Los ex­pertos pre­sumen que el sector puede dar un paso atrás a corto plazo en el par­quet

El rebote de la banca en bolsa parece rápido y especulativo pero continúa con fuerza

Los ges­tores ase­guran que el es­ce­nario no ha cam­biado lo su­fi­ciente para jus­ti­ficar subidas en ver­tical

Bancos en la Bolsa
Bancos en la Bolsa

La banca vive los mo­mentos más fe­lices de los úl­timos tres meses en bolsa. Por pri­mera vez desde fe­brero, ha en­ca­de­nado cinco subidas con­se­cu­ti­vas, ha­ciendo pleno al­cista en la pri­mera se­mana de ju­nio. Con una fuerza ex­tra­or­di­na­ria, el ín­dice sec­to­rial que agrupa a los seis bancos del Ibex subió casi un 10% el pa­sado viernes hasta los ni­veles más altos desde el 11 de marzo, justo antes del gran 'crash' que un día des­pués se llevó el 16% del valor del sec­tor. Este lu­nes, sin re­cato, man­tiene la ten­dencia al­cista dis­pa­rada.

De hecho, el Ibex 35 mantenía el impuslo a media jornada del lunes y subía con fuerza precisamente gracias al empuje de los bancos (sobre todo el Sabadell, que rozaba el 10% de subida) y de Telefónica y Repsol. Esto, tras las fuertes alzas de la semana pasada, del 11% en el caso del índice español. El apoyo del BCE y las medidas anunciadas por Alemania fuerzan las posiciones con ganas.

Pero las cifras impresionan más todavía si se comparan con los mínimos históricos del pasado 11 de mayo, cuando el índice Ibex 35 Bancos tocó fondo por debajo de los 270 puntos. Desde entonces, el rally alcanza ya el 29%. Una cifra que habla de un sector en plena recuperación, pero que al mismo tiempo empieza a meter el miedo en el cuerpo de los gestores. El acuerdo entre ellos es total: la banca sube demasiado rápido en bolsa.

Iniciativa ventajosa

"Es la primera vez que de verdad este año la banca lidera la reacción general del mercado. La velocidad del rebote desde mínimos ha cogido a la mayoría del mercado fuera de juego. Han visto que la subida cogía fuerza y muchos gestores se han tenido que subir al tren de los bancos cuando ya marchaba a gran velocidad. Estamos viendo una subida muy, muy especulativa. Y la historia reciente demuestra qué es lo que pasa después", señalan fuentes bursátiles.

Una gran parte de los analistas cree que el escenario general no ha cambiado tan rápidamente como para justificar una subida tan potente. Como se esperaba, el Banco Central Europeo (BCE) ha puesto sobre la mesa toda la artillería para sostener la economía europea. Los 600.000 millones de euros adicionales son una buena medicina, pero al mismo tiempo el reconocimiento de que la crisis provocada por el coronavirus es de largo alcance.

Caida del PIB

El BCE ve una profunda caída del PIB de la zona euro del 8,7% este año y sigue pesimista sobre la evolución de la inflación, que apenas crecería el 0,3% este año y un aún pírrico 0,8% en 2021. Con estas cartas sobre la mesa, los expertos creen que no hay demasiadas razones para la euforia más allá de que el proceso de desconfinamiento avanza sin grandes novedades y, de momento, el temido rebrote no llega. Pero el escenario sigue siendo incierto.

La banca, castigadísima todo el año, ha sido la principal beneficiaria del rebote en marcha. Los bajistas se han marchado y los compradores, la inmensa mayoría cazagangas a muy corto plazo, han tomado la iniciativa. Pero la otra cara de la moneda es que el potencial alcista del sector es ahora reducido, muy reducido. "Habría sido mejor una subida más escalonada, más tranquila, que hubiera permitido entrar a inversores estables", señalan en un gran 'broker nacional".

Los fortísimos movimientos de los precios en los últimos días asustan a muchos gestores e inversores estables, que prefieren valores más tranquilos, con niveles de volatilidad más tolerables. "Lo normal es que vemos una corrección a corto plazo, y creo que no será pequeña. Hay valores como Santander, Bankia, CaixaBank o BBVA que se enfrentan ahora a resistencias muy fuertes. Necesitan tomarse un descanso, y muchos inversores van a realizar beneficios ya", aseguran fuentes bursátiles.

El gran temor que es que los inversores a corto vendan a la misma velocidad que han comprado, poniendo en peligro un rebote de muy largo alcance pero que ojos de numerosos observadores está cogido aún con alfileres. Lo que no quiere decir que la banca española no esté haciendo la mayor demostración de fuerza del año. Pero aún le queda mucho para ganar la batalla. En el año, el sector sigue perdiendo más del 30% de su valor. Las alarmas siguen encendidas.

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