solvencia que tenemos es el de diciembre de 2019, publicado a finales de mayo por ICEA: la ratio de los fondos propios sobre el capital de solvencia obligatorio se ha mantenido entre el 230% y el 235%, alcanzando su mayor valor en el último ejercicio con un 234%.

Habrá que esperar a los resultados del segundo trimestre, en los que se reflejarán con toda su crudeza las caídas de los mercados de abril, y también su posterior recuperación, para analizar las diferentes evoluciones de los balances en función de sus estructuras. Hoy por hoy, el mercado asegurador español es el sexto mayor, por detrás del francés (con un balance de 2,9 billones de euros), alemán (2,4 billones), italiano (976.000 millones), holandés (521.000 millones) y belga (355.000 millones). Como se aprecia, las aseguradoras españolas están a punto de desbancar del quinto puesto a las de Bélgica, que tienen mayor exposición a renta variable y fondos de inversión. Quizá en el segundo trimestre…

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